El futuro ha llegado. Así es como me siento después de haber viajado a través de imaginativos mundos oníricos con Tetris Effect. Poco podría imaginarse Alekséi Pázhitnov que su videojuego de piezas que caen desde arriba y hay que encajar para ir eliminándolas y así poder avanzar, tendría la repercusión que ha tenido, convirtiéndose rápidamente en todo un referente de la cultura pop.

Recuerdos del pasado

El nombre de Tetris deriva de la palabra griega “tetra” cuyo significado es cuatro y hace referencia a los cubos que forman cada una de las piezas que debemos encajar. Cada una de estas piezas está formada por cuatro cubos.

Y eso es lo más sensacional de todo, que pasan los años y el juego se mantiene con el mismo nivel de adicción enfermiza de siempre. Nunca cuatro cubos fueron tan divertidos. Todavía recuerdo la recreativa de Tetris, (uno de los pocos casos en los que un videojuego de ordenador se transformó en máquina arcade y no al revés) en algún que otro pub, a altas horas de la noche, jugando a Tetris con una “bebida refrescante” apoyada sobre la superficie de la máquina y Nirvana sonando a todo volumen antes de cerrar el establecimiento en cuestión.

Es incuestionable la repercusión que ha tenido y sigue teniendo Tetris en la historia de la humanidad. El cargar el maletero de un coche ya no es una tarea imposible, sino que se ha convertido en un divertido juego de habilidad en el que encajamos las maletas como si de piezas “del Tetris” se tratase.

Por eso, cuando me propusieron analizar una nueva revisión de Tetris, aquél juego que consiguió colarse de nuevo en los hogares y las vidas de millones de niños a través de la inolvidable Game Boy de Nintendo, tuve miedo; miedo de romper la magia del recuerdo de miles de horas encajando piezas; miedo de despertar de un sueño y descubrir que Tetris ya no es lo que fue; miedo de desilusionarme con uno de los videojuegos que han traspasado todo tipo de fronteras, teniendo incluso un guiño en uno de los capítulos de los Simpsons.

Pero, por otro lado, cada vez que escuchaba el testimonio de alguno de los privilegiados de este mundo que habían podido probar Tetris Effect, me alucinaba y tranquilizaba por igual observar como hablaban maravillas de este nuevo videojuego de Tetris que, además, ofrecía algo que ninguna otra versión ha podido ofrecer hasta la fecha: la realidad virtual.

Un mundo de fantasía

El futuro está aquí y tenemos la oportunidad de vivirlo en primera persona. Eso es lo que hemos hecho para poder ofreceros este análisis. La idea es hablar de los modos de juego, los gráficos, el apartado sonoro y todo aquello que nos haya llamado la atención de Tetris Effect, pero no puedo hacer esto sin antes explicar, con torpes y humildes palabras, que aunque el juego permite disfrutarlo tanto en modo TV como en realidad virtual, a la que puedas, ves directo a esta última opción.

Tetris Effect en PS VR consigue lo que ninguna otra versión del título ha conseguido hasta ahora: meternos de lleno en el mundo donde se desarrolla toda la acción. Frente a nosotros tendremos un marco rectangular en posición vertical por donde irán discurriendo las diferentes piezas que tendremos que encajar antes de que se acumulen y seamos eliminados.

Estas piezas podrán ser transparentes, de un solo color o de varios colores; podrán girarse sobre sí mismas, a veces dejarán escapar leves sonidos; otras veces notaremos sus vibraciones en nuestras manos. Pequeñas sutilezas que nos transmitirán en todo momento la intensidad justa para relajarnos o, por el contrario, para tensarnos ante la lluvia incesante de piezas que buscan nuestro fracaso.

A cada uno de los lados de la parte de juego principal se formarán figuras que irán acercándose a nosotros mientras intentan transmitir un cierto sentimiento de avance, cosa que encaja perfectamente con la acción que se desarrolla en el marco rectangular de juego.

