Light Tracer, una joya escondida

Erase una vez una joven princesita que necesitaba alcanzar la cima de las torres Bellbatis. Muchos peligros acechaban a la pequeña, pero tenía un protector, un ser mágico que la ayudaba en su ardua tarea. Light Tracer.

De esta manera tan sencilla y rápida podría describirse lo que nos propone Light Tracer, el nuevo videojuego de Void Dimensions y Oasis Games. El juego nos permite tomar el control de un ser mágico (que iremos descubriendo quiénes somos a lo largo de la aventura) y guiar a nuestra joven y, aparentemente, indefensa princesa hasta la cúspide de la torre.

No desvelaré nada más sobre la historia de Light Tracer ni del porqué la pequeña princesa ha de llegar a lo alto de la torre ni de quiénes somos, eso lo dejo para el jugador. Pero es muy curiosa la relación que se crea entre ese pequeño ser animado que vemos frente a nosotros, pudiendo incluso acariciar a la pequeña princesita, cosa que ella agradecerá.

Toma el control

Lo primero es lo primero. En este juego de realidad virtual no controlamos a la protagonista de una manera directa. Lo que haremos es guiarla por los diferentes escenarios con un rayo iluminador que sale de un báculo que sostenemos, en todo momento, con nuestra mano derecha, mientras trazamos la trayectoria que queremos que la pequeña siga.

Esto que podría parecer tedioso o cansado, incluso aburrido, en realidad es muy divertido y representa, al mismo tiempo, parte de la dificultad que entraña este título, más de la que podría parecer en un primer momento.

Con la mano izquierda podremos girar la cámara a nuestro antojo, algo que nos da control absoluto sobre la acción y que impide que haya “puntos muertos” de visión.

También con la mano izquierda podremos acercar o alejar la torre, con lo cual siempre podremos ajustar la imagen a la mejor posición posible para poder superar los diferentes peligros que vayamos encontrando.

Sistema de juego: ascendiendo por las torres

La idea es ir iluminando el camino de la princesa mientras ésta asciende por la torre. El título nos propone ocho torres a coronar, teniendo cada una hasta cinco pisos de altura que se irán incorporando a medida que pasemos los primeros tramos de cada zona. Así que cada una de las ocho torres tiene cinco pisos, siendo el piso superior donde encontraremos al enemigo final.

Podremos saltar, esquivar, coger monedas y activar puntos de guardado, muy necesarios, por cierto, ya que en este juego vamos a morir muchas veces.

Cada trazado está formado por plataformas que van ascendiendo de forma cuadriculada. En cada plataforma, y dependiendo del nivel donde nos encontrenmos, diversos peligros nos acecharán. Al principio solamente serán saltos de una plataforma a otra, pero pronto encontraremos enemigos. Los primeros no dispararán pero sí que nos atacarán. Más adelante vendrán algunos más difíciles. Estos enemigos sí dispararán contra la pequeña princesita, así que dependerá de nosotros que viva o muera.

Con la mano izquierda, a parte de mover la cámara y hacer zoom, también podremos interactuar con algunas plataformas, con lo cual ayudaremos la princesa a acceder a sitios inaccesibles para ella. Podremos ascender plataformas o hacerlas avanzar grandes distancias.

Cada torre está ideada con un tipo de enemigo y puzle concreto en mente, con lo que a veces estaremos en una partida de Donkey Kong (torre 2) y otras veces en un “plataformero” de toda la vida (torre 1). Dejo al jugador descubrir las siguientes fases.

Y una advertencia. Este título solamente puede jugarse con los controles de movimiento MOVE. Así que si quieres disfrutar de este título has de hacerte con unos MOVE sí o sí.

Gráficos y música

Estos dos apartados están muy cuidados. Se nota el mimo que han puesto los creadores del título en los gráficos y la música. Por un lado tenemos unas torres hermosas, visualmente hablando, con un acabado gráfico muy japonés en la princesa y muy de cuento de hadas en los decorados.

Además, como ya he apuntado, cada nivel tiene algo especial, un toque, una iluminación y una ambientación diferentes. Esto, junto a los diferentes y diversos desafíos que encontraremos a lo largo de toda la partida, hace que en ningún momento el juego se haga pesado, sino más bien todo lo contrario. El juego nos reta cada vez con nuevos desafíos. Como resultado de ello moriremos una y otra vez.

Todo este escenario de cuento está enmarcado con una fabulosa banda sonora que acompaña en todo momento a la acción que se está desarrollando ante nosotros. Cada torre tiene su propia música, siendo estas composiciones muy influenciadas por Nintendo y su fontanero Mario.

Muere una y otra vez

La muerte es algo inevitable, tanto en la realidad como en la realidad virtual. Y en Light Tracer es algo constante. Vale, no estamos ante Dark Souls, pero igualmente moriremos una y otra vez. A veces será por nuestra imprecisión a la hora de guiar a la joven princesa, a veces por no conocer las mecánicas de un determinado enemigo o puzle, pero sobre todo por enfrentarnos a los jefes finales de las torres.

En este sentido decir que estos encuentros son desafiantes. De repente, pasamos de un mundo mágico lleno de peligros a un combate a muerte contra un monstruo. Y lo mejor de todo: no tenemos armas. ¿Cómo superamos a los jefes finales? Aprendiendo.

Esto es lo que hay que hacer: nos encaramos al enemigo final y nos mata. Volvemos y esquivamos su primer ataque. Vemos que podemos sobrevivir. Estudiamos sus mecánica de movimiento y ataque y morimos. Volvemos, hacemos lo anteriormente relatado y descubrimos su punto débil. Y volvemos a morir, para volverlo a intentar y descubrir como herirle hasta acabar con él.

A esto hay que añadir que, cuando la princesa muere, vuelve a aparecer junto a la plataforma donde se encuentra el enemigo final y que éste no se ha movido de su anterior posición. Estará allí donde nos ha matado.

Es destacable la tensión que se crea en estos encuentros con los enemigos finales: las luces se atenúan, el foco se centra sobre el combate y la música se adapta al ritmo desenfrenado del combate. Un momento de tensión, prueba y error muy gratificante.

Conclusiones

Sinceramente, estamos ante una pequeña joya que ningún poseedor de PSVR puede dejar pasar. Aventuras, plataformas, puzles y combates finales épicos nos esperan en un título altamente recomendable. Es un juego divertido, directo y que te saca más de una sonrisa.

Recuerda que necesitarás de los controladores MOVE para jugar a este título. Otro punto importante: está disponible solamente en inglés. Eso sí, una buena noticia, puedes disfrutar del juego sin conocer la lengua de William shakespeare.

Light Tracer puedes conseguirlo por el tentador precio de 12.99€ en la PlayStation Store. En el siguiente vídeo puede ver el sistema de juego y las mecánicas que emplea. ¿Ayudarás a la joven princesa en su ascenso a las torres? Ella te está esperando.