Fate/EXTELLA LINK supone el segundo juego de la franquicia dentro del género Musou. Como extra, lejos de ser un port, está pensado en la generación actual.

Sí, puede que Fate/Extella: The Umbral Star fuese un título entretenido, pero no dejaba de encontrarse limitado por una versión para PlayStation Vita.

¿Será esta nueva entrega algo digno de PlayStation 4? Vamos a comprobarlo…

Introducción

Antes de proceder debes tener en cuenta que, si bien puedes disfrutar de esta entrega sin necesidad de haber jugado o completado Umbral Star, hay referencias que podrías no entender del todo.

¿Las soluciones? tres, las pondremos en orden de importancia:

  1. Jugar a Fate/Extra para PSP – Ver el anime Fate/Extra Last Encore y jugar a Fate/Extella: The Umbral Star.
  2. Ver el anime Fate/Extra Last Encore y jugar a Fate/Extella: The Umbral Star.
  3. Jugar a Fate/Extella: The Umbral Star.

Si no tienes el dinero suficiente, o tiempo para realizar cualquiera de ellas, no te preocupes. Fate/EXTELLA LINK cuenta con una campaña independiente y lo más importante de todo, es un Musou, así que lo más pasarás la mayor parte del tiempo peleándote con oleadas de enemigos y machacando botones. 

UMU y compañía ha vuelto

Fate/EXTELLA LINK inicia tiempo después del final de Fate/Extella: The Umbral Star y, como tal, es una continuación directa. En esta ocasión, en lugar de repetir lo mismo desde tres puntos de vista con pocos cambios, te encontrarás una historia sólida con algunas ramificaciones que añadirán más valor en cuanto a interacciones y personajes respecta.

Lejos de centrarte completamente en Nero, Tamano y Altera, esta vez contarás con la aparición inesperada de Carlomagno, una figura histórica de gran poder que al mismo tiempo revela ser un completo novato en el papel de Servant.

¿Qué ha pasado para que una figura de tal poder no haya sido invocada antes? Ya habrá tiempo para descubrirlo. De momento hay otras prioridades, pues Roma y el resto de ciudades de Moon Cell están en riesgo, Rex Magnus ha aparecido y pretende conquistarlo todo con el fin de cumplir sus propias ambiciones.

¿Un Fate que saca provecho de PlayStation 4?

Sí, tal y como mencionábamos en la introducción, esta entrega está pensada en la generación actual y se aleja completamente de las limitaciones con las que se encontró a causa de PlayStation Vita.

La primera de las mejoras que notarás será la desaparición del antiguo sistema de conquistas (el cual era un poco cansino) en favor de algo más dinámico y fluido pero no por ello más fácil. En esta ocasión no tendrás que sumar o restar territorios conquistados pero tendrás que centrarte en muchas más opciones que antes como por ejemplo:

  • Tu Master participará en el campo de batalla y será susceptible a ataques de Servants o unidades enemigas, si su vida se reduce a cero será una derrota directa.
  • Tus aliados no pueden retirarse de la batalla, pues son parte importante de tus planes. Si no quieres sufrir una derrota, tendrás que vigilar su salud y acudir en su auxilio cuando sea necesario.
  • Muchos Servants podrán realizar devastadores ataques a distancia y poner diversas trabas en tu camino para impedir ser derrotados.

Ya entrando en las batallas propiamente dichas encuentras una variedad de movimientos mucho mayor que lo visto anteriormente.

Según tu Servant vaya ganando niveles más habilidades activas podrás desbloquear, mejorar y combinar con habilidades pasivas. Todo esto te ayudará a crear poderosos ataques combinados junto a otros aliados cerca, o crear combos individuales que ponen la balanza a tu favor.

Alternativamente, cada vez que el ataque de dos enemigos se cruza, tendrás la oportunidad de luchar uno contra uno.

Sí que tiene extras

Los Noble Phantasm también se mantienen y siguen siendo una carta triunfal en las batallas más complicadas. La mejor idea suele ser guardarlas para los momentos más importantes o para cumplir algunos de los objetivos secundarios de otros aliados. ¿Lo has usado demasiado pronto?, no pasa nada, los comandos te pueden salvar el día y lograr auténticos milagros en batallas que se creían perdidas.

