En el 30 aniversario de la reconocida franquicia, Mega Man, uno de los iconos de Capcom y un referente en los juegos de plataformas y de dificultad endiablada, vuelve con una nueva entrega de la saga principal, pero con un lavado de cara. Ya tenemos aquí Mega Man 11.

Hace 10 años, precisamente por su 20 aniversario, Capcom hizo un intento de resucitar la pasión por el robot azul, lanzando sólo en plataformas digitales Mega Man 9, al que poco después sucedería Mega Man 10, con un estilo clásico de 8-bit.

En esta ocasión el motor del juego es completamente nuevo y además de tomar lo que hace característica a la franquicia, aporta interesantes novedades jugables. Veamos si merecen la pena.

Mega Man 11 y la visita al doctor

El argumento se centra, una vez más, en derrotar al malvado Dr. Wily, compañero en su juventud del creador de nuestro protagonista, el Dr. Light.

En esta ocasión, el Dr. Wily sueña con los tiempos en los que acudía a la universidad, donde sus ambiciosas ideas quedaron descartadas en favor de las del Dr. Light.

Al despertar, decide llevar a la práctica sus investigaciones para hacer a los robots más rápidos y poderosos, perfeccionando un prototipo del Sistema Double Gear. El Dr. Light, para poder acabar con los planes de Wily, también modifica dicho prototipo para otorgar nuevos poderes a Mega Man.

Y así, nos ponemos en la piel (o el metal, mejor dicho), de Mega Man, en una nueva aventura para devolver la paz al mundo. Para ello tendremos que enfrentarnos a ocho robots y después llegar a la guarida del Dr. Wily pasando por otros 4 niveles, tal y como venimos haciendo desde la primera entrega del robot azul.

Un plataformas de los de toda la vida

El desarrollo del juego, para aquellos que viven en otro mundo, en el que no han jugado nunca un Mega Man, es sencillo: libertad para superar los 8 niveles principales en cualquier orden, derrotar al robot correspondiente y obtener su poder, que podremos utilizar para ayudarnos en nuestra aventura y para vencer a los siguientes rivales.

Saltar, deslizarnos y disparar serán las 3 acciones que nos llevarán a superar cada nivel, perfectamente diseñados para ponernos en problemas, con saltos ajustados, enemigos colocados a traición y peligros a cada momento.

El principal añadido de esta entrega, el Sistema Double Gear, nos permitirá ralentizar el tiempo durante unos segundos (Speed Gear) o bien hacer que nuestros disparos sean más poderosos (Power Gear), también de manera temporal.

El necesario Sistema Double Gear

Si abusamos de estos poderes, el sistema se recalentará y deberemos esperar un tiempo para volver a usarlo. En lugar de tener un uso anecdótico u opcional, todos los niveles tienen zonas y proponen situaciones en las que es fundamental el uso del Sistema Double Gear para superarlas.

Así, nos encontraremos con mini-laberintos que nos empujan hacia una muerte segura si no los superamos rápidamente, una lengua de fuego que nos persigue a una velocidad endiablada, o enemigos realmente duros que nos quitarán la vida de un plumazo si no activamos el Power Gear.

Además, si estamos a punto de morir, podremos activar ambos poderes de manera conjunta, permitiéndonos hacer un all-in y jugarnos todas nuestras cartas a esos segundos de potencia extrema para acabar con el jefe que está a un golpe de matarnos.

Otra de las novedades jugables es la muy acertada inclusión de un acceso rápido a los poderes que vamos adquiriendo. Se acabó eso de pausar el juego para seleccionar la habilidad de Torch Man, Fuse Man o Blast Man.

Ahora, moviendo el stick derecho en una de las 8 direcciones, equiparemos de forma rápida cada una de las habilidades, lo que será de gran ayuda en las situaciones más comprometidas. Y pulsando R3, volveremos al Mega Buster.

Con este añadido, uno echa en falta también algún botón para poder usar los tanques de energía, por ejemplo, sin recurrir a la pantalla de pausa.

Un reto a la altura de Mega Man

La dificultad del juego está al nivel de entregas anteriores de Mega Man: es un juego muy complicado, en el que moriremos muchísimas veces en cada fase y jefe.

Esto es lo que da duración a un juego que podría pasarse en 2 ó 3 horas, como es habitual en la saga, pero que requiere mucha más dedicación en dificultades superiores y que está pensado para ser muy rejugable.

