Nos encanta especular… no tanto como a los políticos, claro, pero ahí vamos. Tenemos mucho que disfrutar de PlayStation 4 todavía – sólo hay que darse una vuelta por los lanzamientos de octubre para darse cuenta de la cantidad de juegazos que quedan por salir – y ya estamos pensando en cuándo saldrá PS5…

Muchas voces en la industria están apuntando a 2020 como año posible de salida de la nueva generación, pero también hay quien cree que PlayStation 5 podría adelantarse y llegar el año que viene, en 2019.

En este artículo te damos cinco razones por las que creer que PS5 llegará en 2019:

Cinco razones por las que PS5 podría llegar en 2019

#1 – Microsoft y Xbox Scarlett

A nadie le extraña que las compañías se muevan mucho en función de lo que haga la competencia, así que la primera razón más obvia es que si a Microsoft le da por adelantar a 2019 su nueva Xbox, Scarlett (nombre no definitivo) Sony podría hacer lo mismo con PS5.

El próximo mes de noviembre la compañía de Redmond celebrará un importante evento, el XO18, y hay rumores que apuntan a que incluso ahí podría dar nuevos detalles sobre su próxima consola, que podría salir al mercado el año que viene.

No sería raro que Microsoft hiciese este movimiento, pues esta generación la tiene perdida con Xbox One y ni siquiera la mayor potencia de Xbox One X le ha servido para recortarle ventas a una muy distanciada PS4. Los primeros interesados en adelantar la próxima generación son ellos, y me resultaría sorprendente si Sony espera hasta 2020, todo un año, para lanzar su consola.

#2 – Ausencia de juegos en el horizonte

La cancelación de PlayStation Experience ha sido sospechosa… según el popular analista Michael Pachter ha sido una medida para abaratar costes, pero este hombre falla más que una escopeta de feria, así que doble motivo para creer que las razones son otras.

Porque no me creo que Sony no tenga nada que mostrar en diciembre, además de Days Gone y Dreams que están bastante acabados y acudirán a otras ferias (como la Madrid Games Week) no creo que sea difícil hacer un par de tráilers de Ghost of Tsushima, The Last of Us 2 y Death Stranding, juegos que en teoría saldrán en 2019.

Y más allá de eso… ¿qué hay? No conocemos ningún gran proyecto a futuro, quizás el remake de Final Fantasy VII que parece que no llega nunca. ¿No será que Sony ya tiene enfrascados a muchos de sus estudios en un catálogo inicial para PS5 en 2019 y no tiene tiempo que perder? ¿O tal vez tenga miedo de lo que pueda enseñar Microsoft en noviembre quedando mal si un mes más tarde enseñas tan poco?

#3 – Bajada de las ventas de PS4

Las compañías se mueven por números. En las últimas cifras de ventas de hardware de EEUU veíamos un descenso generalizado y por otra parte totalmente normal, pues muchos jugadores ya tienen PS4, y aquellos que no la tienen es posible que esperen a que baje un poco de precio.

Imagino un 2019 con un par de rebajas, puede que antes incluso, estas Navidades, ya veamos algunas ofertas interesantes para hacernos con PlayStation 4, para que Sony logre buenas cifras y termine de exprimir a la gallina.

Es cierto que ahora PS4 goza de una posición dominante en el mercado, pero Nintendo Switch le está recortando y si Microsoft lanza una nueva consola es posible que se queden atrás. Aprovechar el buen momento de la marca PlayStation lanzando PS5 cuando aún está fuerte no me parece ninguna locura.

#4 – La necesidad de mayor potencia

Cada día hay más televisores 4K en los hogares, las nuevas tarjetas gráficas hacen auténticas maravillas en los PCs, un mercado que tiene otro ritmo, y sólo hay que ver las últimas comparativas de los triple A de turno para ver que en PC la diferencia gráfica empieza a ser considerable.

Ni siquiera PS4 Pro, que no fue tan ambiciosa como Xbox One X, sirve para satisfacer la demanda de los estudios, que ya están pidiendo un hardware que mejore las prestaciones del actual por los altos requisitos de los últimos juegos. 

La resolución 4K pide mucha máquina, y aunque PS4 Pro y su técnica de reescalado suele dar el pego, un extra de potencia haría que no se tuviesen que sacrificar otros elementos como los efectos de post-procesado o la tasa de refresco.

#5 – PlayStation VR 2

Terminamos con otra razón que tiene que ver con la anterior. PlayStation VR ha resultado ser una tecnología con grandes posibilidades pero muy poco explotada.

Salvo unas pocas excepciones, la calidad media de los juegos de PSVR ha dejado que desear, y puede que una de las grandes razones es que la tecnología necesita evolucionar, y que PS4 no puede ofrecer grandes gráficos y las tasas de frames necesarias para la realidad virtual.

A nadie se le escapa que Sony ha seguido trabajando con la VR, registrando nuevas patentes para mejorar la experiencia general del usuario, pero la industria y muchos jugadores creen que la realidad virtual es el futuro y necesita al menos una generación para disfrutarla realmente.

Puede que Sony ya esté volcada en PSVR2 y esto también influya en dejar de sacar juegos para el casco actual y que PS5 se adelante y salga en 2019.

Y vosotros, amigos de Sonyers, ¿qué pensáis? ¿Creéis que tendremos PS5 en 2019 o que aún es pronto? Animaos y dejarnos vuestra opinión en los comentarios.