Una vez termines con el modo historia podrás disfrutar con las distintas bifurcaciones que esto ofrece (seamos sinceros, no añaden mucha profundidad pero sí extienden la jugabilidad y dan recompensas más que interesantes).

¿Queda algo tras terminar con esto? Sí, como alternativa puedes disfrutar de misiones secundarias con objetivos específicos en las que cada escenario cuenta con su propia “mini historia” y con un modo multijugador que, si bien cuenta con las mismas bases que el resto del juego sin añadir novedades, es entretenido.

Un momento para relajarse

Fate/EXTELLA LINK tampoco se ha olvidado de las actividades sociales y en esta tendrás interacción con todos y cada uno de los Servants disponibles. Eso sí, pese a que las interacciones y diálogos resultar interesantes y muchas veces graciosos, no podemos evitar sentir que se ha perdido un poco el carácter de “complicidad” que podías encontrar en Fate/Extella: The Umbral Star (especialmente con Nero y Tamano).

Quizá esto se deba a que en lugar de basar el nivel de afecto en conversaciones, en esta ocasión se basa sólo en el número de misiones secundarias que completemos. Esto nos deja con conversaciones un poco vacías y en las cuales no tenemos demasiada interacción.

Como dato, el nivel de afecto influirá en algunas habilidades especiales y desbloquea extras como puede ser la ropa (la cual una vez equipada se mantendrá a pesar de entrar en cinemáticas). Todo esto será posible en tu base de operaciones, una fortaleza flotante por la cual te podrás desplazar libremente y  planear todas tus estrategias o sencillamente dar un paseo acompañado de cualquiera de tus servant.

Verse bien es importante

Puede que Fate/EXTELLA LINK no sea un portento gráfico, pero se ve realmente bien. Hay mejoras respecto a la fluidez y los 60 frames del juego son estables incluso con aglomeración de enemigos (algo común en los Musou). Sus escenarios gozan de una buena cantidad de detalles y se sienten mucho más trabajados y pulidos que en Fate/Extella: The Umbral Star

Además, la estética anime de los Servants y todo el universo el juego se ha respetado de forma muy fiel y no tiene nada que envidiar a sus contrapartes en otros trabajos del universo Fate.

Las texturas no son perfectas pero podemos observar que hay MUCHA mejora respecto a Fate/Extella: The Umbral Star.

En el apartado sonoro podrás encontrarte con un doblaje en japonés más que destacable en el cual se incluye todo el cast original de la primera entrega y nuevas incorporaciones como por ejemplo la voz de tu Master. Las voces encajan muy bien con la personalidad y clases de los protagonistas, así que por ese lado es algo digno de aplaudir al tener en cuenta la cantidad de diálogos que tiene el juego.

Otros aspectos como el sonido de las armas, las expresiones propias de cada personaje (UMU) y la música están más que cuidados. Quizá los temas del juego no sean los más épicos pero cuenta con algunos que sin duda son dignos de recuerdo gracias a toda la epicidad que desprenden.

Conclusión

Fate/EXTELLA LINK es un juego a la altura de lo que la franquicia Fate (en su variante más seria) puede otorgar. Se esfuerza por otorgarnos mucho más que su precuela y en corregir los errores y carencias de esta. Sí, puede que llegue a ser repetitivo y su historia no sea para tanto pero este es un rasgo común en los títulos de estilo Musou.

No será el mejor juego de su género que ha existido, pero es entretenido y cumple con todas las expectativas que un fan puede tener. Sin duda es una compra más que recomendada si jugaste a Fate/Extella: The Umbral Star o si sólo quieres machacar enemigos con personajes muy variopintos.  Eso sí, ten en cuenta que no cuenta con traducción al español (aunque el inglés necesario para enterarte de lo más importantes es uno muy básico).

¿Donde comprarlo?

Puedes encontrar Fate/EXTELLA LINK en formato físico en Amazon y tiendas especializadas. Si prefieres tenerlo en formato digital puedes adquirirlo en la PlayStation Store. Su lanzamiento está previsto para este 22 de marzo.