Es importante, como siempre lo ha sido, hacer una buena elección del orden en el que jugamos los niveles, pues cada jefe tiene debilidad al poder de otro, de forma que encadenando un buen orden, los enemigos finales nos darán menos problemas.

Además, el juego cuenta con 4 dificultades, lo que es de agradecer, pues permite a cualquier jugador poder avanzar en el juego (que no completarlo), haciendo que los golpes de los enemigos nos quiten menos vida.

Pero los saltos milimétricos y peligros que matan instantáneamente seguirán estando incluso en la mínima dificultad, por lo que ninguna de las dificultades será un paseo.

Desafíos para alargar su duración

Por último, aparte del modo principal, el juego cuenta con un modo de desafíos, en los que se nos piden diferentes objetivos a cumplir en determinado tiempo.

Desafíos como superar los niveles con el menor número de saltos o disparos, sin que nos hagan daño, o sin usar armamento mejorado, y en función a nuestro tiempo nos darán una medalla de bronce, plata u oro.

También hay desafíos especiales en forma de minijuegos, como mantener un enemigo en el aire sin tocar el suelo disparándole o empujar a un enemigo una distancia determinada. Las puntuaciones de todos estos desafíos se pueden consultar en clasificaciones online.

Tú decides la forma de jugar

Lo que intento transmitir con todo esto es que Mega Man 11 tiene un diseño de niveles y jugabilidad exquisito, pues te permite jugarlo COMO TÚ QUIERAS. Tú mismo te impones la dificultad o ayudas que necesites.

Puedes empezar en una dificultad elevada pero jugar en el orden óptimo los niveles, o tomar de base menos dificultad pero decidir no utilizar el Sistema Double Gear salvo en los momentos imprescindibles.

También puedes hacer uso si lo deseas de distintos objetos que se compran en el Laboratorio del Dr. Light a cambio de piezas que se recogen en los niveles; objetos como vidas extra, tanques de energía, potenciadores del Sistema Double Gear o incluso ayudantes que te salvan una única vez de caer en un precipicio.

Apartado gráfico y sonoro

En el aspecto técnico, el lavado de cara que mencionaba es más que evidente, sustituyendo los gráficos 8-bit con un 2.5D estilo cartoon muy colorido, que le sienta genial al juego.

Los entornos son muy variados, teniendo niveles clásicos de fuego, hielo o electricidad y otros más originales, donde se puede disfrutar aún más del estilo que caracteriza esta entrega, como un parque de atracciones o un mundo de juguetes.

A pesar de tener escenarios visualmente llamativos, se aprecian grandes diferencias entre secciones en exterior y en interiores, contando estas últimas con fondos más oscuros y en general menos detallados.

Ocurre lo mismo en el apartado sonoro. Se puedes escuchar los efectos reconocibles de la saga, así como algunas melodías que recuerdan a juegos anteriores. Sin embargo, algunos niveles tienen melodías muy parecidas y no destacan tanto como las de las primeras entregas, que perduraban en la memoria.

Otro detalle negativo en lo técnico son pequeñas ralentizaciones que se producen cuando hay muchos enemigos o explosiones en pantalla. No es algo que ocurra siempre que se dan estas circunstancias, pero sí han aparecido en contadas ocasiones mientras superábamos el juego.

Y hablando de ralentizaciones, Capcom ha mantenido ese empujón hacia atrás que le provocan los enemigos a Mega Man cuando es alcanzado por ellos o un proyectil, lo que te deja vendido y te provoca muertes instantáneas en muchas ocasiones. Aquí sigue existiendo ese debate entre jugadores a los que les molesta este detalle técnico/jugable y a los que no.

Conclusión

Recopilando todo lo que Mega Man 11 tiene que ofrecer, nos encontramos ante un juego notable, con un sabor muy clásico pero un apartado gráfico más acorde a los tiempos que corren.

El juego encandilará a los fans del robot azul, a los amantes de los juegos difíciles, pero es accesible para cualquier tipo de jugador, de forma que los novatos no se sientan (tan) frustrados por su dificultad.

Las novedades jugables no son anecdóticas, sino que están integradas perfectamente en la jugabilidad y será necesario dominarlas para avanzar en el juego. Y a pesar de la corta duración habitual de los Mega Man, sigue siendo tan rejugable o más que entregas anteriores. Su precio, además, esta bien ajustado, y lo que ofrece merece la pena.

Los puntos negativos relacionados con los aspectos técnicos no ensombrecen demasiado el conjunto global, salvo para aquellos que esperen detalles artísticos de gran nivel o melodías tan pegadizas e icónicas como las de los primeros juegos.

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