En los últimos tiempos estamos recibiendo toda una lluvia refrescante de videojuegos indies. Títulos como Iconoclast, Hollow Knight, Celeste o Dead Cells han ido llegando a nuestras PlayStation 4 para retarnos en mil y una aventuras.

Ahora ha llegado el turno de recibir Jack Quest: The Tale of The Sword, el primer trabajo de NX Games, un “metrovania” pixel art de lo más retador. A continuación te explicamos lo que nos ha parecido este nuevo videojuego que, ya adelantamos, gustará a todo amante de lo retro.

Dos historias al precio de una

La historia que nos plantea esta nueva obra plataformera sitúa a Jack y su amada Nara dando un romántico paseo por el bosque. Mientras el joven enamorado intenta declarar su amor a la joven chica, el malvado Korg la secuestra.

En un alarde de valentía sin igual, el valeroso Jack se adentra en la guarida del orco roba novias para rescatar a la joven prometida. Pero, cuando inicia su heroico descenso, Jack se encuentra con un compañero inesperado, una gigantesca espada poseída por su antiguo dueño.

De esta manera tan poco original comenzará nuestra complicada aventura donde deberemos recorrer una serie de pasillos que nos llevarán a los lugares más peligrosos y recónditos de la guarida del orco Korg.

La curiosidad se encuentra en el hecho de que la historia de la propia espada irá ganando protagonismo hasta eclipsar el rescate de Nara, el cual se convertirá en una mera excusa para hacernos ir de un lado para otro del mapeado.

Nada nuevo bajo el sol

La verdad es que estamos ante un título que no innova en nada, pero que lo que hace, lo hace bien. Por un lado intenta homenajear algunos clásicos de los videojuegos, como puede ser Castlevania (esos murciélagos son algo más que un homenaje) o el inolvidable Final Fantasy VII (la espada se parece demasiado a la utilizada por Cloud, por no decir que es la misma).

También utiliza una fórmula narrativa ya vista en títulos como Unepic: mientras avanzamos, el espíritu que vive en la espada nos irá hablando, narrándonos su triste historia, interrogándonos sobre nuestros sentimientos hacia Nara e instándonos a matar a todo enemigo con el que nos crucemos.

Tendremos que recorrer la guarida de Korg de cabo a rabo para conseguir un arco con el que podremos superar algunas zonas, un pez mágico que nos ayudará a respirar bajo el agua y dos llaves que nos abrirán el portón que da acceso a la jaula donde está encerrada nuestra amada.

Nuestras armas

Como ya hemos comentado contaremos con una espada que nos permite el ataque normal y otro especial que nos defenderá de las envestidas de los enemigos. Estos ataques especiales solamente podrán efectuarse si disponemos de unas cristales azules, siendo éstos otro claro homenaje a Final Fantasy VII.

También contaremos con un arco, el cual deberemos encontrar previamente. Con esta nueva arma tendremos acceso a zonas inaccesibles. También contaremos con la ayuda de una bola de cristal que, al igual que el arco, deberemos encontrar previamente. Con ella podremos consultar un útil mapa pixelado que nos indicará la disposición del pez mágico, las dos llaves y Korg.

Los enemigos finales cuentan con rutinas de ataque que deberemos aprender si queremos destruirlos. Suponen todo un reto, pero una vez entendemos las acciones a realizar, tendremos que ejecutarlas una y otra vez hasta salir victoriosos de dichos encuentros.

Todo un reto

La verdad es que Jack Quest: The Tale of The Sword supone un auténtico reto. Los saltos precisos, las inercias y los ataques con retroceso son técnicas que deberemos dominar a la perfección, ya que el menor error supondrá la muerte de nuestro héroe.

Al morir volveremos a aparecer junto a unas piedras mágicas, pero es posible comprar antorchas en la tienda para crear nuevos puntos de guardado. Decir en este sentido que estos puntos de guardados se encuentran perfectamente distribuidos a lo largo de todo el mapeado, aunque nunca estará de más disponer de un par de antorchas para guardar la partida en cualquier momento.

Gráficos, música y puntos negativos

A nivel gráfico disfrutaremos de los grandes píxeles que forman el escenario. El personaje está algo más detallado, y la melodía que nos acompaña a lo largo de la partida resulta distraída. En los combates con los jefes finales la música cambiará, creando un nuevo nivel de tensión.

Jack Quest: The Tale of The Sword cuenta con traducción al castellano, cosa que siempre se agradece. Pero no todo son buenas noticias en este juego, ya que hay algunos aspectos que podrían mejorarse.

Estamos ante un título que intenta ser gracioso pero no lo consigue. A esto hay que añadir que la música mientras recorremos los diferentes pasillos es siempre la misma. Un poco más de variedad no habría estado nada mal.

Pero quizás la parte más negativa sea la duración. Siendo mañosos con el mando tardaremos unas tres horas en superar los retos que nos proponen los chicos de NX Games. Un par más de mapas le habría sentado fenomenal.

Conclusiones

Estamos ante un título que premia nuestro esfuerzo. El pixelado diseño artístico, los diferentes homenajes a videojuegos clásicos y los diversos retos que nos propone Jack Quest: The Tales of The Sword, nos empujarán a seguir adelante en el rescate de nuestra amada Nara.