Outlast

De la mano de la desarrolladora brillante como la purpurina Red Barrels, llega a PlayStation 4 su más famoso trabajo, Outlast, un título de terror psicológico que tras pasar primero por PC el 4 de septiembre de 2013, con una muy buena acogida, ha terminado un año después por dar el salto a las actuales consolas de Sony y Microsoft.

Si que lo estáis buscando es un título que os proporcione unos cuantos sobresaltos, que os mantenga en constante tensión, y que consiga acelerar vuestro pulso… ¡Bienvenidos! habéis venido al lugar correcto.

Historia

En Outlast, nos pondremos en los zapatos de Miles Upshur, un periodista que recibirá un correo de un informante anónimo, el cual nos contará sobre unas instalaciones psiquiátricas ubicadas en el monte Massive, y sobre sus temores en relación con las investigaciones y experimentos que están llevándose a cabo en las mencionadas instalaciones de Sistemas psiquiátricos Murkoff.

Nuestro protagonista junto a su fiel videocámara, guiado por su espíritu aventurero y periodístico llegará finalmente hasta el manicomio del monte Massive, lugar en el cual comenzará a investigar todo lo acontecido años atrás descubriendo cosas de lo más escalofriantes y perturbadoras.

Tras nuestra incursión en las instalaciones y unos primeros y aterradores descubrimientos, todos nuestros esfuerzos se concentrarán en abandonar el edificio a toda costa, el problema es que tanto el propio manicomio como sus inquilinos, no nos lo pondrán fácil en ningún momento.

Por supuesto, descubrir todos los misterios que envuelven a estas instalaciones y sobrevivir a nuestra huida del lugar, corre totalmente por vuestra cuenta. ¿Os atrevéis a continuar?

Jugabilidad

Como ya hemos citado antes, nosotros controlaremos a un periodista es decir, un hombre de a pie, lo que quiero decir es que no llevamos a un marine, a un veterano y curtido guerrero, si no a un tipo indefenso cuya única “arma” es una videocámara con la que podrá filmar lo que encuentre a su paso, y beneficiarse de la visión nocturna de esta… Es decir, que estamos jodidos a la par que indefensos.

El juego se desarrolla en primera persona a través de los ojos de Miles, desde los cuales intentaremos resolver el misterio alrededor del manicomio y todo lo que allí sucedió. Mientras vamos andando y grabando con nuestra videocámara, iremos visitando diferentes zonas y salas del edificio, en ellas, además de sustos podremos encontrar cosas que nos sirvan para avanzar en nuestro camino hacia la salida, como por ejemplo llaves o máquinas para activar determinados mecanismos.

El problema es que no estaremos solos en el edificio, hay unos cuantos residentes que intentarán detenernos y acabar con nuestra vida a la primera de cambio, ¿como podemos evitar que esto suceda? Bueno, contamos con dos opciones en estos casos, el primero de ellos, consiste en escondernos cuando nuestro perseguidor esté cerca para evitar que nos descubra, y la segunda opción consiste en correr como alma que lleva el diablo para escapar y despistar a nuestro acosador de turno.

Aparte de lo anteriormente mencionado, durante nuestra visita a las diferentes salas de las instalaciones, podremos encontrar documentos que nos servirán para conocer un poco más todo lo relacionado con las actividades que tenían lugar en el psiquiátrico. A estos documentos, debemos sumarle las diversas anotaciones que tome nuestro protagonista en ciertas ocasiones, siempre y cuando estemos grabando con nuestra videocámara.

Por último, pero no por ello menos importante, me veo en la obligación de hablar sobre nuestro querido artilugio de grabación de vídeo, y es que la videocámara es necesaria para nuestra supervivencia en el manicomio, dado que la mayoría de zonas cuentan con una iluminación nula o muy escasa, y por tanto, el modo nocturno de nuestro aparatito es vital para ver lo que tenemos a nuestro alrededor en cada momento.

Por lo expuesto en el párrafo anterior, os aconsejamos que cuidéis bien de las baterías de la videocámara, dado que el uso de la visión nocturna consume la duración de la batería de forma progresiva y constante, y cuando esta se consuma del todo, no nos quedará más remedio que sustituirla por otra… Y creedme, no querréis quedaros sin baterías.

