El jueves por la noche nos vimos impactados por una noticia que muy pocos – por no decir casi nadie – esperaba: Sony y PlayStation no estarán en el próximo E3 2019.

La feria de Los Ángeles, considerada el evento de videojuegos más importante del año, se quedará huérfano en su próxima edición por una de las ausencias más sonadas de la ya dilatada historia de la Electronic Entertainment Expo (E3), y al contrario que otras compañías, que han salido de la feria para montar su evento propio pero sin irse lejos ni en días ni en kilómetros del mítico Convention Center de L.A (como Microsoft o Electronic Arts en el pasado E3 2018), Sony ha confirmado que tampoco organizarán nada por su cuenta esos días. No habrá presencia de PlayStation en el E3 2019. Es así. No hay más.

En este artículo me gustaría reflexionar sobre si este movimiento será o no bueno para la marca PlayStation, y los posibles motivos que han llevado a Sony a llevarlo a cabo.

PlayStation, ausente del E3 por primera vez

Desde su debut en 1994 con la primera PlayStation (que el mes que viene tendrá versión Mini en el mercado, lo que son las cosas) Sony nunca se ha perdido un E3 y siempre ha tenido un papel muy destacado. Algunas veces habrá estado más acertado, otras más discreto, pero siempre se ha hecho notar.

La ausencia de la compañía japonesa en el E3 supone un durísimo golpe para la organización, que ve como una de las más grandes (no solo a nivel de tamaño reservado en la propia feria, que también) se les va, se van sus juegos, dejando sola a Microsoft como única compañía con videoconsola en el mercado y conferencia propia, siempre que no consideréis los Nintendo Direct como conferencias, claro está.

Viendo el panorama, en Microsoft tampoco deben estar muy contentos y no sería de extrañar que la compañía de Redmond rebaje su presencia en el E3 2019 y siga apostando por eventos propios, como ha hecho – tan bien, por cierto – con el pasado X018 de México cuya presentación tuvo casi la misma fuerza que la que hicieron en junio, pero logrando un impacto mayor en la comunidad de jugadores.

Porque precisamente esa puede ser una de las razones de la marcha de Sony del E3, apostar por el formato propio, sin restricciones, sin ataduras, sin imposiciones de una ESA (Entertainment Software Association) que muchos catalogan de inflexible.

Las razones de la marcha de PlayStation del E3

Como digo, una de las razones puede que sea librarse de las reglas del E3 en cuanto a espacio, tiempo, formato y demás.

Hay que recordar que si bien en la pasada feria Sony reservó un recinto algo alejado del Convention Center y organizó una conferencia bastante particular (con un escenario personalizado para The Last of Us: Parte II, otro para mostrar Ghost of Tsushima, Death StrandingMarvel’s Spider-Man, Dreams y el resto del catálogo y una zona de juegos tematizada en el exterior), el recinto del E3 tiene un espacio limitado y puede que a la compañía no le pareciera suficiente para mostrar lo que quería.

O también puede que lo que prepara para 2019 necesite otras fechas, otras dimensiones y otras estructuras y las limitaciones de un E3 2019 en junio no le vengan nada bien. Si pienso en esta razón inmediatamente se me viene a la mente PlayStation 5, y los dos escenarios que se dibujan me parecen plausibles para rechazar el E3 como evento para presentar su nueva consola.

Por un lado puede que la lancen en 2019, la consola sería presentada antes de junio (apostaría entonces por marzo-abril) y lanzada en noviembre de cara a la campaña navideña. En ese caso el E3 de junio supondría una molestia, ya has presentado PS5 y has sacado la artillería antes del verano, ahora necesitas tiempo para que los estudios tengan todo listo para el lanzamiento.

Por otro lado si la lanzan en 2020 la consola podría presentarse en septiembre-octubre de 2019, y eso haría que desde Sony tuvieran que asistir al E3 con una propuesta de juego algo pobre. Lo mismo que les ha pasado con el PlayStation Experience, que se veía tan raquítico de contenido (Ghost of Tsushima, Death Stranding y TLoU2 aún verdes, Days Gone y Dreams insuficientes para justificar un evento así) y lo han tenido que cancelar.

Por eso me cuadra que Sony haya decidido dar carpetazo al E3, cancelar la PlayStation Experience de este año y montar un evento (o varios, quién sabe) el año que viene cuando y como quieran.

Apostaría, de hecho, por dos grandes eventos para 2019, uno antes del verano dedicado a lo que está por venir en PlayStation 4, mostrando precisamente ese Death Stranding, The Last of Us Parte II y Ghost of Tsushima mas alguna que otra sorpresa, un espacio propio en el que la futura PS5 no reste protagonismo, y un segundo evento a finales de año, una PlayStation Experience en el que se presente PlayStation 5 por todo lo alto.

Porque creo que Sony necesita hacer dos eventos independientes, tiene juegos potentes en PS4 y mezclarlos con PS5 podría ir en contra de sus futuras ventas y restarle el protagonismo que merecen (o restarle protagonismo a PlayStation 5, que tampoco es algo que a Sony le haga especial gracia).

Eso no quita que muchos aficionados se hayan desilusionado un tanto por la ausencia de Sony y PlayStation en una feria tan mítica como el E3 2019, pero algo me dice que el año que viene va a ser muy importante para PlayStation y están preparando algo tan gordo que nos vamos a caer de la silla.

Desde luego se presenta un año de mucha ilusión, y en Sonyers por supuesto vamos a estar al pie del cañón para compartirlo contigo.