La espera ha llegado a su fin, el que para muchos es el único juego que importa en todo el año, el título al que dedicarle cientos, tal vez miles de horas, uno de los mejores para montar partidas con amigos y demostrarles quién es el mejor… puede que también el juego que más mandos rotos arrastre en su haber. Ya está aquí Call of Duty: Black Ops 4.

La última entrega del shooter multijugador de Activision vuelve a los clásicos tras su (exitoso) paso por la Segunda Guerra Mundial y nos ofrece una guerra moderna, con equipos de tecnología puntera y una clara apuesta por el multijugador con dos nombres propios: Blackout y Zombies. 

La ausencia de una Campaña individual al uso y la fuerte competencia serán rivales muy duros en esta batalla, pero el nombre Call of Duty tiene mucho peso. ¿Quién ganará esta guerra?

Sin campaña pero con cinemáticas

Empiezo repasando los modos de juego y lo primero que quiero destacar es la ausencia de una campaña al uso. Esto me duele particularmente, pues soy de esos “bichos raros” que siempre han disfrutado de las campañas de los Call of Duty, especialmente los de antaño que contaban con modos historia tan trabajados como el primer Modern Warfare. 

Activision y Treyarch han optado por cargarse el modo Campaña en Black Ops 4, pero a cambio nos ofrecen un cierto componente narrativo que me ha sorprendido porque no esperaba gran cosa, si bien había oído antes que todo iba a estar ciertamente cohesionado. 

Empezando por Especialistas, una modalidad que nos cuenta la historia de los diez especialistas que tendremos en el juego y que incluye unas CG muy trabajadas – costumbre en la saga – donde se nos da una visión del mundo en el que vivimos, la guerra entre las grandes corporaciones, la batalla tecnológica, los implantes cibernéticos… el problema de este modo es que tiene un regusto a gran tutorial, donde únicamente tenemos que abatir bots y no hay un guión trabajado en el que varios personajes se mezclen. 

Vamos, que en este sentido si queremos historia la tenemos, pero una historia de personajes, al estilo Tekken o Street Fighter, y teniendo que “sufrir” su aburrida jugabilidad para verlo todo. El único punto positivo, además de disfrutar de las cinemáticas que como digo están a gran nivel, es conocer las habilidades de cada especialista, algo que nos será de gran ayuda en las partidas multijugador.

Dame Blackout que quiero morir, dame Blackout

Si conocéis la canción de Los Chunguitos – lo siento, mi padre me la ponía siempre en el coche y sus letras vienen a mi cerebro en oleadas – habría que cambiar “Blackout” por “veneno”, pero creo que en este caso son sinónimos y la comparación es apropiada. 

Y es que tras el arrollador éxito de los juegos Battle Royale, con dos claros exponentes como Fortnite y PlayerUnknown’s Battlegrounds y decenas de imitadores, por primera vez la saga Call of Duty incorpora en sus filas un modo Battle Royale llamado Blackout. 

Lo primero que hay que decir de este modo es que Activision ha sabido adaptar con gran acierto la fórmula de los Battle Royale a la esencia Call of Duty, y no se ha limitado a introducir con calzador un modo copiando a los grandes. Se nota que aquí, al contrario que en en Especialistas, hay mucho trabajo.

Un total de 88 jugadores saltarán, literalmente, a guerrear en amplísimos niveles cuyo área se irá reduciendo hasta que sólo quede uno en pie. La premisa es simple pero tremendamente divertida, y ese puede que sea el éxito de este modo y de los juegos que lo han hecho bandera. 

Blackout, que ya pude probar en la beta y en distintas ferias como el E3 o la Gamescom, funciona de maravilla a nivel de servidores, sin lag y con la opción de montar Quads, grupos de cuatro jugadores que siempre mejoran mucho la experiencia si nos juntamos con otros tres amigos y coordinamos nuestros ataques. 

Por si no conocéis un Battle Royale, al principio uno debe equiparse todo lo que pueda “looteando” en las casas y locales, equipándose con armas cortas, largas, vendas, escudos, granadas, mirillas y todo lo que pueda para que cuando se encuentre a otro grupo o a lobos solitarios pueda responder. Al principio las distancias son grandes, pero a medida que el cerco se va estrechando es cuando empieza lo bueno de verdad.

