Introducción

Queridos lectores, según escribo estas líneas y me dispongo a analizar Beat Saber, me aborda una sensación insólita: por un lado tengo la impresión de que podría deciros todo lo que necesitáis saber en apenas dos o tres párrafos; por otro, siendo éste un juego de realidad virtual, sin duda es difícil describir las sensaciones que transmite por mucho que escribas.

Cuando descargué Beat Saber para su análisis, lo único que sabía del mismo es que había sido anunciado poco antes del último E3 como “un juego largamente esperado para PSVR”, aunque debo confesar que para mí su anuncio fue toda una decepción, ya que yo imaginaba un título mucho más potente.

Beat Saber 1

Después acudí a Metacritic para hacerme una idea de lo que iba a encontrarme, ya que ajustar bien tus expectativas sirve, a mi entender, para abordar un videojuego de la forma más imparcial posible. Una media de 85 (8.3 entre los usuarios) apuntaba buenas formas, así que me dije a mí mismo que tal vez sí tenía entre mis manos un título de calado para el visor de Sony.

Bien, veamos pues en qué se han materializado estas expectativas.

Luces de neón

Lo primero que entra por los ojos al empezar Beat Saber es su acabado. Voy a comenzar el análisis por aquí, sencillamente porque es lo más llamativo.

Beat Saber nos introduce en un entorno psicodélico formado por luces y líneas de color, situándonos ante un pasillo por donde se van acercando unos cubos flotantes de dos colores, esto es rojos y azules. En nuestras manos sostenemos dos sables láser, al más puro estilo Star Wars, cada uno de los cuales tiene, como habréis adivinado, estos dos mismos colores.

Beat Saber 2

Hay que valorar positivamente el acabado gráfico en general, con especial mención a nuestras peculiares herramientas. Si bien el entorno es sencillamente correcto (aunque repetitivo), hay que reconocer que los propios sables de luz están formidablemente bien representados, y no deja de ser toda una experiencia el sostenerlos y blandirlos, algo que en realidad virtual es una pasada.

Tracking y jugabilidad

Beat Saber consiste en ir dando tajos a estos cubos según se acercan a nuestra posición, al ritmo de la música siempre omnipresente, ya que hablamos de un juego puramente musical.

Cada cubo tiene una flecha que nos indica en qué dirección debemos cortarlo, y en función de la amplitud y posición de nuestro corte obtendremos una mejor puntuación.

Beat Saber 3

Beat Saber introduce otros dos elementos: unas bombas que no debemos tocar por nada del mundo y unas secciones de pared que se acercan y tendremos que esquivar desplazando nuestra cabeza a los lados, o bien agachándonos.

Hay que destacar el tracking de los Move, imprescindibles para jugar. Beat Saber funciona al milímetro en este sentido, sin el menor tembleque y a un frame rate nativo de 120fps.

Esto me lleva a una reflexión: está clarísimo que el tracking en PSVR depende en gran medida del software, es decir del buen hacer de los desarrolladores, y hay que reconocer que en este caso la gente de Beat Games se lo ha currado.

Beat Saber 4

Modos de juego

Beat Saber nos propone tres modos de juego: una campaña, un modo libre y un competitivo local.

La campaña consiste en avanzar a lo largo de una serie de niveles, treinta para ser exactos, si bien muchos de ellos tienen dos posibles caminos o variantes, resultando de hecho en pantallas distintas.

Al traspasar cada decena, es decir, al pasar del nivel 10 al 11 y del 20 al 21, veremos que no podemos continuar a menos que hayamos superado un mínimo de fases previas, por lo que se hace necesario aquí jugar al menos algunas de las otras variantes de cada nivel.

Las distintas pantallas del modo campaña ofrecen una serie de desafíos: en unas habrá bombas y paredes, en otras se nos exigirá alcanzar un combo determinado, en algunas nos impondrán un límite de fallos al marcar el ritmo, incluso hay pantallas que miden cuánto hemos desplazado los propios brazos en los cortes, etc. Particularmente difíciles son aquellas en las que las flechas de los cubos desaparecen en la distancia, por lo que al tenerlos encima no sabremos hacia dónde cortar, debiendo estar muy atentos según se acercan.

