El próximo día 25 de mayo se lanzará en las tiendas de todo el mundo el esperado Detroit: Become Human, el próximo trabajo de Quantic Dream y uno de los títulos exclusivos de PS4 más esperados del año.

El estudio francés nos trasladará a la ciudad americana de Detroit en un futuro que no está tan lejano como parece: 2038, apenas veinte años, en una sociedad que aún está aprendiendo a convivir con los androides, unas máquinas que han revolucionado a la humanidad y la han separado en dos grandes bandos, los que están a favor de sus derechos (muchos de ellos se han hecho ricos a su costa, o han visto cómo su vida se hacía más fácil) y los que están en contra, la mayoría por haber perdido sus trabajos, que las máquinas hacían mejor… o más barato.

Pero… ¿cómo sería el mundo de los videojuegos en 2038? ¿Cómo jugaríamos en el futuro de Detroit: Become Human? Subíos conmigo al DeLorean, que nos vamos de viaje…

Realidad inmersiva

La mayoría de gente se imagina el futuro de los videojuegos con la imagen de un jugador con un casco de realidad virtual en la cabeza y diferentes sensores en el cuerpo para dar mayor sensación de inmersión.

Es una visión que hemos podido ver en películas como Ready Player One, en las que los hunters vestían trajes hápticos e incluso corrían por cintas inteligentes que se adaptaban para que físicamente pudiéramos correr, tumbarnos o subir escaleras.

Parece que esa tecnología queda lejos como para disfrutarla en 2038, aunque la realidad virtual sí que parece una apuesta más o menos clara a la que habría que sumar la realidad aumentada y, por qué no, una mezcla de ambas.

Las sensaciones que ofrece la VR en cuanto a inmersión no las consigue ningún televisor por mucha resolución que tenga. Lógicamente en 20 años deberíamos tener la tecnología suficiente como para que las gafas de realidad virtual resulten mucho más pequeñas que las de ahora, inalámbricas y con una resolución y tasa de refresco que muevan sin problemas gráficos ultrarrealistas.

Los gráficos del futuro

Porque los gráficos dentro de 20 años ya deberían ser capaces de mostrar imágenes tan perfectas que las podamos confundir con el mundo real, aunque seguro que habrá compañías que sigan prefiriendo mostrar estilos caricaturizados, héroes y heroínas de proporciones imposibles, fantasías de anime, incluso experiencias extrasensoriales que nos ayuden a relajar la mente tras un duro día de trabajo pegados al ordenador con Windows 25 (sí amigos, Microsoft seguirá dando guerra dentro de 20 años).

Pero como digo, no se trata solo de gráficos, también hay más avances que han hecho del juego una experiencia más satisfactoria. La inmersión de la realidad virtual se completa con una Inteligencia Artificial de enemigos y compañeros muy superior a la que vivíamos en 2018, y resulta difícil saber cuándo al tipo que nos acompaña en la enésima recreación de la Segunda Guerra Mundial está controlado por un super ordenador o por un tipo de Utah desde su sótano tragando Doritos con sabor a Donut.

¿Y qué papel juegan los androides en el mundo de los videojuegos? Bueno, se han convertido en una parte muy importante de nuestras vidas, así que son habituales en muchos títulos, incluso algunos protagonizan juegos enteros, aunque es poco habitual.

También un droide sirve para que juguemos con él a dobles, hay androides especializados en las competiciones electrónicas, incluso algunos compiten en campeonatos de eSports con una programación modificada por aquellos y que a veces juegan contra seres humanos. Cuando eso pasa, rara vez gana el humano.

¿Y la cantidad de veces que hemos visto en noticias un humano destrozar a su androide porque le ganó una partida competitiva? La primera vez tuvo su gracia, pero pobres droides, que los dueños los programen en niveles más simples de dificultad y esas cosas no pasarán.

Nuevas formas de jugar

Pero a mi lo que más me gusta es cuando llego a casa, me meto en mi sala de juegos (casi todo el mundo tiene una, llena de sensores por todas partes y lo bastante amplia para que mi integridad física no corra peligro) me coloco mis guantes y zapatillas especiales, el casco y me pongo el FIFA 38. ¡Qué pasada!

Ya en 2025 las primeras prendas inteligentes consiguieron que nos despidiésemos de esas evoluciones de PlayStation Move, y ahora podemos llevarlas en los pies, las manos, las rodillas, los hombros, la cabeza… jugar al fútbol, o a cualquier deporte con ellas puestas es una maravilla, ayer le di una asistencia a Joao Marinho, al que llaman el nuevo Messi, y no veas qué subidón.

Pero hay gente que sigue prefiriendo el mando de toda la vida, especialmente para los juegos retro. A veces me gusta echarme unas partidas a Uncharted 5 con el Dualshock y recordar viejos tiempos, ¡qué gran película sacaron en el cine! Tom Holland estuvo de diez interpretando al joven Nathan.

Bueno, que me voy del tema y es hora de volver a 2018. Además en 2038 hay un gran revuelo por no se qué droides divergentes que están llenando todos los noticiarios y tienen la red social de Twipsta al borde del colapso.

Espero que os haya gustado, y recordar que Detroit: Become Human llega a las tiendas el 25 de mayo en exclusiva para PlayStation 4, y que podéis haceros con él aquí abajo: