El pasado 15 de febrero nos llegaba Jump Force, uno de los que posiblemente sea el título de lucha más esperado y que más personajes recoge, de este año.

Nos encontramos ante un crossover grande y generoso, con fallos y virtudes por igual, pero que encantará a los fans de la revista Shonen Jump o lo que es lo mismo, los mangas más míticos emitidos en nuestros países.

Si estáis listos para ver todo lo que Jump Force es capaz de ofrecernos seguir leyendo, porque este análisis va a comenzar como que yo voy a ser el próximo rey de los piratas.

Un argumento capaz de reunir a más de 40 estrellas en una sola historia

La historia de Jump Force aunque simple, no es bastante sólida. El mundo que nosotros conocemos se ha visto asolado por unos personajes llamados Jump que proceden de los universos que ya conocemos de las tantas series mangas y anime que hemos visto.

Estos Jump están destruyendo el mundo, siendo el principal malhechor Freezer, ¿pero cómo se combate a un Jump?, pues con más Jumps. Nuestro trabajo será reunir a otros héroes que han llegado a este mundo pero se encuentran dispersos, para que reúnan fuerzas y combatan al mal.

Luffy de One Piece con Fly de Dragon Quest, solo en Jump Force

Juntos formaremos la Jump Force, una unidad de élite encargada de solucionar los problemas de este mundo. A partir de aquí las situaciones que se pueden dar lugar en este juego son casi infinitas, pero principalmente es tener que reclutar algún miembro mientras desarrollamos una motivación determinada de algún Jump en concreto.

La historia del juego no es nada profunda, pero tampoco es lo que busca, simplemente te da razones de sobra para formar un crossover tremendo y lo cumple a rajatabla. Eso sí, es muy larga y si os gustan las tramas en esta clase de juegos lo vais a pasar muy bien.

Los combates son lo más impresionante del juego

Un sistema de combate divertido pero poco profundo

El sistema de combate es fácil de dominar, pero eso no quita que no sea divertido, y puede desencadenar muchas situaciones tanto con amigos como con gente peleando en línea.

Los combates son simples; con cuadrado hacemos ataques normales que pueden acabar en combo, con triángulo los pesados y con círculo agarramos a nuestros rivales. Con R2 abrimos una paleta de habilidades especiales, únicas en cada personaje menos en nuestro avatar.

Con L1 en cambio podemos iniciar persecuciones de nuestro rival, así como realizar fintas para esquivarle o parar sus combos, algo que da bastante juego. Y por supuesto, cada personaje cuenta con un ataque especial que se libera cuando hemos recibido demasiado daño.

Hasta aquí todo puede parecer poco profundo, pero hay más cosillas que dotan al juego de versatilidad. Como las resistencias o distintas estadísticas de nuestros personajes, lo cual a veces puede darnos cierta ventaja o desventaja en combate.

De hecho, creemos que este es uno de los inconvenientes que tiene el juego: saber que hay personajes más poderosos que otros en la mayoría de las situaciones.

Este desequilibrio puede provocar, como es lógico, que a la hora de jugar online todo el mundo use el mismo personaje en lugar de escoger aquel que pertenezca a la serie que le gusta. Creemos y esperamos que Bandai Namco lo solucionará pronto.

Lo bueno es que el juego no solo está centrado en el modo online, y hasta la IA es bastante inteligente, así que juguemos como juguemos tenemos diversión para rato.

A veces la diferencia de poder entre los personajes son un inconveniente

Nosotros somos el prota, y tenemos de todo

Nada mas empezar a jugar tendremos que crearnos un avatar, que tomará parámetros según el estilo que escojamos, y habilidades dependiendo de a qué escuadrón de la Jump Force decidamos unirnos.

Esto rápidamente puede cambiarse, pues en la base de operaciones hay varias tiendas donde podemos cambiar las habilidades activas y pasivas, así como las técnicas de apoyo y otros aspectos que definen cómo es nuestro avatar en combate.

El abanico de habilidades es enorme, pero más grandes son las posibilidades que tenemos a la hora de personalizar a nuestro avatar. Disponemos de muchísimas prendas, complementos y trajes pertenecientes a las distintas series y universos manga que dan a nuestro avatar una apariencia única.

