Después de pasarnos por una poco transitada (al menos habitualmente) Primera Guerra Mundial, Electronic Arts y uno de sus más brillantes estudios, DICE, nos llama a filas para que nos alistemos en la Segunda Gran Guerra con Battlefield V.

El popular shooter multijugador cambia sigue jugando con la numeración y pasa del “1” al “V” emulando al 5 y a la victoria, la que pretende conseguir frente a su gran rival, Call of Duty: Black Ops 4, y a la feroz competencia que existe estos días en el mercado (no sólo el todopoderoso Red Dead Redemption 2, también otros como Assassin’s Creed Odyssey o Spyro: Reignited Trilogy).

El juego llega rodeado de polémica, una fría acogida en su primer tráiler (acusado de falta de realismo e incluso darle demasiada presencia a la mujer) y tras una beta que ha dejado algo frío al usuario medio.

Pero Battlefield V está preparado para dar guerra. Vaya que sí. Veamos si esta nueva entrega de una saga mítica está a la altura de su nombre.

Battlefield V: Aquí si hay campaña

Después de llevarnos las manos a la cabeza – algunos, otros no, hubo incluso quién lo celebró – tras conocer que Black Ops 4 no tendría campaña, surgieron rumores que hablaban de Battlefield V siguiendo sus pasos, pero en DICE no tardaron mucho en desmentirlo y confirmar Historias de Guerra, una suerte de Modo Campaña  que servía para destacar una característica que no tendría la competencia, y que posiblemente haya sido la causa de no tener modo Battle Royale de inicio. El tiempo y las ventas dirán si fue una decisión acertada.

Estas Historias de Guerra se dividen en un prólogo (Mi país me necesita) y tres tramas (Nordlys, Tirailleur y Sin Bandera), mas una cuarta que llegará en diciembre. Cada capítulo se puede completar en menos de dos horas, así que no esperéis una campaña larga ni unas historias que den demasiado de sí, aunque al menos las podemos completar en el orden que nos plazca. Tenemos a dos mujeres, madre e hija, destinadas en el frente noruego para infiltrarse en una base alemana, dos soldados británicos en Francia luchando contra la resistencia en la Provenza y un par de soldados de infantería de Senegal en las fuerzas coloniales francesas.

El problema de estas historias, algo que también pasaba con Battlefield 1 y con muchos de los juegos de DICE, es que parece que tienen una máquina de hacer guiones de comida rápida, historias sin alma que intentan atacar al lado personal de la guerra, apoyados por un hermoso envoltorio gráfico – muy espectacular – pero con unas carencias evidentes.

Se busca contar pequeñas historias de héroes anónimos, alejarse de los grandes conflictos más populares, dándole un trasfondo antibelicista para que tomemos conciencia de las pérdidas que provoca un conflicto así, al final son guiones previsibles, y me parece perfecto que EA quiera darle foco a hechos reales que aportaron a la victoria frente a los alemanes, pero esto es un videojuego, a mi dame un desembarco de Normandía y no estos intentos de concienciación que me dejan más bien frío.

Adoro las campañas en este tipo de juegos, y me duele que vayan desapareciendo en pos del online o se traten con tanta desgana como sucede en este caso. La sensación que dejan es que se trata de un gran tutorial, un reaprovechamiento de los modos multijugador adaptados a una IA rival ridícula, un cumplir con el trámite para un modo que en el estudio deben pensar que casi nadie juega y que se hace por cubrir el expediente. Ellos manejarán estadísticas y verán que esto es lo que hay, pero una campaña más trabajada, con un solo guion y mayor originalidad en sus situaciones tal vez cambiase las tendencias. Muchos pensarán que para darnos esto… mejor no nos den nada. Y no les culpo.

El conjunto, sumando el prólogo (que podéis ver entero aquí), se puede completar en unas 6-7 horas (algo más si nos entretenemos con los coleccionables y desafíos), que se estirarán probablemente a 8-9 cuando nos llegue la cuarta historia: El Último Tigre, centrada en la importancia de los vehículos acorazados con el tanque Tiger como protagonista.

Como digo el problema no es la duración sino la sensación de desidia, de una historia que deje poso en el jugador. Por suerte cuenta con un gran apartado gráfico y todo lo bueno que tiene el título a nivel jugable, variedad de armas, vehículos… y también sirve para prepararnos para lo bueno el online.

Quiero terminar de hablar de Historias de Guerra con una curiosidad, y es que aunque todo el juego esté doblado al castellano en este caso se ha optado por mantener las voces en los idiomas originales de cada tropa para darle más realismo al conjunto usando subtítulos. No me parece mala decisión. Al menos esta no.

Multijugador: Escaso pero muy satisfactorio

Uno de los problemas a los que se enfrenta Battlefield V, y que por desgracia está siendo habitual en esta generación, es que el juego llega a las tiendas con un contenido bastante escaso que se irá completando en los próximos meses.

