Estamos en un momento de la generación actual de consolas un tanto atípico y a la vez bastante reconocible. Trataré de explicarme…

Por un lado Microsoft y Sony han decidido que, para competir con el mercado móvil, el crecimiento del hardware en PC y las nuevas necesidades del 4K y la realidad virtual, se hacía necesario lanzar nuevas versiones de sus consolas con un extra de potencia (extra en PS4 Pro, super-extra en Xbox One X), y eso es una novedad; pero por otro lado me atrevería a decir que nos encontramos más o menos por la mitad del ciclo de vida de las consolas – sí, tal vez sea aventurarse mucho y su final llegue un poco antes, el mercado lo dirá – y eso hace que, como pasa siempre que las consolas llevan 2-3 años a la venta, los estudios de desarrollo empiecen a recuperar beneficios después de la inversión inicial en adaptar sus motores gráficos al nuevo hardware.

Pocos estudios de prestigio habrá que aún no hayan desarrollado para PlayStation 4 o Xbox One, en el caso de la primera ya son más de 63 millones las consolas vendidas, un número muy apetecible para probar suerte y lanzar tu producto. Tanto es así que hemos vivido una auténtica avalancha de grandes títulos en el catálogo de PS4 en lo que llevamos de 2017. ¿Habéis visto todo lo que sale en agosto? ¡Agosto! Y no solo es cantidad, es calidad y de la buena: Uncharted: El Legado Perdido, F1 2017, Life is Strange Before The Storm, Hellblade: Souls Sacrifice, Yazuka: Kimawi, Sonic Mania… ¡eso no hay cartera que lo soporte!

Y no me malinterpretéis… yo no me quejo, pero mi bolsillo sí, y el de muchos jugadores también. No sé a vosotros, pero a mi me sucede a menudo que tengo tanto juego pendiente que ya rara vez me compro un título de lanzamiento por 69,99 euros, sino que llevo un importante “lag” y con apenas unos meses de retraso me voy haciendo con los juegos que salieron hace bien poco y que ya han sido rebajados a 30-40 euros, en ese sentido con las rebajas habituales que hace PlayStation, especialmente a los usuarios de PS Plus, puedo comprar joyas a precios muy interesantes.

Me consta que no soy el único, porque cada vez sucede más a menudo que juegos que salen a 70 euros se rebajan a 40 en apenas un par de meses, a veces ni eso, y supongo que en ese momento las ventas suben como la espuma. Ver un juego por 39,99 euros es otra cosa, nada que ver, aunque siga siendo un gasto importante parece que no lo es tanto, como comprarse dos películas, ir al teatro, al fútbol o cenar en un buen restaurante.

Por eso últimamente me sorprende que haya estudios que apuesten por lanzar sus novedades directamente a 40-45 euros, es algo que hemos visto en los habituales remakes – Gravity Rush Remastered, Wipout: Omega Collection, Bullestorm: Full Clip Edition, etc. – y también en títulos de menor ambición estilo Handball 17, Elite Dangerous o Micromachines World Series, lo vimos el año pasado con todo un Ratchet & Clack a 39,99 euros, lo hemos visto hace poco con el Crash Bandicoot: N. Sane Trilogy por el mismo precio y también lo veremos con dos juegos que considero bastante importantes, Uncharted: El Legado Perdido y Sonic Forces, y que también tendrá Knack 2.

Llamativo es el caso de Uncharted porque no se trata de un simple DLC o expansión, sino de un título que, como ya os contamos, tendría una duración superior a la de los tres primeros juegos de la saga y se puede considerar un triple A con todas sus letras. Lo mismo sucede con Sonic Forces. Obviamente su salida a ese precio los hace bastante más interesantes, y teniendo en cuenta lo rápido que bajó de precio Uncharted 4, o lo rápido que han bajado los Final Fantasy XV, Gravity Rush 2, NiER: Automata, Ghost Recon Wildlands o incluso Horizon Zero Dawn, uno se pregunta si tiene más sentido lanzarlos de primeras a 40 euros y aprovechar ese gran tirón del lanzamiento para, al final, obtener más ventas y más beneficios.

Al final las compañías tienen departamentos que se encargan de hacer números y ellos sabrán mejor que nadie lo que interesa más, pero algo me dice que la idea de lanzar a 40 euros puede ser muy positiva para las economías de todos, de los distribuidores y por supuesto de los jugadores. Bueno… quizás de los jugadores no tanto, puede que incluso nos gastemos más dinero porque veamos novedades a 40 euros y ya no esperemos a que lo bajen o directamente lo descartemos. O tal vez en lugar de comprar un juego nos podamos permitir comprar dos. O quizás haya quien espere a que el juego cueste 20 euros…

Lo dicho, el mercado lo dirá, pero yo al menos lo tengo bastante claro. Uncharted: El Legado Perdido lo compraré de salida… y con lo que me sobre tal vez caiga ese Patapon Remastered.