Después de cinco largos años sin un solo juego de tenis en el catálogo de PS4, el año pasado nos llenamos de esperanza con la llegada de no uno, sino dos juegos que por fin nos traían el género a la presente generación.

Imagino que sabréis de qué juegos hablo, y también imagino que pensaréis que los títulos, si bien no estaban mal, no cumplían las expectativas ni transmitían las sensaciones que nos dejaron antaño los grandes juegos de tenis de generaciones pasadas: Virtua Tennis y Top Spin.

Debo reconocer que había perdido toda esperanza, y que tropecé por casualidad con Super Tennis Blast, un juego de un pequeño estudio indie afincado en Barcelona llamado Unfinished Pixel.

No os engañéis, a pesar de solo tener en su haber Spy Chameleon y Super Volley Blast, se trata de un grupo de desarrolladores con muchos años de experiencia en el sector y que han trabajado con Ubisoft, y aún así lo que han conseguido con este juego de tenis parece magia.

¿Quieres recuperar la fe junto a mí? Entonces coge la raqueta, sube a la red que empieza el partido.

Sensaciones jugables: Puro tenis

Antes de nada he de aclarar que estamos ante un juego de tenis arcade, así que no esperéis representación del sudor en las camisetas de los jugadores, caras escaneadas de las grandes estrellas (el juego no tiene licenciados ningún estadio ni jugador profesional) ni unas pistas representadas al detalle.

Super Tennis Blast aborda el tenis de una forma muy accesible y está inspirado en los clásicos arcade como Super Tennis de SNES o los Mario Tenis, y también recuerda poderosamente al ya mencionado Virtua Tennis.

Más allá del envoltorio gráfico, si lo piensas en un juego de tenis – en realidad en cualquier juego deportivo – lo que importa son dos aspectos clave: Que la respuesta a nuestros comandos sea precisa y que la física de la pelota responda de forma natural.

Todo eso se resume en sensaciones, las que te transmite el juego cuando llevas un par de minutos jugando y te das cuenta que tu jugador hace lo que tú quieres, que ante ti se despliega esa jugabilidad que tanta diversión de dio antaño, que la IA rival te devuelve pelotas con sentido y tienes que alternar cortadas y liftadas, voleas y dejadas, que el timming es vital para ajustar bien cada golpe y llevarte los partidos.

Unfinished Pixel ha demostrado que todo eso se puede conseguir poniendo cariño y talento, y que no necesitamos millones de euros de presupuesto ni contratar a Roger Federer y ponerle decenas de puntos en el cuerpo para escanear y reproducir sus movimientos al milímetro.

Sorprende, y mucho, la profundidad que ofrece Super Tennis Blast con una apariencia tan sencilla. El juego cuenta con un sencillo tutorial pero si habéis jugado a los clásicos arcade ni os hará falta, el mismo mapeado de siempre para los botones, un indicador de potencia para los saques, poder darle potencia máxima a tus golpes dejando pulsado el botón (al jugador le sale un aura azul en los pies para indicarlo) y que hace que el tiro salga con menos precisión, y por supuesto el momento justo para golpear la pelota, con discretos indicadores que te dicen si ha sido perfecto, muy pronto o muy tarde.

El juego no necesita indicarte de alguna manera cuándo darle, es algo orgánico, intuitivo, y si no le damos perfecto generalmente la pelota no va fuera pero el rival tendrá más posibilidades de devolvernos el golpe, y cuanto peor lancemos más ventaja tendrá él para ganar la iniciativa. Puro tenis.

Si hay que ponerle algún pero, se podría mostrar más contundente en la red en ciertos golpes en los que se requeriría una volea más poderosa, y la IA de la CPU en partidos de dobles a veces deja pasar puntos a los que llegaría, pero por lo general ninguno de los dos hacen que la experiencia sea negativa, ni mucho menos.

Modos de juego

Super Tennis Blast cuenta con una buena colección de modos de juego para que tengamos diversión durante meses, y eso a pesar de contar con una gran carencia que le penaliza.

En primer lugar contamos con el clásico Modo Carrera bautizado como World Tour, donde podemos escoger a uno de los más de 400 jugadores disponibles (sí sí, habéis leído bien, más de 400) y asignarle los primeros puntos de habilidad a los siguientes apartados:

  • Fuerza
  • Drive
  • Revés
  • Velocidad
  • Saque

A partir de ahí lo habitual, podemos escoger entre 2/3 tipos de torneos de distinta dificultad durante cada semana, o bien descansar para no agotar nuestra barra de energía.

Cada victoria nos dará puntos de habilidad para que vayamos mejorando los aspectos que prefiramos potenciar, habrá torneos que requieran un ranking y semanas de descanso obligatorio. Todo para llegar a lo más alto del ranking de STB.