Nuestro avatar es la estrella, y va a la última del universo Shonen Jump

De hecho, esto extrapolado al modo online -podemos estar en nuestra base conectado junto a muchísimos usuarios a la vez- logra que cada jugador luzca de una manera distinta.

Nosotros en todas las horas que hemos estado jugando -creednos, son muchas- no hemos dado con nadie que vaya como nosotros, y eso nos gusta tanto como el hecho de poder combinar en una misma apariencia tantísimas series.

El problema es que en la trama, así como en las escenas, nuestro personaje pinta mas bien poco o nada, pero de eso ya hablaremos mas adelante.

Ni os imagináis la variedad de trajes tan grande que hay para fardar delante de los jugadores

Muchos modos de juego pero poco variados

Cómo hemos dicho, tenemos muchos modos de juego, como el ya citado modo historia que es enorme.

Pero no termina ahí la cosa, disponemos de un modo de misiones que cuenta con muchos retos distintos. Por un lado tenemos las misiones libres, que consiste en derrotar a un determinado enemigo cumpliendo alguna condición, aunque son pocas específicas.

Por otra parte tenemos las misiones adicionales o importantes, que son obligatorias para proseguir en la trama y nos permiten reclutar más Jumps para nuestra base.

También tenemos un modo offline para jugar con amigos en una misma consola en pantalla partida, un lujo hoy en día. Y el modo online, el cual nos ha parecido que carga muy rápido y no tarda bastante en encontrar anfitrión, cosa que aplaudimos.

Hablando de la base, es inmensa, y está genial porque da gusto verla tan llena de jugadores, dentro de ella podemos relacionarnos con otros contrincantes, así como retarlos a un combate o aceptar los distintos encargos, aunque tampoco mucho más.

El problema a todo esto es que, aunque hay muchos modos, todo se basa en lo mismo, combates. Sí, es un juego de lucha, pero siempre puede haber lugar para algún minijuego o recado secundario. J-Star Victory, el antecesor de este título, era más completo en este sentido.

Aunque los combates son divertidos, echamos de menos modos más variados

Un apartado técnico que no nos esperábamos

Cuando Jump Force fue anunciado, todos nos quedamos asombrados por lo realista que llegaban a parecer los personajes de las distintas series y los escenarios. Siendo este el acercamiento más próximo de lo real con lo imaginario.

Nuestra decepción ha sido tremenda al ver que los gráficos de estilo anime no terminan de fusionarse bien con unos acabados realistas. Los personajes, efectos de combate y detalles son impresionantes y muy llamativos, pero no fusionan del todo perfecto.

Sin duda lo peor son las animaciones de las escenas, da igual que hablemos de una escena importante que trascurre en vídeo o que sea una escena por diálogos, son malísimas, ortopédicas y mal hechas. Todo un apartado que deberían haber mimado más.

El gran problema del juego son las escenas y animaciones

Por lo demás el juego cumple bien, y si no hacemos caso de lo mal diseñado que está el apartado técnico durante la trama, los gráficos son bastante vistosos. También cabe destacar que son muy fluidos en todo momento.

Las voces de las distintas estrellas del anime están bien logradas, habiendo conseguido reunir a casi todos los dobladores originales, lo cual es un logro teniendo en cuenta todos los personajes que trae el juego.

Eso sí, los tiempos de carga nos han parecido algo excesivos, pero no sabemos bien como tomarnos estos, Bandai Namco ya ha prometido un parche donde solucionará este problema, así que estamos a la espera de ver que sale.

Conclusiones: divertido pero mejorable

Tal y como hemos pronunciado al comienzo del análisis, el juego gustará a todos los fanáticos del manga y anime.

Nosotros nos lo hemos pasado muy bien interpretando a nuestros héroes favoritos a la vez que fortalecíamos un avatar único.

Una historia más sólida le habría sentado genial al juego, pero insistimos en que no es su principal atractivo.

Lo que no podemos pasar por alto es lo mal logradas que están las animaciones de la trama, así como que los gráficos no han logrado coexistir del todo en estos dos mundos. También echamos en falta un sistema de combate un poco más creativo o único, a veces da la sensación de estar jugando a otro juego de la compañía.

Eso sí, los combates, su principal premisa, son espectaculares a nivel gráfico y de detalle, y es donde más nos centramos cuando jugamos a esta clase de juegos, que aunque mejorable, gustará mucho a su público.

Los detalles son tremendos

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