Spider-Man, Spider-Man, hace lo que una araña puede hacer. Lanza una red de cualquier tamaño, captura ladrones como si fueran moscas… ¡Cuidado! Ahí viene Spider-Man. – Ramones, 1995.

Antes de que cierto estudio cambiase las reglas del juego con cierto hombre murciélago, cada vez que se anunciaba un juego de superhéroes a los fans nos invadía una mezcla de entusiasmo y miedo, y lo segundo iba creciendo a medida que el juego iba cogiendo forma. Pasaba también con el cine, una época oscura donde vivimos juegos y películas que es mejor borrar de nuestra memoria, igual que quiere hacer Ryan Reynolds con Linterna Verde, por mucho que la utilice como chanza en Deadpool.

Por suerte las cosas cambian, ahora disfrutamos de una época dorada donde es raro encontrar una película mala (gracias Marvel, ánimo y sigue intentándolo DC) y me alegra enormemente que en los videojuegos pase lo mismo. Esta vez los agradecimientos van dirigidos a Insomniac Games.

Sony apostó a caballo ganador eligiendo al estudio responsable de juegos como Ratchet & Clank, Spyro The Dragon o el último Sunset Overdrive y el resultado lo podéis leer en las próximas líneas.

Un regalo para los fans

Vuelvo a hablar de los fans para referirme a la historia de este Marvel’s Spider-Man, y lo digo desde el principio para que se queden tranquilos: Estamos ante uno de los mejores juegos de superhéroes de la historia.

Resulta difícil referirme al guion sin caer en spoilers, pero relax porque aquí no leeréis ninguno y me limitaré a contar lo que ya se sabe. Nos encontramos a un Peter Parker asentado como Spider-Man tras ocho años balanceándose por las calles de Nueva York. Atrás quedan sus años en el Daily Bugle, ahora es un entusiasta científico que lucha por mejorar la vida de los demás y de vez en cuando se deja caer por un centro de ayuda donde trabaja la siempre adorable tía May. Aunque su relación con Mary Jane no pasa por su mejor momento, todo parece ir como la seda.

Nada le hace imaginar cómo se complicará todo, en una narrativa digna de sus mejores películas, con cinco villanos que se aliarán (Rhino, Escorpión, Electro, Mr. Negativo y Buitre) además de la aparición de otros como Shocker, Kingpin y alguna que otra sorpresa más, un guion original que no desentonaría en absoluto en los cómics o la gran pantalla

La historia consigue transmitir todo el aroma del universo Spider-Man y deja claro que en Insomniac son muy fans, y sólo así se explica el cuidado extremo por ofrecer tantos guiños, presentar todas las señas de identidad que han hecho al hombre araña uno de los superhéroes más populares y queridos, con una construcción de personajes magnífica que reflejan a la perfección justo lo que sabemos y esperamos de ellos: La inocencia y bondad innata de Peter Parker, las dudas de MJ, el entusiasmo de Miles Morales, así como unos villanos ya asentados o que están forjando su personalidad y sus futuras acciones.

Está claro que si no conocéis nada sobre Spider-Man os perderéis muchos de estos detalles tan deliciosos, y a pesar de eso viviréis una aventura muy bien construida, con algunas sorpresas y momentos espectaculares. Aunque los mundos abiertos suelen penalizar el ritmo, Insomniac no solo sabe mantener un gran nivel en principales y secundarias, también nos hace soltar una carcajada en cualquier altercado menor con algún chiste malo marca de la casa y se sabe reír de los propios clichés del género.

Y por supuesto habrá lore, fichas de los personajes, un tablón donde Parker recuerda detalles sobre cómo fue enfrentarse a ellos, los recuerdos recuperados de las mochilas (como el menú del restaurante de nuestra primera cita con MJ o algunos gadgets de los inicios de “spidey”)  o los periódicos que vayamos encontrando por la ciudad. Fan-service al máximo.

Respecto a la polémica de la duración… mi primera partida en un nivel de dificultad normal y yendo muy directo a las misiones principales sin apenas hacer secundarias, retos, bases y demás aditivos, me ha llevado unas 17 horas, pero a poco que os detengáis en ese tipo de misiones no obligatorias el juego fácilmente va a superar las 20 horas llegando tranquilamente a 30 o las que nosotros queramos. Al final es un título que invita a exprimirse bien para desbloquear todos los trajes, tiene Nueva Partida + y el que se quede con ganas de más tendrá en el futuro DLCs con nuevas historias y trajes adicionales.