Si los 405 jugadores se os quedan cortos (todos son inventados, eso sí), podéis utilizar su potente editor para crear el vuestro. Podemos crear casi cualquier cosa, complexión, longitud de brazos, tamaño de los pies, decenas de tipos de ojos, narices o bocas a las que podemos ajustar separación, rotación, tamaño, altura, color… puedes crear una versión caricaturizada de ti mismo o recrear a los tenistas famosos con sus nombres si lo que quieres es sentirte en un juego con licencias, y te da opción de cargar y gestionar los avatares.

Siguiendo con los modos también nos encontramos la Pachanga, que es el amistoso donde poder disputar un partido rápido o torneo, individual o dobles (con hasta 4 personas en multijugador local) y pudiendo configurar número de sets, juegos por set, nivel de la IA (con 6 niveles) o activar Punto Decisivo o Super Tie Break.

Podremos elegir escenario en Reino Unido, Francia, Estados Unidos, China, Rusia, España o Australia, y aunque no haya licencias las pistas están inspiradas en sus homónimas reales, de forma que si vamos a Reino Unido la pista será hierba como Wimbledon y en Francia de tierra como Roland Garros.

Como novedad tenemos Super Blast, en el que podemos también montar un partido o torneo con un par de variantes que se pueden combinar, modificadores de pista que lo hacen todo mucho más divertido. Por un lado tenemos la Red Viviente que se va elevando por zonas de forma aleatoria, y por otro la Pista To Loca que va ensanchando o menguando de forma irregular. Combinar ambas es una locura y hace que podamos aprovechar los cambios para ganar si somos listos y habilidosos.

Y ahí no acaba la diversión, también contamos con cinco divertidos Minijuegos que muchos os sonarán de otros arcade, como golpear a los bloques, acertar en dianas que van apareciendo sobre la pista, sprintar para llegar a las marcas antes que desaparezcan, hacer saques marcando gol en una falta con portero móvil o acertar en las zonas móviles. Cada juego puede completar en cuatro dificultades y se guardan los puntos récord.

La gran laguna que tiene Super Tennis Blast es claramente su multijugador en línea. Sencillamente no existe, como los juegos arcades de antaño nos tendremos que contentar con jugar contra la CPU o con amigos en local.

Ambas experiencias son muy divertidas, y como habéis leído antes existen los suficientes modos como para que no se eche tanto en falta un online, pero si lo tuviese sería la bomba, así que ojalá las ventas acompañen y Unfinished Pixel se anime a una secuela con multijugador en red porque sería glorioso.

Apartado técnico

Ya habréis visto en las capturas y el vídeo que el aspecto gráfico de Super Tennis Blast va acorde con su propuesta arcade.

Personajes de estética cartoon, avatares que recuerdan a los Miis o los que puso de moda Xbox, cabezas y raquetas exageradamente grandes y visualmente correcto sin más.

Hay cosas que destacar gráficamente, por supuesto. Los tiempos de carga son ridículamente cortos y eso siempre se agradece, y la física de la pelota está muy bien tratada y responde como debería siempre, incluso cuando choca en la red, convirtiendo cada punto en algo que a la vez sentimos que controlamos pero tiene ese punto de imprevisibilidad que ofrece el deporte.

Los diseños de los personajes son vistosos y divertidos, los escenarios variados, las animaciones son muy escasas como en los arcade clásicos, pero eso no impide que jugablemente lo acusemos, el deportista no necesita 40 animaciones para golpear la bola, le bastan un puñado de ellas.

Lo negativo es que a veces el juego da la sensación de dar algún tirón, pequeño y que no arruina ningún punto, pero a veces sí parece que algo no va del todo fluido con el motor.

Respecto al apartado sonoro contamos con melodías funcionales en el menú, efectos de sonido muy correctos, la voz del juez de silla y murmullos del público… lo habitual, nada que destaque pero tampoco desentone.

Por pedir nos hubiese gustado que se cuidase más la presentación, una secuencia de inicio del juego, escenas pre y post partido, animaciones de celebración o enfado… al juego se le nota el bajo presupuesto en esos detalles, pero el estudio ha gastado el dinero en lo importante y eso se agradece.

Conclusión

En mis primeras partidas a Super Tennis Blast no me lo podía creer, alguien en Twitter había hablado maravillas del juego y me picó la curiosidad.

Ahora, y después de jugar partidos durante días por si todo era una ilusión inicial, os puedo decir que por fin esta generación nos ha dejado un juego de tenis a la altura.

Unfinished Pixel ha creado un título terriblemente divertido, al que solo le falta un multijugador en línea para ser glorioso. Su editor de personajes nos permitirá enfrentar a dobles a Angela Merkel, Julio Iglesias, Will Smith y Aria Stark si así lo queremos, y sus minijuegos le dan mucha vida.

Pero todavía hay algo mejor… su precio. Por solo 14,99 míseros euros podremos tener el mejor tenis de esta generación, un juego con el que triunfarás sí o sí cuando vengan a casa los amigos.

De parte de todos los fans del tenis… gracias.

Dónde comprarlo

El juego únicamente está disponible en la PlayStation Store, así que podéis haceros con él en el siguiente enlace.