Ya han pasado más de 8 años desde que la gigantesca compañía Activision, famosa por sus entregas anuales de Call of Duty entre otras, se aliara con la prometedora Bungie – responsable hasta el momento de la saga Halo exclusiva de Xbox -para crear un modelo nuevo de juego, Destiny.

La saga de Bungie y Activisión ha sufrido un largo proceso, pero ahora separan sus rutas para continuar por separado con su camino, pero prometiendo nuevas aventuras de esta saga en un futuro, y así es como nos lo han contado los chicos de Bungie.

8 años cargados de éxito pasan muy rápido

A través de una carta es como Bungie ha soltado la noticia, agradeciendo en primer lugar a Activision la colaboración y visión de mercado que veían en Destiny, el cual ha vendido ya más de 50 millones entre sus dos entregas y las expansiones, toda una cifra récord que poquitas sagas consiguen en tan pocas entregas.

En segundo lugar, han querido agradecer a la comunidad de Destiny todo el apoyo recibido, desde 2010 que empezaron su aventura aseguran que el apoyo de los fans nunca ha faltado, creando y guardando recuerdos que van mucho más allá del mero hecho de jugar.

Caminos separados que apuestan por los juegos

Más tarde es cuando han lanzado el bombazo, Activision cede los derechos de la saga Destiny a Bungie para que pueda sacar lanzando juegos de esta IP en el futuro sin su apoyo. Afirmando eso sí, que están completamente listos para comenzar su andadura por solitario.

Nos vemos en las estrellas.

Finalmente han comentando que agradecen a los fans que prueben su última gran expansión, Forsaken, y que esperan seguir lanzando contenidos en los próximos meses, el proceso del cambio de derechos ya está en marcha, al igual que de los nuevos contenidos que están por llegar para Destiny 2.

Bungie afirma que nuevamente, el estudio debe aprender y mejorar ahora que se separan del yugo protector de Activision, pero que se alegra mucho de haber contado con una comunidad tan fuerte y sólida como la de Destiny y que esperan seguir contando con nosotros, prometiendo no decepcionarnos.