Dichas figuras forman parte de un decorado aún mayor que nos envolverá por completo de una forma mágica, casi como en un sueño donde las luces, los colores y los sonidos están colocados con exquisita intencionalidad. En cierta manera reflejan el rítmico y sutil avance de la velocidad el juego.

Esto es algo muy agradable. Se nos pide un numero determinado de filas destruidas para avanzar al siguiente nivel de fantasía, pero dentro de ese camino, cada una de las fases está dividida en tres partes cambiantes en cuanto a decorado, intensidad y ritmo, los cuales aumentarán suave y sutilmente.

Como puede apreciarse en las diferentes pantallas que acompañan este análisis, todo el título tiene un acabado general minimalista, muy futurista, muy aséptico, que nos proyecta directamente al futuro.

Modos de juego

Por un lado contamos con una especie de campaña denominada MODO DE VIAJE. Éste es el núcleo central de Tetris Effect. Después de elegir entre una de las tres dificultades (principiante, normal o experto), viajaremos a través de diferentes etapas, cada una con su propio tema, gráficos, música y efectos de sonido, los cuales se sincronizan con el juego.

Uno de los escenarios que me ha parecido más llamativo es el que muestra temática ciberpunk, con sus piezas en forma de engranajes incluidas. Existe una gran cantidad de escenarios que visitar (30), con lo que no nos aburriremos viendo siempre los mismos gráficos. Mas bien todo lo contrario. Incluso se esconde un brillante homenaje al Tetris de Game Boy, con su inolvidable música incluida. Un gran detalle por parte de la desarrolladora.

Una vez completado este modo de juego desbloquearemos el Modo Cine, donde podremos disfrutar de todos los escenarios y sus excelentes piezas musicales sin tener que jugarlos. Una curiosidad interesante.

Los demás modos de juego se encuentran recogidos dentro del Modo Efecto, ofreciendo una colección de configuraciones y reglas variables diseñadas para evocar diferentes estados de ánimo en los que podemos o querremos estar, así como diferentes niveles de habilidad.

Estos modos se dividen en cuatro categorías según el “efecto” que queremos experimentar: Relax para relajarnos, Focus para concentrarnos, Classic para los nostálgicos que ya tenemos una cierta edad y el modo aventurero. Cada uno de estos modos tienes “sub-modos” de juego, así que la variedad y la diversión están asegurados.

A todo esto hay que sumar el Ritual del Fin de Semana, un evento especial donde podremos jugar durante 24 horas un modo específico de juego para ganar puntos con el objetivo de conseguir el máximo de puntos de manera comunitaria. Si entre todos los jugadores conectados conseguimos el 100% del objetivo obtendremos un avatar especial para todos los que hayamos participado de manera colectiva en este evento.

Conclusiones

Estamos ante un título mágico, diferente, que transmite sensaciones y nos provoca diversidad de estados de ánimo, algo difícil de conseguir en un videojuego. A esto hay que sumar lo bello y precioso del acabado artístico y sonoro. Los creadores de Rez están tras este Tetris Effetc y se nota. Han convertido todo un clásico en algo moderno, futurista, apto para todo tipo de jugadores, que abraza a los veteranos y asombra a los recién llegados.

Una auténtica maravilla jugable que nadie puede perderse. Infinidad de horas nos esperan con este título que nos invita a jugar una partida más antes de irnos a dormir. Monstars, Resonair y Enhance han conseguido lo que buscaban, crear un nuevo “efecto Tetris” capaz de volver a engancharnos a esta maravilla de puzle.

En Tetris Effect, el “Tetris de toda la vida” no ha cambiado, es el mismo de siempre, pero adaptado a nuestros días y evolucionado muy sabiamente. Tetris Effect ha llegado para convertirse en uno de los títulos que hay que tener, sí o sí, en PSVR. Imprescindible.

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