Hablando de dificultad, el modo campaña la establece para cada nivel según avanzamos, no sólo mediante estos retos sino también con la proliferación de los propios cubos. A partir del primer tercio Beat Saber empieza a ser difícil de narices, y tendremos que transformarnos en verdaderos trinchadores con nuestros sables y tener unos reflejos portentosos para salir al paso.

Beat Saber 4

En este sentido la curva de dificultad está algo descompensada a mi parecer, y lo que empieza siendo un agradable paseo no tarda en resultar incluso frustrante. Yo soy amante de la alta dificultad, pero es un arma de doble filo que debe ser bien implementada, o se arriesga a matar el interés del jugador.

Los otros dos modos, el libre y el competitivo local, son esencialmente iguales, sólo que en el segundo podemos grabar nuestro nombre en una tabla de puntuaciones para compararlas con las de nuestros amigos según nos pasamos el casco.

En estos dos modos la pantalla será determinada por la música que elijamos de las 18 disponibles, pudiendo escoger libremente entre cuatro modos de dificultad, además de una variante donde sólo usamos un sable láser, y otra donde los cubos no tienen flechas y por tanto podemos cortarlos a discreción.

Un cordero con piel de lobo

Bien, con lo dicho ya podéis haceros una idea de cómo es este Beat Saber. ¿Qué os ha parecido?

Ahora voy a adentrarme en un terreno más personal de este análisis y contaros qué me ha parecido a mí: un juego discreto. Son muchos años ya, la intuición no suele fallarme, y cuando me llevé un chasco porque éste era el famoso juego “largamente esperado”, era por algo y efectivamente he podido confirmar por qué.

Beat Saber 6

Beat Saber es otro título indie para PSVR, con esto no estoy descubriendo la pólvora. Pero dista mucho de ser un indie especialmente bueno, como fuera el caso por ejemplo del genial Moss.

La columna vertebral de Beat Saber está quebrada por una música que se me antoja muy poco inspirada. Esto es evidentemente subjetivo, pero creo que un juego de este tipo debería sustentarse en melodías muy rítmicas, que marcaran perfectamente los tiempos; en su lugar tenemos aquí músicas muy new age, por así decirlo, incluso raritas, que difícilmente creo puedan ser del gusto del gran público.

Uno de los compositores más recurrentes en todas las canciones, un tal Jaroslav Beck, francamente me deja frío, con la excepción del tema que da nombre al propio juego. De las demás pistas, sólo dos me han gustado, es decir tenemos quince que me parecen insípidas y que en mi opinión no encajan ni están a la altura de los entornos de neón y de la propuesta del juego. Un error a mi entender garrafal.

Beat Saber 6

Encima Beat Saber no ofrece mucha variedad, por lo que si falla lo anterior, casi todo lo demás se viene abajo. La dinámica del juego es buena indudablemente, pero si quieres explotarla, debes ofrecer un motivo para volver sobre lo mismo una y otra vez, algo que en mi opinión no ocurre y que se ve especialmente lastrado por una curva de dificultad descompensada, como ya he dicho.

Conclusión

Me acerqué a Beat Saber con bastantes reservas, e incluso así no ha llegado a sorprenderme salvo por algunos escasos momentos donde, si se combina una buena música con la idea que propone el juego, efectivamente es muy disfrutable.

Desgraciadamente, por lo general no es el caso y Beat Saber nos invita a cortar cubos, tipo Fruit Ninja, con la excusa de una música que no está a la altura. Y ya puestos con una manifiesta falta de carisma y variedad.

Sin duda puedes invitar a tus colegas a casa y sorprenderlos con este título que entra por los ojos, pero tras dos años de vida de PlayStation VR sinceramente yo busco algo más que la cara de asombro de mis amigos.

De Beat Saber he leído cosas como que es el mejor juego de Star Wars (sic), aparte de otras opiniones muy positivas. Lo único que puedo recomendaros es que no dejéis de escuchar los temas que contiene antes de comprarlo: si este tipo de música os gusta, disfrutar de las canciones una y otra vez mientras cortamos los cubos con nuestros sables láser puede ser efectivamente muy divertido. Si no es el caso, al poco tiempo estaréis deseando cambiar a otra cosa.