Algo que me gusta hacer, cuando juego a un título que lo merece, es escribir un artículo de opinión inspirado en el mismo. Here They Lie fue uno de los juegos mensuales de PS Plus hace un tiempo, y se había quedado en el disco duro de mi PlayStation 4 hasta ahora.

No tendría sentido escribir un análisis del juego a estas alturas, pero no ha sido por falta de ganas. Para mí toda una sorpresa, pero sobre todo un recordatorio de lo que fue PSVR y cómo ha sido la evolución de este periférico.

A dónde apuntaba PlayStation VR… y dónde se ha quedado

Puede que si te has comprado las gafas en black friday o como regalo de Navidad, receles de este artículo. No te preocupes, tu inversión está más o menos a salvo, porque seguramente tú sí has sabido lo que estabas comprando. Y ojo, que PSVR no está nada mal, máxime para el precio al que se ha vendido en oferta. Tienes un puñado de juegazos, y algunas experiencias bastante interesantes.

Si por el contrario eres un early adopter, como un servidor, la sensación es más agridulce sin duda. Here They Lie me ha recordado esa sensación, y cómo se ha transformado del más absoluto hype a la más completa resignación. ¿Y eso por qué exactamente?

Here They Lie ha sido uno de esos juegos que he tenido la suerte de probar sin expectativas. Su temática de miedo me llamó mucho en su día, pero la media de 62 en Metacritic me había echado para atrás. Esto me recuerda a mi artículo sobre las puntuaciones: en serio, no les hagáis ni puñetero caso salvo que sean unánimes. Si ves que a un título como éste le cascan desde un 10 hasta un 90 sobre 100, algo pasa. En tal caso fíjate en el género y el estilo, y lánzate a la piscina si lo que ves te gusta.

Yo fui conservador, incluso compré juegos de PSVR con mejores puntuaciones sabiendo de antemano que muy probablemente no me gustarían. Y efectivamente no lo hicieron. Así que Here They Lie se perdió en las corrientes del tiempo, y no ha sido sino por PS Plus que lo he rescatado.

Aunque esto no es un análisis, te voy a contar un poco lo que me ha parecido el título: sencillamente brillante. Con fallos, pero brillante. Tiene algunos defectos considerables, como una manifiesta falta de definición, que delata sin duda los primeros pasos con una nueva tecnología; a cambio todo se mueve a unos suaves 90fps, una tasa de imágenes que no es muy común en PSVR, donde es más habitual ver 60fps (con el consiguiente subidón gráfico) o directamente 120fps.

Here They Lie es un viaje ciertamente onírico, totalmente incomprensible, surrealista hasta el exceso, por algo que bien podría ser el purgatorio y, por momentos, el mismo infierno. La ambientación es increíble, y las animaciones de los personajes rayan a un nivel altísimo.

Bien es cierto que no hay mucho por hacer, salvo avanzar y explorar, evitando a los enemigos en algunas zonas, pero el entorno es tan formidable en realidad virtual… Además, el juego se las ingenia para asustar de lo lindo cuando quiere. Para no alargarme más de lo necesario, añadiré que los famosos blinders al girar, concebidos para evitar mareos pero a mi parecer odiosos, no se pueden desactivar en este caso, algo desafortunado cuando podría haberse corregido con un parche que nunca ha llegado.

Dicho lo cual a modo de recapitulación, ¿de qué va este artículo? Pues de la dirección a la que apuntaba PlayStation VR tras su salida, en comparación a la dirección que finalmente ha tomado. ¿Y qué tiene que ver Here They Lie? Pues que se nota un juego de peso, al menos de mucho más peso de lo que yo me esperaba, con unos recursos detrás nada desdeñables. ¿Sabéis quien lo ha desarrollado? Nada más y nada menos que Sony Santa Monica.

A eso súmale Guerrilla con RIGS, London Studio con VR Worlds, Supermassive con Until Dawn: Rush of Blood, Rocksteady con Batman: Arkham VR, DICE con X-Wing: VR Mission, Capcom con Resident Evil 7, Crytek con Robinson: The Journey, Evolution Studios con Driveclub VR... ¿Veis a dónde quiero llegar?

Sony hizo una apuesta muy fuerte para la salida de PSVR y consiguió que, aparte de sus propios estudios, una serie de third parties importantes al menos desarrollaran experiencias de lo que podría ser, y por entonces todos esperábamos que sería.

Lo que trato de decir es que quienes compramos las gafas al principio, a raíz de lo expuesto, seguramente no esperábamos la evolución que han tenido. A partir de esa primera tanda de juegos, empezamos a ver con cierto asombro cómo los títulos indies copaban las listas de novedades.

Al principio incluso esos desarrollos independientes nos parecían algo prometedor, un primer paso o incluso un valor en sí mismos. Cualquier cosa valía con tal de alucinar con el casco. Luego fuimos entendiendo, poco a poco, que los juegos indies serían el pan nuestro de cada día, con algunas pocas excepciones a lo largo de los años.

Pero en cualquier caso nunca veríamos un X-Wing: VR Mission llevado a juego completo -¡y de verdad es que vas en un auténtico Ala-X!-, un desarrollo de primer orden de Rocksteady, otro juegazo de Capcom, y ni siquiera Sony pondría ya a trabajar a sus propios estudios en PSVR, o al menos no como al principio. De hecho, casos como el de Gran Turismo, Tekken 7 o el inminente Ace Combat, con soporte para PSVR casi anecdótico, son toda una declaración de intenciones.

Supongo que no estoy diciendo nada nuevo. Evidentemente nadie lanza al mercado un producto sin apoyo. Al principio tiene que vender, nunca mejor dicho. Pero está claro que la primera oleada es completamente engañosa, y puede que esta reflexión sirva a alguien que me está leyendo de cara a futuras adquisiciones.

¿Qué vas a encontrar si has comprado las gafas ahora, o piensas hacerlo por reyes? Como he dicho antes, si sabes lo que hay, no te van a decepcionar. Después de dos años largos tienes algunas joyas por descubrir: Resident Evil 7, Skyrim VR, WipEout Omega Collection y Astro Bot Rescue Mission son juegos de primer orden, y eso en realidad virtual son palabras mayores. Tienes también una serie de juegos buenos, entre ellos varios de la primera hornada. Y luego tienes, eso sí, un sinfín de experiencias y jueguecillos curiosos, que están bien mientras no te esperes gran cosa.

Eso sí, tengo que decir aquí que ya le vale a Sony, cuando anunciaban a bombo y platillo que iban a llegar no sé cuántos juegos a PSVR en tal o cual año. Sí, bueno, “chorrijuegos” más bien.

Ahora queda por ver si el éxito de PlayStation VR es suficiente para que vea la luz PSVR 2 y en tal caso, por simple inercia, es previsible que tengamos más juegos de calidad. Pero lo que está claro es que PSVR, el de ahora, apuntaba mucho más alto en un principio.