Estamos muy acostumbrados a que en la prensa se generalice el impacto negativo que pueden tener los videojuegos en la sociedad, pero hoy recibimos una importante noticia: los videojuegos podrían ayudar a pacientes con esquizofrenia a controlar su enfermedad.

Desde el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres y la Universidad de Roehampton nos llega un estudio en su fase inicial por el cual los videojuegos podrían integrarse en el tratamiento para enfermos de esquizofrenia. Con un total de doce pacientes como muestra, el objetivo del juego era aterrizar un cohete espacial de forma correcta en el momento en el que empezaban a escuchar voces. Esto ayudaba a aumentar la concentración y lidiar de una forma más eficiente con un episodio esquizofrénico, y se comprobó una mejora en las condiciones de todos los pacientes.

La hipótesis del equipo de investigación plantea una relación entre el cumplimiento de objetivos de un videojuego y la zona del cerebro susceptible a los sonidos, que es más sensible en pacientes de esquizofrenia. Tal y como hemos especificado anteriormente, el estudio está en su fase inicial, pero la respuesta positiva de estos primeros pacientes supone un paso cuantitativo de este estudio para llevar a una muestra mayor y comprobar si, finalmente, están en lo cierto.

Personalmente, a lo largo de toda mi vida me he encontrado con personas de todas las edades y todas las opiniones sobre los videojuegos, y siempre les respondo algo parecido: pocas cosas en la vida son buenas o malas en términos absolutos, siempre hay que relativizar. Por lo tanto, los videojuegos no son ni buenos ni malos, simplemente hay que saber qué tipo de producto se está consumiendo.

Además soy un firme defensor de que mucha tecnología que hoy en día vemos cada vez más común en nuestro día a día surge del mundo del ocio y los videojuegos. Por lo tanto, me alegra saber que tengo más motivos para creer que los videojuegos también pueden tener el rol de un bien social, aunque quede mucho por caminar aún.

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