Gráficos y sonido

Desde luego el aspecto gráfico, no es lo más llamativo del título, pero aún así, debo reconocer que cumple bastante bien con su objetivo y consigue crear una gran atmósfera de terror y nerviosismo, debido en gran parte a la buena conjunción entre los apartados visuales y sonoros.

Si consigues juntar la oscuridad o una escasa iluminación a través de una visión nocturna, donde ves poco más que lo tienes prácticamente delante de ti, y a esto le sumamos cosas como cadáveres, vísceras, sangre, cortinas meciéndose en la penumbra al son del viento del exterior, locos asesinos con ganas de echarte el guante, y como ingrediente final juegas con los efectos sonoros añadiendo quejidos, sonidos de cadenas arrastrándose, pasos, murmullos y por supuesto, una banda sonora que consiga mantenerte en una constante tensión durante toda la partida, tendremos la terrorífica receta que compone el apartado técnico de Outlast.

Para finalizar con este apartado, quisiera mencionar un par de cosas. Nuestro protagonista, cuenta con algunos movimientos propios como por ejemplo, correr, mirar hacia atrás mientras huimos, trepar o asomarse por las esquinas, para intentar ver sin ser visto. Como colofón, añadir que el título cuenta con voces en inglés y subtítulos en español.

Duración

Quizás este sea uno de sus puntos más flojos, y es que terminar vuestra aventura o más bien desventura en las instalaciones psiquiátricas del monte Massive, os llevarán entre 5 y 6 horas, y aunque bien es cierto que la experiencia durante ese tiempo es bastante intensa, no tiene una duración demasiado extensa en comparación con otros títulos de terror.

Por desgracia, tampoco existe ningún tipo de aliciente que nos invite a rejugar el juego más allá de querer conseguir todos los documentos y notas, en caso por supuesto de no haberlos obtenido en nuestra primera partida.

El juego de Red Barrels, cuenta con 4 modos de dificultad por si una noche nos sentimos más valientes de la cuenta, y queremos que el desafío de nuestra huida del manicomio sea aún mayor, y por supuesto si me permitís una recomendación, hay un modo de máxima dificultad llamado “Demente” bastante interesante, y ya adelanto que el nombre de esa modalidad no está puesto al azar.

Conclusión

Nos encontramos pues ante un magnífico título de terror que por supuesto, conseguirá que demos algún que otro brinco de nuestra silla, y es que no es el típico juego de miedo en el cual puedes despacharte a gusto vaciando un cargador contra cada enemigo que sale a tu paso, en este caso en particular, sentimos la completa indefensión de nuestro personaje, que se encuentra con toda clase de horrores en un edificio lleno de dementes, y cuyos recursos para evitar ser asesinado, se basan simplemente en correr desesperadamente o esconderse.

Aunque bien es cierto que a nivel gráfico, no es un juego muy destacable,  si que está dotado con una ambientación terrorífica y angustiosa gracias a la conjunción de los decorados de cada sala, la falta de iluminación, los diversos efectos de sonido y por supuesto la banda sonora, que lograrán mantenernos con los ojos y los oídos bien abiertos.

Aunque también hay cosas que podrían ser mejorables, como la inteligencia artificial de nuestros perseguidores, que por lo general podremos prever con el tiempo tras tener un par de primeros encontronazos con ellos, aunque no por esto la tensión y la sensación de miedo se perderán cuando estos nos estén acechando. Otro punto que quizás dañe al título, es la escasa duración de este.

Obviamente, sobra mencionar que este título no es apto para todos los públicos por el tipo de contenido de este, pero si por casualidad, sois de los que disfrutan de los sustos, los sobresaltos, y esas sensaciones de estar al borde del infarto en alguna que otra ocasión, no os arrepentiréis de darle una oportunidad, eso sí, si queréis que la experiencia sea lo más terrorífica posible, os aconsejo jugar en la oscuridad de la noche, solos y con cascos para que la inmersión sea aún mayor.

Podéis encontrar Outlast en la PS Store por el precio de 18,99€, y necesitaréis un mínimo de 5GB en vuestro sistema PlayStation 4 para poder descargarlo e instalarlo. Si sobrevivís a esa terrorífica experiencia y os quedáis con ganas de más, os interesará saber que Outlast cuenta con un DLC llamado “Whistleblower cuyo precio ronda los 9€.