A veces el carisma de un personaje es capaz de salvar una obra que de otra forma no pasaría de la mediocridad. Pese a su talento, Mascre no es capaz de conseguirlo con su propio jueGHHHHHFFFFF…. ¡¡DEADPOOL, EXTRAE TU KATANA DE LA TRAQUEA DE NUESTRO REDACTOR, POR FAVOR!!

Wade Wilson, alias Masacre (Deadpool para los british), también conocido como el Mercenario Bocazas y por otros motes igual de dulces, es uno de los personajes de los cómics americanos más peculiares; con un sentido del humor que supera ampliamente a otros ídolos de Marvel como el mismísimo Spider-man, un “disfraz” casi igual de reconocible y sencillo que el del arácnido (¿coincidencia?) y unas tácticas de combate que superan en brutalidad y bestialismo incluso a las del Castigador (No, Peter Parker es vuestro amigable vecino, no el destripador del quinto izquierda). Es además consciente de que es un ser de ficción, con lo que rompe la cuarta pared y sólo le falta saltar de las viñetas mientras habla al lector. Todo esto le convertía en un favorito de los fans para dar el brinco al ocio electrónico, tras aparecer en la primera peli de Lobezno (de manera lamentable) y con su propio film en el horizonte. Además es un maldito demente, mal hablado y paranoico. Adorable.

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La trama del juego… bueno.. .por llamarlo de alguna manera, lo que vendría a ser un amago de historia, sitúa a Wade ante la disyuntiva de conseguir que los desarrolladores de High Moon (responsables de la saga Transformers, tanto de las entregas buenas como de las malas) acepten el guión que él mismo ha escrito para su juego. Sí, la palabra meta-videojuego cobra aquí todo su esplendor. Este argumento es sólo una mera excusa para arrancar con la primera escena y el tutorial (posiblemente las partes más divertidas) y tendrá un peso nulo en el desarrollo de los niveles. Cabe destacar que tal incoherencia permite la aparición de varios miembros de los X-Men y algún archienemigo famosete.

El gran problema de Masacre es que el protagonista “mola” tanto que parece que alguien se olvidó de que aparte de frases cachondas y momentos delirantes, un videojuego necesita ser entretenido. Estamos ante el clásico juego de acción en tercera persona que mezcla los combates con armas blancas y los disparos a partes iguales. También hay zonas que nos exigirán algo de habilidad con el salto y mini-niveles con escenas subrealistas y humor absurdo, lo único destacable a nivel jugable (tenemos desde referencias a Indiana Jones a …. ¿Zelda?¿castillos hinchables?¿WTF?).   El inventario nos permite comprar y mejorar tanto las armas de filo -Katana, Sais y mazo- como las pistolas, rifles o escopetas; u obtener habilidades superiores. Las peleas a machetazo limpio resultan divertidas, con una buena variedad de combos pero a la larga repetitivas; mientras que si optamos por el combate lejano, sufriremos un sistema de apuntado impreciso con una sensación de disparar arcoíris y gominolas más que plomo destructivo. Los enemigos se reciclan de niveles anteriores y salvo por un puñado de enfrentamientos con jefes finales, el hastío acabará invadiéndonos. Además de que el nivel de dificultad está mal compensado y algunos malosos resultarán extrañamente inmortales. No ayuda tampoco que las fases sean muy largas, pero escasas en cantidad y con escenarios nada imaginativos: Cloacas genéricas, grutas clónicas o ciudades devastadas. Wade estaría decepcionado.

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El acabado visual del conjunto es mediocre. “Masi”—-perdón, Mister Wilson (tomarse confianzas con los apodos es peligroso, sobre todo si un mercenario chiflado te apunta con un calibre 39) está bien animado y detallado, al igual que los personajes secundarios; Lobezno impone en cada aparición estelar. En cambio la carne de cañón a la que machacamos posee un acabado del montón y se mueve sobre fondos de texturas planas, poco variadas y que además el motor gráfico no maneja con solvencia causando tirones continuos y defectos de “tearing” (cuando una franja parte la pantalla, no mola). Al menos los escenarios están bastante poblados de objetos y mobiliario, pero casi nada se romperá ante los estragos de nuestra mala leche.

Un tío tan hablador como Masacre necesitaba que al menos su voz sonase dulce y aterciopelada…. Mentira, tiene que ser delirante y chiflada. Y así es. Contamos con un doblaje en inglés de habituales en el mundillo que le insuflan vida a los chascarrillos y coñas. Constantemente estaremos escuchando las voces que Wade oye en su cabeza, o como se dirige a nosotros, jugones, y se nos escaparás mas de una risa; al menos si comprendemos el idioma o nos da tiempo a leer los subtítulos, que resultan algo engorrosos. Todo acompañado de una música cañera aunque genérica y unos efectos muy correctos. Casi notaremos los borbotones de sangre.

El catálogo de videojuegos de súper héroes es muy irregular: tenemos desde obras maestras como los últimos juegos de Batman o algún Spider-Man, hasta sufrimientos como Iron Man 2 o Thor. El juego lanzado por y para lucimiento de Masacre se queda en tierra de nadie, tirando peligrosamente hacia lo cutre, si no fuese porque su protagonista es lo más. Señor Wilson, ¿le ha gustado como le alabo en la última frase? ¿Puede desatar ya a mi perrita Fifí de ese TNT? ¿Que mire debajo de mi silla cuando acabe de escribir? ¡Anda, cuantos petardos! ¡Guay, una fiest….KABOOOOM!!!

JUGABILIDAD: 5. Genérico a más no poder. Acabar con sicarios clónicos realizando combos o disparando y “plataformeo”, aderezado con escenas muy cachondas y minijuegos graciosillos, pero insuficientes.

GRÁFICOS: 6. Masacre luce palmito muy decentemente, al igual que las estrellas invitadas. Pero los enemigos son sosos, al igual que el diseño de niveles. Todo movido a unos 25 frames por segundo de media. Demasiado inestable – a juego con el potra, por otra parte-.

SONIDO: 7. Doblaje de calidad. Wade no se calla ni debajo del agua y necesitaba una voz que diese la talla. El resto del audio roza el notable, aunque todo acaba eclipsado por las tonterías que escupe constantemente nuestro mercenario favorito -Chúpate esa, Stallone-.

DURACIÓN: 6. La campaña nos dará para unas 10 o 12 horas, y pocas ganas de rejugarla tendremos. Añadir los típicos desafíos y unos extras muy escasos. Nada de multijugador; leñe, con lo que cundiría un modo Versus con Wilson contra Logan…

masacre
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