Como digo, es difícil transmitir tanto sin caer en spoilers, así que quedaros con mis palabras. Marvel’s Spider-Man es una absoluta gozada para los fans, el juego que cualquier seguidor del hombre araña habría soñado, a la altura de las últimas superproducciones de Marvel en los cines, y con unas similitudes con las películas que os sorprenderán…

Así que esto se siente al moverse como Spider-Man

El desplazamiento de nuestro héroe arácnido era uno de los retos más importantes de Insomniac Games, tanto que muy probablemente si este aspecto no hubiese quedado bien habría afectado mucho a la jugabilidad y la diversión porque pasaremos mucho tiempo balanceándonos entre edificios.

Por suerte he podido comprobar lo que ya venía intuyendo tras probar el juego en los distintos eventos en los que Spider-Man ha lanzado sus redes, y es que el sistema creado por el estudio es brillante y funciona a la perfección, ofreciendo dinamismo, libertad, espectacularidad y algo de reto.

Por hacer un paralelismo con Batman Arkham – es inevitable no mencionar el juego de Rocksteady durante el análisis, y no me parece del todo negativo hacerlo – la sensación de desplazamiento es aún más gratificante, pues aquí no se trata de planear con la capa sino de impulsos y puntos de apoyo, saber moverse entre edificios porque, por si alguien dudaba, Spider-Man no se apoyará en el vacío.

Pulsando el gatillo derecho iremos tirando tela para engancharnos a los edificios, soltando cuando queramos para volver a apretar y volver a engancharnos, de manera que podremos “liberarnos” del movimiento de péndulo en cualquier momento, si queremos ir más rápido soltaremos a mitad del balanceo y si lo que pretendemos es ganar altura soltamos en el punto más alto. Como podréis imaginar no hay mejor ciudad que Nueva York, la ciudad de los rascacielos, para sentir que toda la urbe es nuestro patio de recreo.

Para desplazarnos tenemos otras dos variantes: el impulso (pulsando ‘X’ daremos un salto recto hacia delante, y podemos desbloquear habilidades para que sean varios sin perder altura y avanzar más) y los puntos de apoyo, marcados con un círculo donde nos engancharemos pulsando los dos gatillos.

Todo ello, aunque pueda parecer completo, es muy intuitivo, en 10-15 minutos ya se domina y muchas de las mejoras desbloqueables pueden hacer que nos movamos aún más rápido o que combinemos los puntos de apoyo con la pulsación precisa justo al apoyar para un impulso extra.

El resultado es, como digo, una mezcla de diversión, reto y espectacularidad que haga que, muy posiblemente, uséis muy poco el viaje rápido, que está ahí y viene acompañado de una curiosa imagen de Spider-Man, traje y todo, consultando su móvil como un ciudadano más. Si os digo la verdad me parece tan divertido desplazarme por Nueva York que sólo usé el desplazamiento rápido dos veces.

Mejorando trajes y cachivaches

El juego tiene un alto componente RPG, cada acción que hagamos, ya sea salvar a una damisela en apuros, actuar en un robo a un banco o incluso chocar los cinco con un ciudadano entusiasmado o hacernos un selfie, va mejorando nuestra experiencia (XP).

Cuando subamos de nivel iremos desbloqueando nuevas habilidades en un árbol dividido en tres grandes ramas:

  • Pionero: Habilidades de ataque, ya sea aumentar el alcance del derribo mientras estemos colgando, quitarle con la telaraña un arma pequeña al enemigo o incluso arrojar a un gorila preso en telaraña contra otros enemigos como si fuera un objeto más.
  • Defensor: Habilidades defensivas, desde disparar una red en la cara si hacemos una esquiva en el momento justo, hacer un impacto perfecto para ganar más concentración o incluso una cámara lenta cuando nuestro nivel de vida agonice.
  • Lanzador de telarañas: Centrado, como su nombre indica, en todo lo que tiene que ver con el lanza-telarañas, y que incluye ataques como una patada columpio, daños mayores en ataques en el aire o un impulso extra mientras ruedas al aterrizar para avanzar más rápido.

