El Isle of Man’s Tourist Trophy – también conocido como TT Isle of Man – es, con diferencia, la carrera de motos más exigente del planeta. Imaginaros un trazado lleno de curvas serpenteantes, caminos angostos, pequeñas carreteras que atraviesan aldeas, plagadas de baches, y todo a ello a más de 300 kilómetros por hora.

Esta locura parece ciencia ficción, pero sucede, y una prueba así no podía quedarse sin su representación en un videojuego. Por eso Kylotoon y Big Ben Interactive han querido ofrecernos este TT Isle of Man, el juego oficial con el que competiremos en esta endiablada prueba que pondrá a trabajar a nuestros reflejos, y es que el mínimo error se paga muy caro.

Después de Fl4tout, Motocycle Club y varias entregas de WRC, Kylotoon quiere demostrar que es un estudio experto en el género de la conducción atreviéndose a llevar a las consolas una prueba difícil, no muy conocida pero intensa y emocionante. Veamos qué tal les ha ido.

La prueba más dura del mundo

TT Isle of Man nos ofrece la prueba de motos más exigente del planeta, con sus más de 250 giros y más de 60 kilómetros, está considerada una de las pistas más largas y peligrosas del mundo, y sólo los pilotos más experimentados pueden enfrentarse a semejante prueba y vivir para contarlo.

Como es lógico, el estudio ha volcado todo su trabajo en reproducir la pista con todo lujo de detalles gracias a la tecnología láser con la que se ha representado con exactitud cada curva y cada pequeño elemento, tanto de la propia pista como del entorno que la rodea.

Seguro que el contar con el apoyo de los campeones de la prueba como asesoramiento ha ayudado a que la representación sea lo más fiel posible, como ha sido el caso con John McGuinness, conocido como el Misterio de Morecambe, un legendario piloto que ha participado nada menos que 73 veces y acumulado 23 victorias. Su moto, la Honda Fireblade 2016, que aparece en la portada del juego.

Circuitos y motos donde elegir

El juego comienza con un tutorial muy breve que podemos saltarnos pero que sirve para conocer los controles y las distintas configuraciones.

Una vez pasado nos encontramos con varios modos para un solo jugador y multijugador. Vayamos por partes.

Entre los modos para un jugador encontramos la Carrera Rápida, donde podremos correr en cualquier circuito, con cualquier moto y distintas horas del día (Mañana, Mediodía y Tarde-noche).

Los circuitos que encontramos serán el famoso trazado de la Montaña Snaefell, en el que se celebra la prueba TT Isle of Man, y que podremos recorrer entero o por secciones (configurando la salida y la llegada en distintos puntos que van desde los 4.6Km hasta los 60.7Km totales).

También podemos correr en otras pistas como la Antrim Speed Track, Tyrone Track y Triangle Raceway de Irlanda del Norte, la Old Blair Forest Race y Castle Ring de Escocia, West Sussex 4000 y Hertfordshire Circuit de Inglaterra, y la Super Hillside y Milford Street Circuit de Gales, un total de 10 circuitos que gracias a los distintos trazados y momentos del día no se hacen cortos, aunque no habría estado mal alguno más.

Cada circuito permite un tipo de prueba diferente, en la Montaña Snaefell podemos correr vueltas, participar en la Tourist Trophy o recorrer secciones, mientras que en el resto podemos hacer salida en masa o salida TT.

Respecto a las motos podemos elegir dos tipos: SuperSport y SuperBike. Contamos con modelos licenciados de marcas tan conocidas como Honda, Kawasaki, Triumph o Yamaha. Este es el listado completo de modelos y pilotos licenciados (tener en cuenta que cada piloto tiene un diseño distinto de color y decoración):

SuperSport

  • Kawasaki ZX-6R – Jamie Coward, Dean Harrison, Michael Rutter, Steve Mercer, Ivan Lintin, Hames Hillier.
  • Honda CBR600RR – John McGuinness, Daniel Hegarty, Cruce Anstey, Cameron Donald.
  • Triumph Daytona 675 – Daniel Cooper, Martin Jessopp, Peter Hickman.
  • Yamaha YZF-R6 – William Dunlop, Ian Hutchinson, Dereck McGee, Michael Dunlop.

SuperBike

  • Honda CBR1000RR – John McGuinness, Bruce Anstey, Cameron Donald
  • BMW S1000RR – Michael Rutter, Michael Dunlop, Martin Jesseopp, Peter Hickman, Gary Jonhson, Ian Hutchinson.
  • Suter MMX 500 – Ian Lougher.
  • EBR 1190RS – Mark Miller.
  • Kawasaki ZX-10R – Ryan Kneen, Steve Mercer, Ivan Lintin, Peter Hickman, James Hillier, Dean Harrison.
  • Norton V4 RR – David Johnson.

