Recientemente se ha puesto a la venta la versión definitiva de un juego que, cuando se lanzó en 2017, se convirtió en todo un éxito pese a su rareza. Hablamos, por supuesto, de NieR: Automata Game of the YoRHa Edition, con la que podremos disfrutar de todo el juego base así como de su DLC y más contenido.

Aprovechando que esta colección se ha puesto a la venta, es momento de que en Sonyers te contemos todo sobre el juego y su contenido adicional mediante un análisis.

Si estás pensando si merece la pena hacerse con esta edición, o quizá solo con el juego base, o quizá no encaje con tu estilo, aquí podrás descubrirlo. Eso sí, te adelantamos que a nosotros nos ha parecido un juegazo, uno de esos llamados must play.

Un futuro lejano en el que reinan los robots

La historia que conocemos en NieR: Automata quizá la hayamos visto ya en otras partes. Un Planeta Tierra invadido por alienígenas que los humanos quieren recuperar. Pero créeme, nunca te lo han contado así.

Para conseguir su objetivo, los humanos, que ahora viven en la Luna, tienen a su servicio unos androides, el escuadrón YoRHa, que van a la Tierra para luchar y recuperarla. Lucharán contra robots, pues así es como defienden los alienígenas este planeta, y también conocerán humanos en un mundo que está en ruinas y es siempre hostil. Todo esto, en conjunto, nos llevará por un viaje único por su manera de contarlo.

Y es que a la cabeza de todo tenemos al excéntrico Yoko Taro, quien ya creó en su momento el NieR original y que vuelve a deslumbrarnos con sus extravagantes ideas y su manera única de hacernos viajar a un futuro complicado. Por si os lo estáis preguntando, no es obligatorio haber jugado al NieR original para entender esta secuela. Comparten el mismo universo, pero miles de años separan ambas historias y Automata podría considerarse como un juego independiente. Sin embargo, si has jugado al primero, verás multitud de guiños y pequeños enlaces entre las dos historias que expandirán este universo.

Descubriendo qué significa ser un robot

En NieR: Automata estaremos en la piel de 2B, un androide femenino a la cual encargan diversas misiones en la Tierra para acabar con la amenaza que impide que los humanos vuelvan a vivir en paz en su planeta natal. Nos acompañará 9S, otro androide esta vez masculino, quien nos ayudará en tareas de reconocimiento y también en combate. Por otro lado está A2, un prototipo obsoleto del que, por no hacer spoilers, es mejor no comentar mucho.

Como buenos androides que son, no se les permite tener emociones. 2B lleva bastante a rajatabla esta regla y no la cuesta, pues su carácter es bastante frío y serio. Pero 9S es más charlatán y siempre busca ser amable con 2B. Ambos personajes se complementan a la perfección entre ellos, y más aún con la historia del juego y el resto de personajes que se van conociendo, consiguiendo que tengan un desarrollo que podemos ir viendo con nuestros propios ojos.

La moralidad es algo que reina en este título. La diferencia con, por ejemplo, Detroit: Become Human es que esta vez no tenemos poder de decisión y llevamos a cabo las misiones que nos mandan. Pero será al final de éstas cuando nos demos cuenta de que, al final, quizá nuestro fin no sea muy diferente del de aquellos que llamamos enemigos, y que nadie es ajeno a las emociones.

Esta es una de las muchas cosas buenas que tiene el juego: la construcción de sus personajes. Todos son tan variados en personalidad que, durante el transcurso del mismo, vemos cómo van cambiando conforme transcurre la historia. Al final del juego, nada será como al principio. Pero, obviamente, eso dejaremos que lo descubráis por vuestra cuenta.

Algo que también me ha gustado mucho es esa conexión que consigue hacer entre la jugabilidad y la historia. Me explico: no siempre tendremos la posibilidad de guardar la partida, y la razón es que solo podremos hacerlo desde ciertas máquinas repartidas por el mapa que nos permiten incluso consultar nuestro correo. En realidad, son máquinas que nos conectan con el búnker y la opción de guardado sería como hacer una copia de seguridad de lo vivido por nuestro personaje para recuperarlo en caso de desastre. Y así de curioso se integra el guardado de la partida con la propia cualidad de ser androide en el juego.

De este tipo de cosas me refiero, algo que hace que la experiencia de juego sea muy inmersiva y que incluso se traspase un poco esa cuarta pared con el jugador para integrarnos en el juego.