Podemos ir desbloqueando nuevos trajes a medida que vayamos completando misiones principales y secundarias. Trajes que no solo son estéticos, también aumentarán nuestras estadísticas dándonos más salud, una tela de araña más resistente, saltos e impulsos más amplios… un total de 30 trajes que ya sólo por lo estético querremos desbloquear – la selección encantará a los fans – y que además aportan cosas interesantes como que los enemigos no pidan refuerzos si te ven, emiten ondas de energía negativa o nos hacen resistentes a las balas temporalmente. ¿Cómo no querer completar 15 retos si el premio es lucir el traje de Iron Spider?

Además contamos con poderes del traje, algunos de serie y otros que iremos consiguiendo, como una concentración aumentada que se va regenerando más rápidamente para noquear antes a los enemigos, y modificadores, que podremos equipar hasta tres y potenciarán efectos extras (mayor alcance del radar, gel protector de salud, mejora de sigilo… más de 20 distintos) si conseguimos las fichas, ya sean de delito o en las mochilas que están repartidas por todo el mapa de nuestra época de instituto.

Y por si esto fuera poco, tendremos la ayuda de los artilugios, inventos que iremos desbloqueando y mejorando también con fichas y que van desde una telaraña que envuelva a los enemigos al instante, redes eléctricas, explosivos y hasta un dron aturdidor.

La cantidad de variante es tal que nos mantendremos ocupados probándolo todo durante toda la aventura, escogiendo qué nos interesa en cada momento según la situación y los tipos de enemigos, con el fin de contrarrestar sus habilidades especiales.

Misiones: Esto ya lo he vivido

A medida que vayamos avanzando iremos viendo como el mapa de Nueva York se va poblando de decenas y decenas de iconos, por lo que estaremos ocupados mucho tiempo si así lo queremos.

Lo ideal es ir desbloqueando las torres de radio, que funcional al estilo de las atalayas de Assassin’s Creed, aunque aquí con mayor sentido argumental, pues al arreglarlas hará que funcione la frecuencia de radio de la policía, con lo que nos enteraremos de las actividades ilegales de la zona.

También tendremos tipos de misión de conquista de base como las Guaridas de Fisk, zonas plagadas de enemigos que vienen por oleadas y que nos darán más fichas, además de contar con distintas bonificaciones según retos como realizar 10 remates, usar tres patadas-columpio o enredar a 5 enemigos en las paredes.

Y cómo no, rememorando nuestro pasado como periodista en el Daily Bugle, tendremos que tomar fotos en lugares emblemáticos para obtener fichas de lugar, pero también fichas de investigación como científico que somos ahora ayudando a nuestro amigo Harry Osborn en los puestos de investigación con misiones como detectar contaminantes o prevenir catástrofes ambientales. En esos casos tendremos que ir a puntos concretos, seguir rastros, manejar a nuestro spider-dron o completar distintos mini juegos estilo puzzles (como encontrar patrones o resolver circuitos eléctricos) que sin ser demasiado innovadores le dan una variedad interesante y nos hacen darle al coco.

Y hay más, desafíos de desactivación de bombas, de vigilancia… como digo el mapa se llenará de actividades que nos servirán para mejorar nuestras habilidades, entretenernos y conocer más sobre el universo Spider-Man, con la aparición de un buen número de personajes conocidos de la serie, pero prefiero no entrar en mucho detalle para no desvelar ninguna sorpresa.

Si hay que ponerle un “pero” a la variedad de misiones es que, salvo un par de honrosas excepciones, ninguna me ha parecido demasiado original y las hemos visto ya en otros juegos, especialmente en el de cierto hombre-murciélago, y por mucho que aquí estén perfectamente adaptadas al universo Spider-Man muy pocas me han supuesto alguna sorpresa o haya pensado “¡anda, qué originales!”

Y eso es algo que sí le habría pedido a Insomniac Games. Está claro que es un superhéroe, y que tiene sentido que realice escuchas de planes, asalte cuarteles generales de bandas, detenga un atraco o ayude en una persecución en coche, todo lo que hemos visto hacerle en los cómics y en tantos y tantos juegos, algo de originalidad en las misiones me habría quitado la sensación muy frecuente de estar jugando a algo que tantas y tantas veces he jugado ya.

Gran parte del problema es que creo que el estudio se ha fijado demasiado en los Batman Arkham, que ya sufrieron desgaste por repetir la fórmula, y por momentos parece que estemos jugando a los juegos de Rocksteady con una “skin” de Spider-Man. Entiendo que la licencia no ofrece la libertad que pueda dar un GTA, pero el ser tan parecido en tantos momentos ha supuesto una pequeña sombra entre tanto esplendor.