A nivel de vehículos podemos pilotar helicópteros, quads, camiones, lanchas… tenemos posibilidad de construir barricadas, cada arma tiene un alcance y hay que estar atentos a los tipos de mirilla y su nivel… incluso las balas tienen caída por gravedad, por lo que apostar por la larga distancia tiene sus riesgos aunque también su gran satisfacción, especialmente en un modo en el que muchos jugadores optan por la estrategia del perfil bajo hasta que queden pocos oponentes en el tablero. 

Blackout es un modo adictivo, a ratos frenético, a ratos táctico, y puede ser muy gratificante si nos juntamos con amigos. Pasaremos horas en él y serán horas muy disfrutadas.

Más oferta multijugador que nunca

Además de Blackout, Call of Duty: Black Ops 4 cuenta con un total de 8 modos de juego sin grandes sorpresas: Todos contra Todos, Duelo por Equipos, Dominio, Atraco, Baja Confirmada, Punto Caliente y Control.

No me voy a detener mucho en ellos porque si sois seguidores ya los conoceréis, aunque sí voy a destacar lo que más me ha llamado la atención positivamente. Las posibilidades de personalización son muy amplias, y además de los diez especialistas con sus habilidades propias y la combinación de armas ligeras y pesadas o accesorios, podemos combinarlos con categorías de Equipo.

También me ha gustado la posibilidad de jugar a pantalla partida, incluso en el modo Blackout, pues a menudo nos gusta jugar en línea pero también con un amigo al lado y que este título apueste por esta forma de multi local me ha conquistado. 

Respecto a los mapas de momento tenemos 14, aunque lógicamente esta cifra se irá ampliando con diferentes DLCs. Contaremos con mapeados muy detallados como Contraband, Gridlock, Icebreaker, Morocco, Payload o los reutilizados Firing Range, Jungle, Slums y Summit de anteriores Black Ops.

En este tipo de juegos los contenidos post-lanzamiento son importantes para mantener vivo el interés, y el hecho de que exista el Black Ops Pass hace pensar que Activision y Treyarch trabajarán duro para ofrecer más mapas, skins, habilidades, decenas de eventos temporales, retos y nuevos modos. 

Otra cosa es que el juego no tenga el plan de temporadas y eventos de Fortnite y cuente con un recorrido más corto, eso debería hacer que la compañía lo dé todo y nos sepa nutrir de contenido de calidad en los próximos meses, aunque es algo que todavía no conocemos y solo podemos esperar y desear.

El modo zombi más bestia hasta la fecha

Terminamos el repaso a los modos de juego hablando de los Zombis, un clásico ya en la saga desde su aparición hace diez años y también uno de los beneficiados de la decisión de Activision de no incluir campaña y centrarse en los modos multijugador. 

De esta forma Call of Duty: Black Ops 4 cuenta con la mayor oferta “día 1” de zombis hasta la fecha en la franquicia, con tres capítulos: IX, Voyage of Despair y Blood of the Dead y cuatro protagonistas.

La historia gira alrededor de la misteriosa desaparición del padre de Scarlett Rhodes, a la que acompañarán tres proscritos en la búsqueda de una extraña reliquia que supondrá una gran amenaza para toda la humanidad. 

Esa compañía estará formada por Diego Necalli, un espía seductor con grandes dotes para el asesinato, Stanton Shaw que será un gran químico capaz de fabricar cualquier potingue, y Bruno Delacroix, un salvaje cuyo lenguaje son los puños y se considera un gran comunicador.

Las tres historias enganchan y tienen ambientaciones muy distintas, desde un viaje en el tiempo que nos lleva a un sangriento circo romano, la prisión de Alcatraz en un remake de Mob of the Dead de Black Ops 4 (en este caso con los personajes Richtofen, Dempsey, Takeo y Nikolai y un laboratorio secreto oculto en las tripas de la mítica cárcel) hasta el mismísimo Titanic infectado de no muertos tras haber chocado con un iceberg. Y no, no sale DiCaprio del agua.

Es evidente el cuidado que se le ha dado a esta modalidad, que también cuenta con su propia historia. Me ha encantado que ahora no sea necesario estar solos y podamos jugar con bots, que además trabajan muy bien en equipo y gestionan con inteligencia recursos y defensa. También me gustó el modo Rush, que ofrece una vertiente más arcade con más enemigos por si queremos sencillamente enfrentarnos a la locura sin tanta complicación.