No hay solo un estilo de juego

Otra de las cosas que llama la atención desde el primer momento es su jugabilidad. NieR: Automata nos ofrecerá diferentes formas de jugar. La principal es un estilo RPG de mundo abierto, pero en ocasiones pasaremos a jugar en forma scroll lateral o en vista de pájaro. Y esto hablando solo de cuando estamos en suelo firme, pues también hay partes en que estaremos dentro de un mecha de vuelo sobrevolando paisajes y enfrentándonos a enemigos en un combate más shoot ’em up. Esta mezcla de estilos convierte a este título en algo único y que, además, hace encajar todo a la perfección.

Para conseguir salir airosos de los combates en tierra, tendremos distintas armas que comprar y mejorar. Podremos crear conjuntos de armas con hasta dos de ellas equipadas, para así cambiar dependiendo de a qué nos enfrentemos. Y es que cada arma ofrecerá diferentes combos, así que todo será crear nuestros conjuntos perfectos. Además, el acceso a estos conjuntos será muy sencillo: desde un botón en el mando en pleno juego, al igual que los objetos utilizables. Dinamismo puro.

Por otro lado, estaremos siempre acompañados de un pequeño pod volador que hace las veces de comunicación entre el personaje y el búnker, base de dónde provienen, y de ayuda en ataque al disparar a los enemigos más alejados o que vuelan. Será imprescindible acostumbrarnos a utilizarlo cuanto antes pues nos va a ser de mucha ayuda.

Tanto el pod como nuestro personaje se pueden modificar. Como somos androides, aquí no se habla de equipo, sino de chips que amplían nuestras capacidades dándonos más velocidad, defensa, ataque, curación, etc. Nosotros decidimos qué chips equiparnos dependiendo de qué queramos potenciar.

Una rejugabilidad nunca vista con sus diferentes finales

Como hemos mencionado, se trata de un mundo abierto por el que podemos viajar libremente para hacer las tareas que nos encargan, e incluso tendremos misiones secundarias. Estas consistirán en, básicamente, hacer de recaderos para algo, y es quizá donde más flojea el juego: no son muy originales y se pueden hacer pesadas por su simplicidad.

Para ubicarnos, tenemos a nuestra disposición en todo momento un mapa en 3D con el que vemos marcadas todos los objetivos de las misiones activas y facilitarnos así llegar a ellas. Pero vaya, facilitarnos… poco, pues es un mapa un tanto extraño de leer y muchas veces no aporta muchas soluciones. Algo más detallado hubiera estado mejor.

Pero nos divertiremos bastante en el mundo de NieR: Automata descubriendo nuevos lugares y estas misiones, y al final todo suma al tiempo de juego. Tiempo que se verá ampliado por su pequeño secreto: el primer final del juego no es el único. Una vez acabemos la primera partida, la cosa no termina aquí. NieR: Automata cuenta con 26 finales distintos, aunque tan solo unos pocos tienen verdadera importancia, siendo el resto guiños divertidos.

Y es que, lo dicho, cuando terminemos la primera partida, la clave será seguir jugando en la misma partida guardada para seguir descubriendo cosas de la historia desde perspectivas diferentes. De este modo, pasaremos a estar en el rol de 9S e incluso en el de A2. Y con ello cambia el estilo de juego, pues, por ejemplo, 9S utiliza más los mechas y tiene la habilidad de hackear los robots enemigos. Y a su vez, sigue aumentando el tiempo de juego. Y ya no te digo nada si queremos ver todos los finales posibles. Tomando la definición de rejugabilidad, NieR: Automata se lleva un 10 en este aspecto.

¿Cuánto puede significar esto en tiempo de juego? Pues cada partida puede llevar unas 8 horas, más si también completamos todas las misiones secundarias. Así que el tiempo total con todos los finales recomendados para entender al máximo la historia estaría sobre 30 horas. Nada mal para un juego que es solo de un jugador y que ronda siempre en la misma historia aunque contada desde distintas perspectivas. Y, sin duda, esa capacidad de ofrecernos tantos finales diferentes dependiendo, la mayor parte de las veces, de nuestras acciones en ciertos momentos es de lo mejor que tiene el juego.

