Introducción

La realidad virtual se lleva bien con los astronautas. En el caso de PlayStation VR, tenemos Robinson: The Journey, The Solus Project, Farpoint y ahora, gracias al estudio español Vertical Robot, también Red Matter. Al fin y al cabo, si puedes meterte en la piel de un personaje, la idea de hacerlo embutido en un traje espacial, recorriendo páramos desconocidos de nuevos mundos, sin duda se antoja apetecible.

Red Matter lo hace a su manera, rescatando un tiempo pasado y futuro a la vez, de una Guerra Fría alternativa que recuerda un poco al universo Fallout. En este caso la ficción ha llegado a inventar nuevas naciones, que se agolpan en dos bloques enfrentados: la Unión Atlántica, de la que formamos parte, y la siempre amenazadora República de Volgravia.

Resulta que la gente de Volgravia había establecido una colonia en la lejana luna Rea del planeta Saturno. Sin embargo, esta colonia fue abandonada en circunstancias extrañas, lo cual aprovecha la Unión Atlántica para mandar a un solo hombre que desentrañe el misterio y de paso consiga algo de suculenta información clasificada. Tú eres ese hombre, ¿estás preparado para servir a las naciones libres?

Una futurista ambientación sesentera

Como os he dicho, la ambientación de Red Matter recuerda bastante a la de Fallout, presentando una realidad alternativa de una época pasada que sin embargo incorpora abundantes elementos futuristas. Sin ir más lejos, ¡estamos nada más y nada menos que en Saturno!

El juego empieza en las inmediaciones de la base “rusa” y no tardaremos en adentrarnos en la misma, no sin antes contemplar unas impresionantes vistas de Rea.

Red Matter 1

A partir de aquí, Red Matter va a desplegar todo un arsenal de imaginación y buen gusto en forma de una base al más puro estilo soviético, con abundantes carteles propagandísticos y grandes insignias. Tal vez nosotros somos de la Unión Atlántica, pero aquí la gran protagonista es Volgravia, cuya impronta se nota en cada recoveco de la colonia espacial. Y añado que “mola un puñao”.

Hablamos de una ambientación muy cuidada, en parte retro y en parte futurista, con un montón de elementos diferentes que no caen en la repetición, y un diseño de escenarios cuidado y lleno de detalles. Algunas partes son simplemente correctas, mientras que otras llegan a impresionar, máxime con un casco de realidad virtual. Todas en cualquier caso destilan buen hacer.

Gráficos muy cuidados

La ambientación es un componente muy importante en este tipo de juegos que pretenden precisamente atraparte en su interior. Pero una buena ambientación luce mucho más si está acompañada por gráficos a la altura, y en este sentido Red Matter incluso sorprende para bien.

De la versión de PC de este juego ya se decía que tenía unos de los mejores gráficos en realidad virtual. Pues bien, está claro que Vertical Robot ha estado optimizando y reprogramando código para llevar su título a PlayStation VR, con unos resultados absolutamente encomiables.

Red Matter 2

Da gusto ver un desarrollo de una compañía pequeña, pero aún así tan cuidado. Se nota que los creadores, dentro de sus medios, han puesto todo el mimo y empeño mientras daban forma a Red Matter. El resultado son unos entornos grandes, bien decorados, con muchos detalles, pero sobre todo con algunos efectos, como reflejos y efectos de luz, que destacan por su gran calidad. Bravo en este sentido.

Gadgeto brazos

En Vertical Robot han optado por entregarle a nuestro astronauta, es decir a nosotros, una especie de artificios mecánicos que sujetamos en todo momento. De este modo, los Move (imprescindibles para jugar) no representan nuestras manos, bueno, salvo en el menú principal. Durante la aventura lo que veremos en pantalla son estos artilugios que sostenemos y que tienen diversas funcionalidades.

Pinzas: se usan en ambos Move para agarrar y manipular toda clase de objetos.

Linterna: situada en el Move izquierdo, ilumina tenuemente cuando la seleccionamos, aunque pulsando el gatillo podemos intensificar la luz.

Escáner: un aparato muy recurrente, también localizado en el brazo izquierdo, que nos informa del progreso de la misión y nos permite analizar los objetos del entorno para, entre otras cosas, traducir todos los textos escritos en volgravo.

Red Matter 3

El uso de los controles es correcto y preciso, y la imagen de los aparatos que sostenemos ha sido rediseñada con respecto a la versión de PC para parecerse más a los Move. Sin embargo, se nota que el juego viene del mundo de los compatibles, ya que algunas veces tendremos que manipular objetos que quedan un pelín fuera de los rangos habituales de la PlayStation Camera. De todas formas, esto no llega a molestar al no ser recurrente.

A modo de apunte rápido, tan sólo deciros que en Red Matter el movimiento se ejecuta de forma bastante intuitiva, con la posibilidad de avanzar normalmente o a base de saltos y/o teletransportes. Los giros no son naturales, sino secuenciales de 45º, matando un poco la inmersión, pero al menos hay una transición suave entre los mismos.

Un juego de ingenio

Si aún te estás preguntando de qué va Red Matter, básicamente es un juego en primera persona de puzles o acertijos repartidos a lo largo de una base espacial abandonada. Tenemos el componente del misterio y la historia que hay detrás, por supuesto, e iremos sabiendo más de los anteriores ocupantes del complejo, así como de las circunstancias en que se fueron.

Está, además, el importante elemento de la exploración. La idea de adentrarse en solitario no sólo en una base vacía, sino en una luna yerma, siendo el único ser vivo a millones de kilómetros, indudablemente tiene su gancho.

Pero, como os decía, esto es ante todo un videojuego donde hay que resolver una serie de puzles para seguir avanzando. En este sentido, Vertical Robot se ha currado una buena cantidad de retos distintos, algunos de los cuales pueden retrasarnos bastante. Sin embargo, a cambio, es muy gratificante resolver estos acertijos.

Apartado sonoro

Red Matter viene en inglés y en castellano, tanto los textos como las voces. La versión en la lengua patria, por irónico que parezca siendo español el juego, no llega a convencer del todo. En un entorno tan solitario, la voz ocasional del operador de radio comunicándose con nosotros debería transmitir una gravedad que en este caso no alcanza. No se puede decir lo mismo de la voz en inglés, muy “americana” y que tal vez por eso nos recuerda a la NASA y nos mete más en vereda.

Por otro lado la música, inspirada en la saga de Alien, no sólo funciona bien, sino que raya a un muy buen nivel, logrando mantener una atmósfera a medio camino entre lo misterioso y lo opresivo, con algunos momentos álgidos en los que acompaña perfectamente.

Red Matter 4

Conclusión

Red Matter es, desde mi punto de vista, un ejemplo claro de lo que debe ser un buen desarrollo indie para la realidad virtual. Evidentemente no tenemos aquí una súper producción ni un juego larguísimo, pero en todo momento da la sensación de que sí tenemos lo justo y necesario.

No hay en Red Matter situaciones pretenciosas que sin embargo hacen aguas por todos lados, no hay un quiero y no puedo, en definitiva. Al contrario, todo está muy bien medido y calculado para ofrecernos una historia disfrutable, que no se pide más a sí misma de lo que puede dar.

En definitiva un título muy recomendable para embutirnos en nuestro traje espacial… digo en nuestras PlayStation VR, listos para desentrañar los misterios que esconde esta base abandonada. Un juego evidentemente no dirigido a los amantes de la acción, sino a quienes gustan de explorar, observar e ir descubriendo una historia bastante psicodélica mientras resuelven acertijos, un poco al estilo Resident Evil (el primero) pero sin zombis.