Por si no lo habéis probado nunca, el modo Zombis de Call of Duty ofrece las clásicas oleadas en las que tendremos que aguantar fortificando nuestra zona, y a medida que vamos superando fases vamos subiendo de nivel y adquiriendo nuevos objetos. Además tenemos elementos sobrenaturales y podremos usar armas tan molonas como el Martillo del Valhalla que tiene su propio blindaje de protección, el Cetro de Ra que cura a los aliados y chamusca a los enemigos o la Víbora y Dragón, que hace explotar a media distancia o sirve de látigo con cuchillas si el enemigo se acerca demasiado.

Finalmente destacar que este modo ofrece la posibilidad de elegir dificultad y modificar determinados ajustes para adaptar la experiencia a cualquier tipo de jugador. Lo que en su día nació como un modo curioso y un añadido original se ha convertido en todo un incentivo para muchos, y en Call of Duty: Black Ops 4 podemos decir que es una gran razón para comprarse el juego.

Apartado técnico

Como suele suceder con los juegos de la saga Call of Duty, Black Ops 4 prioriza el rendimiento a los gráficos, y de este modo no estamos ante uno de los máximos exponentes a nivel visual, quedándose por debajo de otros shooters de la competencia.

El juego cuenta con una interesante variedad de escenarios, y su tasa de refresco no baja nunca de los 60 FPS (al menos en todas las partidas que hemos jugado, incluso en el modo Blackout), además los efectos de humo y partículas no están nada mal, tanto en cantidad como el calidad, y el nivel de detalle de armas y equipamiento es altísimo.

Tal vez esa necesidad de ofrecer una tasa de cuadros por segundo tan alta y estable con un componente online y tantos personajes en pantalla haga que el juego no pueda lucir mejores texturas o una iluminación más potente, ni siquiera cierto nivel de destrucción de entornos que sí lucen los Battlefield, pero creo que no es un aspecto que los fans de Call of Duty a estas alturas reclamen. 

¿Podría dar más de sí a nivel gráfico? Claro, y de hecho en el Modo Zombis sí notamos una subida de nivel evidente. Lo hemos jugado en una PS4 Pro y todo luce sin altibajos, lo importante es que en el modo estándar de PS4 también va fluido a 60 FPS, y seguro que si a cualquiera le preguntas si quiere mejores gráficos y 30 FPS te va a decir que ni de broma. 

A nivel sonoro sí que he notado cierto descuido, porque aunque es cierto que al enfocarlo tanto al multijugador requieres muchas menos piezas musicales (Modo Zombies, cinemáticas, pequeñas escenas post-victoria y poco más) en otras entregas se han construido piezas más elaboradas… recuerdo a Harry Gregson Williams en CoD: MW o el mismísimo Hans Zimmer (Interestelar, Gladiator) para Modern Warfare 2… ¡qué tiempos!

Al menos el nivel de los efectos de sonido sigue siendo magnífico, con una buena representación de las distintas armas disparando o recargando, explosiones contundentes y un doblaje al castellano más que aceptable donde ninguna voz desentona.

Conclusiones

A pesar de la ausencia del Modo Campaña, que como digo particularmente me ha dolido (soy consciente que a muchos jugadores que pasan olímpicamente de ella cada año les resbalará) Activision y Treyarch han cumplido con lo prometido ofreciendo una oferta multijugador increíble. 

Empezando por un modo Blackout capaz de mirar a la cara a todo un Fortnite, sabiéndolo adaptar a su universo con ciertos ajustes que le dan su propia personalidad. Podían haber ido a lo fácil limitándose a copiar y no lo han hecho. 

El modo Zombis también está mucho más elaborado y ofrece tres historias muy bizarras que regalan diversión a raudales. En general la posibilidad de usar bots y la pantalla partida se agradecen.

Es cierto que a nivel técnico está por debajo de la competencia, pero todo funciona fluido y si le perdonamos una importante cantidad de contenido reciclado nos encontramos un juego con el que sacarle el máximo rendimiento a nuestra conexión, donde disfrutaremos con amigos de partidas en red intensas, modalidades variadas y podremos demostrar que somos los mejores, los número uno… o sino siempre le podemos echar la culpa al lag aunque esa excusa esté muy vista.

Dónde comprarlo