La belleza en sus gráficos y banda sonora

En cuanto al tema de gráficos, lo que vemos es algo tipo dibujo pero que sorprende por la calidad y la belleza de los escenarios. Cada lugar tiene su propia personalidad y características, y lo podemos notar nada más entrar a él por sus gráficos y tonos de colores.

Por ejemplo, un bosque siempre tendrá ese tono más verdoso, y las zonas de fábricas algo más gris. Quizá a algunos puedan parecerles gráficos mediocres, y la diferencia entre escenas cinematográficas y escenas de juego es bastante obvia, pero yo creo que encaja muy bien con el diseño y pensamiento del juego. Y, como apunte, el agua es impresionante.

El tema de la banda sonora no se queda nada atrás, y es de las mejores que he visto en los videojuegos. Tiene su toque occidental, que es de donde viene el juego, pero no a lo exagerado pues se adapta a las zonas por las que viajamos en nuestra aventura. Las canciones harán aparición en territorios seguros, como el campamento de la resistencia de humanos, y hacen que cada lugar sea único.

Sobre el resto de sonidos, tanto el doblaje en inglés como los efectos sonoros y demás están a la perfección y nos sumergen de lleno en ese mundo tan curioso que nos ofrece NieR: Automata.

El contenido de la edición GOTY, coronado por su DLC

El principal atractivo de esta Game of the YoRHa Edition es que incluye contenido adicional para el juego base. Aquí se incluye el único DLC que ha recibido además de otros contenidos cosméticos. Esto es todo lo que se incluye en la edición:

  • Juego base de NieR: Automata. Con la versión de PS4 se incluye el aspecto de pod “consola” (estilo de la primera PlayStation).
  • El DLC 3C3C1D119440927.
  • Los aspectos para pod “Grimoire Weiss”, “retro gris”, “retro rojo” y “caja”, y el accesorio para el personaje “máscara máquina”.
  • La versión de PS4 también incluye un tema dinámico y 15 avatares de PSN. La versión de PC incluye dos fondos de pantalla.

Este DLC con nombre tan largo y raro añade, además de más horas de juego a las antes comentadas, nuevas partes de historia y mucho reto en la jugabilidad. Con él, podemos acceder a tres zonas nuevas llenas de peligros: el Desierto, el Bosque y la Ciudad Inundada. Cada zona tendrá seis áreas que superar, y una vez lo hagamos recibiremos tres recompensas en forma de trajes especiales inspirados en el primer NieR: “traje sugerente” para 2B, “traje de muchacho” para 9S y “traje destructor” para A2.

En cada lugar al que accedamos nos encontraremos un reto nuevo con formas diferentes de jugar. Y, sobre todo, un reto mayúsculo pues necesitaremos mucho nivel para poder superarlo con éxito. Si este desafío, con la promesa de conocer más de la historia, no es suficiente para animarte a jugar, entonces no sé lo que necesitas.

Sobre el resto de contenido es meramente estético pero nos facilita a que podamos personalizar más el aspecto de nuestro querido pod.

Conclusión

Mi conclusión es que NieR: Automata es uno de los pocos juegos que he jugado en mi vida que reúne tantas características diferentes de manera tan impresionante. Los diferentes estilos de gameplay le dan un toque diferente al resto de juegos, y su historia, aunque no muy innovadora, toca temas de moralidad y presente un desarrollo de personajes increíble.

Tampoco nos aburriremos de jugarlo, pues una vez acabado se nos invita a re-descubrir la historia de manera diferente, y le añade mucha profundidad a toda la obra en general. Y claro, esto se traduce en muchas horas de descubrimiento y exploración.

Le acompañan unos gráficos soberbios y una banda sonora preciosa para darle personalidad a cada zona. ¡Y vaya zonas! Cada lugar que visitemos será diferente de otro, y el camino será muy entretenido.

A todo esto hay que añadir el contenido GOTY donde encontramos el único DLC del juego que amplía las horas de juego, así como la historia y el desafío general que ofrece subiendo el nivel de los enemigos para obligarnos a entrenar más.

En definitiva, NieR: Automata me ha parecido uno de esos títulos obligatorios de PlayStation 4 que todo el mundo debería jugar y descubrir. Por ponerle alguna pega, mejoraría las misiones secundarias, el mapa y quizá un poco el sistema de combate, pero tal y como está ahora sigue siendo uno de los mejores juegos de la actual generación. ¿Tienes dudas? No te lo pienses dos veces y dale una oportunidad, te sorprenderá.

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