Es cierto que esa repetición se combate con las misiones en las que manejamos a MJ, que sin poderes sólo puede usar el sigilo, aquí sí encontramos frescura, con distintos dispositivos para distraer al enemigo y despejar una ruta, teniendo cuidado de no derribar a nuestro paso objetos que delaten nuestra posición, pisar cristales e incluso coordinándonos con el hombre araña formando un equipo fantástico.

En resumen, muchas actividades, bastante variedad pero poca originalidad, Insomniac ha querido pisar sobre seguro a nivel jugable y les ha quedado un juego redondo con mecánicas de probada eficacia. Ojalá se animen con más títulos para ver si son capaces de aportar algo nuevo en este sentido.

Se mueve como una araña, pica como una avispa

El sistema de combate de Marvel’s Spider-Man es maravilloso. La cantidad de piruetas, combos, esquivas perfectas a cámara lenta, lanzamientos de todo tipo de objetos y acciones dependiendo del contexto es tan asombrosa como satisfactoria.

El sistema es sencillo pero profundo. Tenemos un botón de golpe, uno de esquiva y otro para atraer con el telaraña al enemigo. Con R1 lanzamos telaraña, podemos lanzar varias para atrapar por completo a un enemigo, o fijarlo a la pared si está cerca. Con L1+R1 podemos coger elementos para lanzarlos, devolver granadas o activar trampas como soltar un montón de tuberías o dejar caer una lámpara del techo.

El sentido arácnido nos indicará cuándo un enemigo o un proyectil está apunto de golpearnos, y la esquiva perfecta además de espectacular aturde al enemigo. A medida que encadenemos combos sin golpes iremos rellenando un medidor de concentración, con el que lanzar un combo devastador o activar la ayuda del traje (un dron que electrocute a los enemigos, protección antibalas, un holograma o un “rasgado” de guitarra que genera una explosión sónica) y también puede usarse para aumentar nuestra barra de vida.

Los combates contra los jefes son igual de satisfactorios, y están basados en saber esquivar los ataques potentes, aprovechar las oportunidades y usar el entorno a nuestro favor. Es digno de mención la variedad tanto de enemigos como de jefes, algunos son inmunes a ciertos ataques y eso obliga a dominar todas las variantes.

De forma similar a la que vimos en los Batman Arkham, el sigilo, que también será importante, se basa en ir cogiendo posiciones elevadas, raptando por conductos de ventilación, capturar a los enemigos desde el aire para atraparlos en la telaraña o sorprenderlos por detrás.

En algunas misiones tendremos que no ser detectados, y eso nos obligará a crear distracciones para separar enemigos y que puedan dar la alarma. Además las mejoras de sigilo pueden hacer que tardemos más en ser detectados y eso siempre facilita las cosas.

El sigilo le aporta variedad a la acción y que no todo sean peleas coreografiadas, ya que al bueno de Spider-Man, igual que pasa con Batman, las balas no le sientan muy bien y ciertos enfrentamientos es mejor evitar, pues algunas confrontaciones en desventaja son poco menos que un suicidio si no actuamos con cabeza.

Creo que contar con un gran desplazamiento y un combate divertido y retante son dos pilares fundamentales para que el juego funcione y esto se consigue, aunque de nuevo el recuerdo de los Batman Arkham estará muy presente por lo parecido de las luchas en ambos.

Nueva York, un personaje más

Hablamos ahora de los gráficos, y si la polémica de la duración me pareció absurda la del downgrade ni os cuento. Como las imágenes valen más que mil palabras, nada mejor que contemplar los gameplays para contemplar la belleza de este Marvel’s Spider-Man en movimiento y atreverse entonces a criticarlo técnicamente.

Insomniac ha logrado representar la ciudad de Nueva York con todo lujo de detalles, sus barrios, su distrito financiero con Times Square, el emblemático Empire State, la Estatua de la Libertad a lo lejos, Central Park, la Catedral de San Patricio, la Quinta Avenida… y no es una ciudad vacía, siempre podemos apreciar su intenso tráfico y unos transeúntes que reaccionan en nuestra presencia alentándonos, poniéndose nerviosos o criticándonos.

Todo ello se representa sin tiempos de carga, que sólo aparecen cuando entramos en el interior de varios edificios como nuestra base-laboratorio. El juego se presenta muy fluido a 30 fps estables (una única caída perceptible en las más de 30 horas que le he dedicado), una tasa de imágenes que se mantiene en PS4 y PS4 Pro, mientras que el modelo más potente es capaz de presentar una resolución 4K reescalada que de nuevo ofrece una nitidez asombrosa si tenemos la pantalla adecuada.