También contamos con la opción de Contrarreloj con la que podremos practicar en las pistas sin oponentes para ir conociendo los circuitos y distintas motos, algo necesario para competir.

Conviértete en una estrella del TT

Por supuesto la Carrera será el modo principal, donde podremos personalizar nuestro avatar (con un editor muy justito, nombre, colores, nacionalidad y poco más, aunque como nunca le vemos la cara al piloto no es que tenga importancia) y comprar una moto en la tienda.

Contaremos con una HOME donde poder ver el calendario para ir aceptando eventos, ganando dinero y fama (empiezas con cinco fans, deben ser tus familiares, y no todos) y gestionar tus correos. Por supuesto la fama atraerá nuevos eventos más importantes y con mayores recompensas.

Enseguida se nos llenará el buzón de pruebas, eventos que a veces son de patrocinadores, pueden tener un coste en forma de cuota de inscripción y requerir una inversión en mantenimiento pero también tener una buena bonificación por el primer puesto.

La gestión de nuestro capital será importante, con el dinero iremos comprando nuevos modelos de motos y también tendremos que destinarlo al mantenimiento de nuestro vehículo y sus reparaciones.

También tendremos la opción de ver en cualquier momento nuestra colección de motos en el expositor, pudiendo girar y ampliar la cámara para comprobar todo el detalle puesto en los diseños, y en las pantallas de carga se nos mostrarán datos históricos de las pruebas y consejos generales de conducción.

Sin duda un modo donde pasaremos un buen número de horas, y aunque podría haber sido algo más profundo con la inclusión de algunos desafíos o cinemáticas con pilotos, en definitiva algo de “show”, cumple con su cometido.

https://youtu.be/J14uEoQAYfs

Y pasamos al multijugador. En este caso tenemos dos modalidades, Modo Local en el que hasta 8 jugadores pueden participar en cualquiera de las pruebas, aunque por desgracia está limitado a carreras por turnos, sin posibilidad de pantalla partida. En este tipo de juegos esta opción siempre se echa en falta cuando no está, aunque al menos tenemos esta posibilidad de hacer nuestro tramo y procurar que nuestros amigos no mejoren nuestro tiempo.

Respecto al Modo Online podemos unirnos a una partida o crear una, pudiendo seleccionar si queremos partida privada o pública, la categoría, el circuito y si queremos competir como Tourist Trophy, por vueltas o en secciones.

También se nos permite fácilmente añadir amigos, así que no nos costará montar nuestra propia competición. Las partidas que hemos podido jugar han funcionado bien, aunque habrá que ver si cuando el juego salga a la venta no hay problemas de conexión y si el estudio pone algún tipo de penalización por mala conducta, pues en el juego no parece que exista opción para evitarlo ni indicativo alguno.

Jugabilidad, sintiendo cada bache

El estudio ha puesto especial interés en representar las sensaciones al volante de las motos  incluyendo detalles tan pequeños y trabajados como el sonido del aire corriendo por nuestras cabezas.

Pero por supuesto donde más se nota el trabajo ha sido en el comportamiento físico de las motos, y es que al contrario que en otros juegos como los GP aquí no se tienen las medidas de seguridad que en este tipo de premios, por lo que la conducción varía.

En GP los pilotos tienen superficies sin baches, vallas protegidas con neumático, suelos de grava donde poder frenar en caso de caída… en el TT el camino es más largo e irregular, las velocidades o inclinación en las curvas es distinta porque el piloto debe cuidar más su seguridad y los trazados son a veces muy estrechos.

Esto hace que el juego ofrezca un ritmo más pausado, en el que hay que medir bien cada curva y cada tramo, y utilizar la experiencia y no sólo dar gas y acelerar a lo loco. De hecho el primer consejo que ofrece el juego en sus pantallas de carga parece una tontería pero no lo es: “Si quieres ganar, primero tienes que llegar a la meta”.

Y es que las primeras partidas son frustrantes para el no iniciado. El juego no se permite concesiones, si nos chocamos con una planta caemos, si tocamos un bordillo ligeramente y vamos a gran velocidad caemos, incluso cuando estemos en una gran recta con una falsa sensación de seguridad y pequeño desnivel puede hacernos volar como E.T. porque como digo, la exigencia obliga a ser muy precavidos y no apretar con alegría el acelerador.

