Para analizar Nubla 2: M. La Ciudad en el centro del mundo, tenemos que contar con una premisa, no es un juego al 100%, ya que se podría comparar fácilmente con una exposición de arte o un cuento. Nubla 2, al igual que su predecesor, es la combinación maestra resultante de videojuego y arte.

Nubla 2 ya se encuentra a la venta para todo el mundo, y en Sonyers nos encanta poder conmemorar el arte de los videojuegos marca España con este análisis. Así que esperamos que coincidáis con nosotros y si os gusta la combinación del arte de la pintura y el juego disfrutéis mucho leyéndonos.

La ciudad en el centro del mundo

En primer lugar, queremos empezar con la historia del juego, pues Nubla 2: M. La ciudad en el centro del mundo tiene una trama mucho más profunda de lo que pueda parecer a simple vista en esta clase de juegos, que sin duda nos ha gustado pese a parecer poco más que un cuento de un naufragio.

De hecho, así es como empieza el juego, con la llegada de la pérdida del arte, lo que obliga a toda la población de la ciudad del centro del mundo a partir a un lugar mejor, la ciudad M, un lugar donde el ARTE se conservará mejor y no se perderá nunca.

Pero por desgracia no todo el mundo llega y algunos se pierden. Nuestra labor es llegar a M, traspasando las fronteras de un mundo hostil. Por suerte contaremos con la ayuda de nuestro avatar (eligiendo previamente su género) para llegar allí. Pero no os confundáis, en Nubla 2 no controlaremos solamente a un personaje.

Dos controles en uno

Aunque durante el prólogo del juego solo podremos controlar a nuestro ayudante, una simpática criatura que contará con habilidades únicas, tan pronto como superemos el prólogo hará acto de aparición nuestro avatar, y ahora empieza lo difícil, pues debemos controlar a los dos.

Por una parte, con la combinación de botones del mando izquierda, controlaremos a nuestro avatar, pudiéndolo manejar con el stick analógico izquierdo y usando sus habilidades con la cruceta de botones y L2.

Y al contrario con nuestro ayudante, que será controlado con el stick derecho. Salvaguardando una cosa importante, y es que tendremos que elegir cómo queremos que sea.

Al finalizar al prólogo, tendremos que decantarnos por uno de estos simpáticos personajillos, contando cada uno con una habilidad distinta que van desde la invisibilidad al poder de volar.

La principal sorpresa es, que dependiendo de a cual elijamos, el juego se adaptará, contando con pequeñas variaciones en el escenario para adaptarse a las habilidades de estos pequeñajos. Esto le da bastante rejugabilidad al juego, que como ya hemos dicho, es una verdadera obra de arte visual.

Así que si lo único que buscamos es el afán de revivir los mágicos escenarios que lo componen, o escuchar su historia una vez más, podemos probar con otro ayudante que cuente con otras habilidades, dotando al juego de más rejugabilidad de la que pueda parecer a simple vista.

Arte, música y juego en un mismo pack

Pasemos ahora al apartado audiovisual. Como os podéis imaginar, el Museo Thyssen no iba a escatimar en recursos para que el resultado fuera una maravilla para los cinco sentidos.

Por una lado, la banda sonora es sumamente preciosa e inmersiva, se adapta genial a cada situación del juego y cada escenario, teniendo temas muy hermosos que nos han dado ganas de estarnos quietos y deleitar los oídos por un tiempo.

Y por otro, visualmente el juego es puro arte, cada escenario parece sacado de un cuadro, pero no uno cualquiera, si no un cuadro vivo, donde todo se mueve porque todo cobra vida. Si tuviera que mojarme y compararlo con algún otro juego de más renombre lo haría sin duda con Odin Sphere de VanillaWare, escenarios pintados a mano con vida propia.

Por desgracia es en la parte jugable donde esta obra pierde… y bastante. Primero, necesitaremos un tiempo de adaptación para acostumbrarnos a controlar dos personajes a la vez. Y esto es importante, porque si la sincronización no es perfecta, lo vamos a pasar mal.

Basta que uno de los dos personajes que controlamos a la vez sufra una caída para tener que reiniciar gran parte de nivel, avisamos ya que los puntos de control no son frecuentes, y que la colocación de los escenarios o los saltos nos harán caer más de una vez.

Eso sí, el juego cuenta con bastantes puzzles que, como ya hemos dicho, pueden variar un poco en función al ayudante que tengamos para aprovechar al máximo sus habilidades.

En cuanto a duración podríamos decir que el juego triplica lo visto en su primera parte, notándose el aumento de recursos por parte del estudio, así que por si la maravilla audiovisual que supone el juego no fuera poco para justificar su precio, añadidle que mínimo tardaremos 2 horas y media en superar esta aventura.

Conclusiones

Nubla 2: M. La ciudad en el centro del mundo continua directamente la historia de su predecesor, que si os gustó podemos afirmar que es igual de bonito a la par que educativo que el primero. Pierde bastante en la parte jugable y tal vez rejugable, pero debido a su bajo precio esto no debería ser un problema.

Eso sí, el juego está muy enfocado a un público muy específico, y aunque los fans de las aventuras gráficas pueden disfrutarlo bastante, no terminará de gustar a todo el mundo, aunque también tiene un potencial educativo tremendo, y muchos padres podrían recomendárselo a sus hijos.

Dónde comprarlo

Si queréis haceros con este fantástico juego, podéis haceros con vuestra copia digital a través de la web de PlayStation Store en el siguiente enlace.