Además de la cuarta historia de guerra, durante los próximos meses iremos recibiendo novedades en el multijugador en forma de mapas, modos, equipamiento… valorar si al final todo será suficiente y estará al mismo nivel es sacar la bola de cristal, y tenemos que centrarnos en lo que tenemos ahora, el día 1, en el disco.

Particularmente cuando valoro un juego siempre procuro dar nota a lo que tengo entre manos, no a lo que vendrá, pero es justo decir que EA ha preparado un plan de lanzamientos periódicos totalmente gratuito que cuenta con dos ventajas evidentes, además de la obvia (mejor gratis que pagar), y es que alargará – probablemente – el interés del usuario por su multijugador en el tiempo y no lo fragmentará en mapas sin coste y mapas de pago, lo que se traduce en partidas más multitudinarias y más justas.

Porque antes de entrar a describir los modos de juego, quiero destacar que los contenidos gratuitos también se apoyan en un sistema de progresión sin micropagos, por lo que la progresión del jugador será más justa y se premiará por jugar y no por pagar. Los micropagos llegarán, pero sólo para elementos estéticos y todo se podrá comprar con dinero del juego.

Los modos online

Entrando ya en materia, encontramos los modos Conquista, Infantería y Grandes Operaciones.

Por un lado Conquista es sencillo, capturar zonas acabando con el mayor número de rivales posible en partidas de hasta 64 jugadores. Infantería se divide a su vez en El Frente (Guerra a media escala con un frente que va desplazándose dinámicamente), Avance (capturar o defender sectores, un clásico captura la bandera), Dominación (capturar y defender el máximo de banderas posible eliminando a los enemigos) y Todos contra Todos: Equipo, con 32 jugadores, soldados de infantería y mapas más reducidos para favorecer el enfrentamiento directo.

El modo más destacado vuelve a ser Grandes Operaciones, una evolución del pasado Operaciones, que nos presente varios días de conflicto, con influencia de un día para otro según hayamos ganado o perdido, 64 jugadores y donde hay de todo, tanques, aviones, zonas que capturar y defender, objetivos… ahí prepararos para partidas de varias horas y cierta narrativa, empezando por un aterrizaje, ir ocupando zonas, avanzar en el Frente… en caso de empate se nos abre un cuarto día de lucha llamado “Última Defensa” sin regeneración y una zona de combate que va menguando y que puede dar lugar a partidas apoteósicas.

En todos los modos disfrutaremos de 8 mapas (Narvik, Devastación, Acero Retorcido, Róterdam, Fjell 652, Hamada, Arrás y Aeródromo) en Francia, Holanda, Noruega y el norte de África, extensiones amplias con un buen diseño de niveles para que encontremos el estilo que más nos gusta, edificaciones, áreas más abiertas, vegetación…

También cabe alabar el esfuerzo de DICE por fomentar el trabajo en equipo, premiando con monedas y experiencia no sólo nuestra habilidad individualmente, sino acciones conjuntas como reaparecer en grupo, apoyarse en una clase médico para curarse o de apoyo para munición, o capturar un área en equipo. Y hablando de clases, tendremos cuatro: Apoyo, Médico, Asalto y Reconocimiento, con la novedad de una doble especialización para que vayamos orientando a nuestro soldado hacia donde queramos, una pequeña capa extra de profundidad que no viene mal. La misma que aporta la posibilidad de construir torretas con las que abastecernos, algo que también nos premia, y aunque es una idea poco explotada se agrace que esté ahí y con el tiempo la usaremos bastante.

Otro aspecto que también me ha gustado es que las armas también van mejorando según las vayamos usando, aunque habría estado bien en post del realismo que las mejoras estuvieran alineadas con la adquisición de elementos estéticos y no que de pronto mágicamente tengamos más capacidad de carga o cadencia de tiro. Existe una buena variedad de armamento: pistolas con silenciador, rifles de francotirador, escopetas, granadas de fragmentación y con detonador, lanzallamas, subfusiles… además de las distintas armas blancas, porque no siempre tendremos un arma a mano y un buen hachazo hace milagros…

Para terminar con los modos podemos activar las Misiones, donde podemos elegir varias y se nos ofrecen objetivos como restablecer un número de compañeros como Médico o provocar una cantidad de daño al enemigo con un arma concreta, y que sirven para familiarizarse con las distintas clases disponibles. Dentro de las misiones tendremos Órdenes del Día, que no es más que lo mismo, alcanzar objetivos, pero durante un tiempo limitado y a cambio de unas monedas.

También tendremos la Armería, una suerte de tienda donde podremos comprar paquetes de armas, aspectos o recoger las recompensas que hayamos ido obteniendo en combate.

