Un año después de su lanzamiento en Steam y unas críticas bastante positivas, llega a Playstation 4 Absolute Drift: Zen Edition. Funselektor Labs y Flippfly nos proponen un arcade de conducción en el que los derrapes son los protagonistas.

Derrapar y puntuar

A pesar de tratarse de un juego de conducción, Absolute Drift: Zen Edition no es un juego de carreras en el que competimos en circuitos contra otros vehículos. Los derrapes son fundamentales para ganar puntos y completar los retos que nos marca cada circuito, además de poder desbloquear nuevos circuitos.

Pero no sólo se trata de realizar derrapes de varios segundos sin chocar, sino que la puntuación total y el multiplicador también dependen de derrapar cerca de las balizas o de hacerlo en las zonas de derrape. Con paciencia y mucha habilidad se pueden ir consiguiendo los distintos retos de cada escenario.

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Una experiencia de juego ‘zen’

El apartado gráfico del juego se basa en unos escenarios poco recargados donde predominan los tonos blancos, todo ello bajo una perspectiva isométrica. Por otra parte, el apartado sonoro también ayuda a jugar de manera relajada: la música electrónica de C41 y Nyte, sin ser machacona o molesta, acompaña muy favorablemente cada una de las partidas.

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Free Roam, el modo ‘historia’

Absolute Drift: Zen Edition dispone de un modo historia en el que debemos convertirnos en un maestro del derrape. Después de un tutorial en el que aprenderemos los básicos del derrape y otras técnicas para sumar puntos, llegaremos al primer mundo.

Cada uno de los mundos es un escenario central en el que tenemos diversos objetivos a cumplir, como derrapar entre dos edificios, utilizar una rampa para superar un obstáculo, zonas de giro, etc. Completar las misiones de cada área nos permite pasar a la siguiente zona y obtener un nuevo vehículo, que podremos cambiar en el garaje.

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Cada zona también tiene diversos eventos en los que podemos cumplir los cinco desafíos que nos propone cada uno como puntuación máxima, multiplicador o tiempo total de derrape. Dichos escenarios, con nombres de ciudades o áreas niponas, pueden ser circuitos cerrados a completar en 3 vueltas, driftkhanas (áreas cerradas donde cumplir los objetivos en 2 minutos) o bien recorridos de montaña donde hay que llegar al final del recorrido.

Completando un número determinado de desafíos en un área nos permite desbloquear un Midnight Drift, que en realidad es un escenario como los anteriores pero en un escenario nocturno. La visibilidad en estos circuitos es menor, así que tendremos que ayudarnos de los faros de nuestro vehículo.

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Events, la manera rápida de jugar

Desde el menú principal, también podemos acceder a la posibilidad de jugar los distintos eventos previamente desbloqueados en el Free Roam. Ésto nos evita tener que desplazarnos por cada uno de los mundos y buscar cada escenario. Además, podemos retomar la checklist de cada evento y completarla igualmente en este modo de juego.

Un control muy exigente

A pesar de la apariencia de un juego simple, Absolute Drift: Zen Edition requiere de un manejo muy preciso del vehículo para poder puntuar alto. La precisión no sólo se basa en hacer largos derrapes, sino en aprovechar al máximo las zonas de derrape o bien puntuar en los donut o en las áreas de giro en las driftkhanas.

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La elección del vehículo también es fundamental a la hora de puntuar alto. Hay vehículos que no derrapan mucho, y otros como la caravana que lo hacen en exceso, así que hay que elegir con cabeza en función de cada prueba.

Conclusiones

Absolute Drift: Zen Edition no es un juego de conducción al uso, pero ofrece una experiencia muy diferente y original. El control exigente puede echar atrás a los menos pacientes, pero con algo de práctica y habilidad se pueden completar gran parte de los desafíos, e incluso llegar a los 2 millones de puntos para conseguir uno de los trofeos de oro.

Desbloquear cada uno de los mundos no es difícil, y en unas 2 horas podremos tener desbloqueados todos los vehículos y la mayoría de los escenarios. La parte complicada consiste en ir completando los desafíos para desbloquear los circuitos nocturnos, y completar todos los desafíos de todos los circuitos si queremos conseguir el trofeo del platino. Más allá de ésto, hay que resaltar que Absolute Drift: Zen Edition no dispone de modos multijugador; podemos compartir nuestras puntuaciones con otros usuarios, al igual que las repeticiones de nuestras partidas, pero no hay ningún modo competitivo en el que peleemos por conseguir el mayor número de puntos.

El precio de 11,99€ quizás eche un poco para atrás si no estamos muy seguros de lo que Absolute Drift: Zen Edition nos puede ofrecer, pero éste es un título al que considero que hay que dar una oportunidad: se aleja de las clásicas propuestas de juegos de conducción y ofrece una experiencia muy relajante por su aspecto visual y sonoro, a la vez que un reto de habilidad muy exigente donde no dependemos de la inteligencia artificial de los rivales o del factor suerte.