La iluminación del juego es brillante, y el HDR tiene mucho que ver con unos atardeceres de postal y un colorido que emplea una paleta viva y poderosa, tan poderosa como el rojo que lucen nuestras mallas. El juego ya no luce tan bien de noche o con lluvia, no tiene clima dinámico ni ciclo día/noche como tal (simplemente hay misiones que empiezan con lluvia o de noche, y hay pantalla de carga de por medio), pero eso no le resta mérito a Insomniac.

Por supuesto encontraremos algún bug, algo de clipping si chocamos con los ciudadanos (que se suelen apartar) o si giramos la cámara bruscamente y miramos a lo lejos (es muy poco frecuente, pero está ahí) pero seguro que sucesivos parches mejoran este aspecto. Quizás veáis por internet, tras la salida del juego, la típica recopilación de bugs propia de cualquier mundo abierto, pero no os dejéis engañar por algo tan puntual cuando el juego ofrece tanto y lo ofrece tan bien.

Otra prueba de que en el estudio hay muchos fans de Spider-Man es el exquisito diseño de nuestro amigo y vecino, y es que cada traje está recreado con tal nivel de perfección que asusta, y que además podemos apreciar girando la cámara y haciendo zoom en las pantallas de carga. Los villanos también lucen magníficos y no hay personaje que desentone, pero donde el equipo californiano ha puesto toda la carne en el asador ha sido en el protagonista, Spider-Man, y eso también se nota en cada animación, cada pirueta, en la forma de flexionar las piernas cuando lanza la red o cómo descansa sobre una posición elevada en cuclillas.

Una música de película

Respecto a la banda sonora se ha contado con John Paesano, un reputado compositor de cine conocido por poner la música a la saga El Corredor del Laberinto (Maze Runner), Pacific Rim: Insurrection y con experiencia en Marvel trabajando para Defenders o Daredevil, además de ser el responsable de la BSO de Mass Effect Andromeda. La música del juego está al nivel de cualquier producción cinematográfica del hombre araña, momentos intensos para las batallas, pianos para las escenas más calmadas y la típica melodía familiar que salta cuando empezamos a balancearnos por la ciudad y que ayuda, aún más, a meternos más en la piel del trepamuros.

También los efectos de sonido están grabados con gran calidad, el sisar de la telaraña lanzada, el bullicio de la ciudad, los choques metálicos en las persecuciones… Si hay que ponerle algún pero, yo habría añadido alguna canción rockera licenciada en alguna misión y que no todo fuese orquestal.

Y si la música es buena, la calidad de las voces es magnífica. PlayStation ha optado por mantener la voz de Spider-Man de las películas de Marvel interpretada por Mario García al castellano, y resulta asombroso que el juego mantenga un nivel tan alto con todos los personajes, con una sincronización labial tan bien trabajada (sí, vale, cuando Spidey habla con máscara es más fácil) y especialmente con la cantidad de frases que tiene el juego, porque Peter no es capaz de estar callado ni un minuto. Creo que a nivel de localización si no es el trabajo más ambicioso para un exclusivo de PlayStation poco le falta.

Marvel’s Spider-Man es una delicia para los sentidos, un regalo para la vista y el juego más ambicioso técnicamente de Insomniac. Criticarles por el tamaño de los charcos me resulta tan ridículo como os resultará a vosotros cuando tengáis el juego delante.

Conclusión

Cuando escuché decir a los altos directivos de Sony que Marvel’s Spider-Man estaba llamado a ser un auténtico vende-consolas para PlayStation, pensé que exageraban, pero después de jugar al título de Insonmiac lo comprendo.

Porque la compañía japonesa ha conseguido sumar a su catálogo de exclusivos a uno de los mejores, sino el mejor, juego de superhéroes de la historia, una compra más que obligada para cualquier fan de Spider-Man o de la propia Marvel, un juego largo, retador, muy divertido y con unos valores de producción a los que ya estamos felizmente acostumbrados.

El único punto negativo que le veo es la falta de originalidad en su jugabilidad, que copia demasiadas ideas de la serie Batman Arkham, aunque se le perdona por lo bien que trata al fan, por la cantidad de momentos que le regala.

Porque por fin, señoras y señores, tenemos un videojuego a la altura del Increíble Spider-Man.

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