Ningún soldado igual a otro

También a nivel de personalización el juego no anda nada cojo, podremos escoger el sexo de nuestro personaje, modificar su rostro (10 posibilidades), casco, piernas, torno, pintura facial con distintos camuflajes… y también cambiar el aspecto de las armas con decenas de combinaciones y añadidos (boca, armazón, guardamano, cargador y culata) para que no haya ningún jugador igual a otro.

El multijugador de Battlefield siempre se ha caracterizado por representar como nadie esas batallas multitudinarias, esas luchas en varios frentes, donde eliges si quieres destrozar defensas con un blindado, o hacer pasadas con un bombardero, o prefieres subir a un punto elevado y practicar puntería. Un punto a favor en Battlefield V, además de mantener esta sensación intacta, es que al ambientarse en la Segunda Guerra Mundial tenemos armas y vehículos más avanzados y eso le hace aumentar su dinamismo.

En el debe tenemos que decir que la falta de originalidad empieza a hacer mella, y DICE no ha innovado apenas salvo las fortificaciones – que sólo se pueden situar en puntos muy concretos del mapa – y un sistema de personalización más profundo. Esperemos que en los próximos contenidos descargables estén algo más inspirados. Sumado a la escasez de contenido puede que al jugador al final se le quede todo muy corto y hasta que no lleguen los nuevos mapas y novedades estire demasiado el chicle de la oferta inicial. Veremos si eso no hace que más de uno abandone el barco antes de tiempo.

Termino con un punto positivo, y es que todas las partidas que he disputado no han tenido lag y he encontrado jugadores enseguida, además existen bastantes opciones de filtro para seleccionar el modo, mapa, número de jugadores, y hasta la región de los servidores. Espero que en unos meses el juego tenga una oferta más atractiva, y para cuando llegue ese momento la gente siga interesada y conectada.

Apartado gráfico: Frostbite sigue luciendo

A nivel técnico el juego tiene muchas luces y alguna sombra. Es evidente, y ahí están los gameplays y las imágenes para atestiguarlo, que Battlefield V luce increíble, destacando por un precioso motor de iluminación y un sistema de partículas y destrucción de entornos que incluso supera lo visto en Battlefield 1 y sigue demostrando que en este terreno no hay shooters que le hagan sombra.

Además el título sigue luciendo espectaculares cinemáticas – en las Historias de Guerra es una de las motivaciones para querer completarlo -, un buen diseño de niveles y fidelidad en armas y vehículos.

Es cierto que aunque a nivel visual sigue siendo poderoso, con un tratamiento de partículas magnífico (esa tormenta de nieve…), y lo más importante, con una tasa de refrescos muy estable y a 60 frames por segundo, a nivel técnico en conjunto presenta varios problemas, no demasiado molestos pero que están ahí.

Por un lado ya hemos mencionado que la IA enemiga es muy floja, casi de otra generación, y los enemigos acuden a nosotros como corderos, aunque a veces intenten rodearnos y muestren signos de vida inteligente la mayoría se descubren demasiado. Esto, claro está, solo pasa en Historias de Guerra, así que se sufre poco y si solo vas a jugar online ni lo notarás.

Otro aspecto regulero es la generación de texturas, que a medida que te vas acercando canta demasiado como cambian en una pared o un edificio, y se hacen muy evidentes (y hasta molestas) si vas en un vehículo. Esperemos que en futuros parches lo mejoren.

Son dos “peros” a un juego técnicamente brillante. Si nos vamos al apartado sonoro aquí no se le puede poner ninguna pega. Una banda sonora orquestal cargada de épica que casa perfectamente con lo que sucede sobre el terreno, efectos de sonido contundentes y representando las diferentes armas y superficies de impacto… lo que tan bien nos tiene acostumbrados Electronic Arts.

Además el título está traducido y doblado al castellano, aunque como ya dijimos en las Historias de Guerra tocará leer subtítulos para mantener la verosimilitud, y casi mejor porque escuchar el alemán a gritos motiva más.

Conclusión

Los fans de Battlefield posiblemente no se vean decepcionados con este Battlefield V porque al final EA nos ofrece un título muy continuísta respecto al anterior, con mínimas evoluciones pero que sigue haciendo bien lo que se hacía bien. 

Me gustó que se haya mantenido la campaña, y a nivel gráfico sigue siendo brillante, pero creo que esta vez se han quedado un poco escasos de contenido, y no se entiende muy bien teniendo en cuenta que a la saga la han dado descanso durante 2017 (otra cosa es que tengan a DICE a caballo entre Battlefield y Battlefront).

Las sensaciones de participar en un gran conflicto siguen presentes en el modo multijugador Grandes Operaciones, sus partidas de 64 jugadores, sus mapas amplísimos y sus vehículos siguen siendo valores seguros y disfrutables, pero más innovación y más contenido de base haría que el aficionado medio no tenga que armarse de paciencia hasta marzo para tener todo en sus manos.

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