No os preocupéis si en la primera carrera os vais contra el suelo 20 o 30 veces, seguro que en las sucesivas ese número cae en picado, además el tiempo de penalización por caída no es muy bajo, enseguida aparecemos sin un rasguño y sólo serán unos segundos de pérdida. Además el juego no es tramposo, en el sentido que cada caída que tengamos notaremos que ha sido culpa nuestra, no del juego.

https://youtu.be/13E0y6LsV9Q

Podemos seleccionar varias vistas, dos interiores (sin ver nada del piloto y otra desde el casco) y dos exteriores y el juego permite acelerar y frenar usando R2/L2 o el stick derecho inclinándolo arriba o abajo, algo curioso.

Las físicas de la moto están correctamente representadas, podremos inclinar al piloto para coger velocidad o realizar algún caballito, incluso si viene una cuesta arriba tendremos que inclinarlo ligeramente para que no se nos vaya la moto y caigamos. Al principio costará cogerle el punto, especialmente porque es relativamente sencillo chocar e ir al suelo, pero con la práctica seremos grandes pilotos.

Es cierto que no todas las caídas son realistas (algunas son exageradamente graciosas) pero por lo general los choques están bien representados y se muestran contundentes, aunque lamentablemente la moto no sufre desperfectos visuales, ni siquiera el cristal delantero roto, y eso le resta realismo. Los giros y las inercias funcionan bien, y si hacemos cosas ilógicas como acelerar demasiado estando inclinados… ¿adivináis? Caemos.

Además el juego permite un buen abanico de opciones de personalización, con cuatro niveles de dificultad y cuatro estilos de conducción (aficionado, Semiprofesional, Profesional y Simulación) totalmente customizables con la opción de escoger grado de ABS, control de tracción, transmisión automática o manual, ayudas visuales de trazado, método de frenado, incluso activar la opción para que no hagamos caballitos de forma accidental o reduzcamos su incidencia en nivel bajo, medio o alto.

Lejos de otros grandes exponentes del género como Gran Turismo Sport o Project Cars 2, me ha sorprendido positivamente TT Isle of Man porque me lo esperaba peor a nivel técnico, pero lo cierto es que el juego muestra un apartado bastante sólido.

Tal vez lo que más destaque es en la iluminación, tal vez abusando un poco del sol bajo pero bastante trabajada. Las motos gozan de un gran nivel de detalle y las pistas por lo general tienen una gran cantidad de detalles, elementos que nos sorprenderán como un tractor o un público animado, incluso pétalos movidos por el viento en entornos bien poblados de árboles, así como un asfalto rico en detalles y desperfectos.

Por lo general el juego posee un framerate estable pero el hecho de no funcionar a 60 fps, ni siquiera en PS4 Pro, le resta sensación de velocidad y mucha fluidez, y es una pena para un juego de conducción en el que se alcanzan velocidades tan rápidas.

Sus 30 frames por segundo no obstante son sólidos y a altas velocidades se emplea el truco de hacer vibrar ligeramente la cámara, con lo que la sensación de velocidad es buena. Si hay que ponerle un pero gráfico tal vez sería algo de clipping cuando hay algún golpe, pues a veces moto y piloto cruzan polígonos.

A nivel de sonido también existe un buen nivel, cada moto suena distinta, el viento también se deja notar a altas velocidades y los choques se muestran con contundencia. En cuando al sonido melodías correctas, sin que ninguna destaque ni haya un tema central memorable, y tampoco temas licenciados, pero no desentonan.

El juego tiene una pequeña intro en inglés pero dentro de los menús no hay voces y los textos están en castellano, puede que una voz animando durante las carreras habría venido bien, igual que más presencia de la música mientras conducimos, aunque habrá quien prefiera el sonido de la moto, el viento y los derrapes entre goma y asfalto.

Conclusión

Nos encontramos ante un juego de motos más que correcto, cuya principal pega es que debido a la temática en la que se centra esté algo limitado por la cantidad de circuitos y tipos de motos que nos ofrece: Diez pistas largas y la posibilidad de recorrer varios tramos, pero diez pistas al fin y al cabo.

TT Isle of Man es un juego muy sólido que no tiene ningún apartado fallido, aunque tampoco sobresaliente. Lo mejor de él es el manejo de las motos y su curva de aprendizaje, una propuesta desafiante que nos animará a seguir mejorando para convertirnos en unos grandes pilotos capaces de tumbar la moto en curvas infernales y que pasemos rascando pintura por muros de piedra.

Su modo Carrera y su multijugador nos darán meses de juego, y aunque se eche de menos más profundidad en ambos el juego asegura diversión y ganas de superarse.

Si eres fan de las motos, no debes pasar la oportunidad de probarlo, porque no te decepcionará.

Dónde comprarlo