¡Ya era hora! Esa es la expresión más utilizada por los fans del tenis después de más de 4 años sin un mísero juego sobre este deporte tan querido y seguido. Cuatro años de espera en los que hemos tenido varios juegos de fútbol, de baloncesto, beisbol, fútbol americano, golf… ¡pero nos faltaba el tenis!

Cuando nos enteramos que AO Tennis sólo saldría en el mercado australiano nos quedamos sorprendidos, pero por suerte Big Ant Studios tuvo la ambición y la valentía de coger su juego, mejorarlo, ampliarlo y lanzarlo a nivel mundial con un nuevo nombre: AO International Tennis.

Vamos a ver si el resultado está a la altura de las expectativas y si la espera, tan larga, ha merecido la pena.

Modos de juego

AO, por si no lo sabéis, son las siglas del Australian Open, uno de los cuatro Grand Slam junto con Roland Garros, el campeonato de Wimbledon y el Open de Estados Unidos. Se trata del único campeonato licenciado del juego y da nombre a uno de los modos disponibles, la posibilidad de disputar el Abierto de Australia al completo.

Antes de aventurarse a un campeonato tan complicado es más que recomendable pasarse primero por el Entrenamiento, en el que podemos disfrutar de pequeños minijuegos para practicar nuestro saque, volea o aprender el noble arte de las dejadas. Por desgracia echo de menos que estos minijuegos no sean más variados e imaginativos, aunque en un título que pretende ser simulador tiene sentido que sea así.

También podemos jugar partidos individuales, dobles y dobles mixtos en el modo Casual, donde podremos definir las reglas de los partidos, tipo de pista, número de sets y demás opciones habituales. Y si preferimos la competición online podemos disputar de partidos en línea con amigos o desconocidos para demostrar que el tenis no tiene secretos para nosotros.

Crea tu tenista y llévalo a la cima

El modo más profundo y en el que pasaremos más tiempo es la Carrera, en la que podemos utilizar uno de los jugadores reales o bien crearnos un jugador o jugadora gracias a su potente editor, del que hablaré más tarde.

Empezamos con un par de millones de dólares que tendremos que invertir en mejorar las estadísticas de nuestro tenista, así que de entrada podemos potenciar su saque, o invertirlo todo en el golpe plano o las cortadas, definiendo ya de inicio nuestro estilo de juego. A medida que vayamos avanzando ganaremos dinero y podremos seguir comprando habilidades, aunque lógicamente cada vez las mejoras serán más caras.

El juego presenta un calendario en el que tenemos que decidir la tarea de la semana, si queremos descansar para reducir la fatiga, dedicarlo a entrenar algún aspecto concreto (de nuevo con minijuegos) o participar en algún torneo.

Resulta interesante que siempre tenemos donde elegir, algunos nos darán más puntos para subir en el ranking, otros más dinero, y también habrá que tener en cuenta la distancia porque el jet-lag puede hacer que nos quedemos con las reservas de energía bajas y eso hacer que caiga nuestro rendimiento.

Además podremos elegir patrocinadores, que nos pueden pagar por partido jugado, por victoria o simplemente un fijo a la semana. Y como es lógico a medida que vayamos creciendo veremos premios más importantes y torneos más prestigiosos, y aunque solemos empezar con rivales de un nivel similar siempre podemos arriesgar a torneos más difíciles pero que nos reportarán un crecimiento mayor.

Un editor para dominarlos a todos

Existe un último modo que se llama Academia de Tenis, en el que podremos crear varios jugadores, uniformes y estadios, y que presenta una profundidad que está muy por encima de la mayoría de juegos deportivos con editores.

Como hemos podido ver en los vídeos promocionales, el editor de jugadores es de lo más completo y con un poco de paciencia podemos calcar a nuestro yo virtual o a cualquier jugador que se nos antoje.

Además cuenta con una herramienta llamada PlayFace que permite subir nuestras propias imágenes en jpeg para poder usarlas de base. Se utiliza a través de un PC y de ahí podemos descargarlas al juego, con la gran ventaja que podemos también importar creaciones de otros jugadores, con lo que podemos llevar al juego auténticas obras de arte de otros usuarios con más experiencia si lo nuestro no es la edición. Incluso podemos mejorar las imágenes con herramientas como Photoshop antes de importarlas a los servidores de Big Ant.

Además de definir detalles tan locos como la grasa nasal, el tamaño y ángulo de cada parte de nuestro cráneo o ajustar perfectamente nuestros párpados en forma, tamaño y caída, el juego ofrece un editor de prendas para que creemos nuestro vestuario personalizado, y qué decir del editor de pistas, donde podemos crear el estadio que nosotros queramos, e incluso los elementos que hay fuera de él poniendo pistas de entrenamiento, bancos, árboles, puestos de comida… una locura.

En definitiva, si os gusta la edición este es sin duda vuestro juego y lo disfrutaréis muchísimo.

La jugabilidad: Apunta… y dispara

Pero vamos a lo que importa, porque de poco sirve un gran editor si luego el juego falla en lo más básico, su jugabilidad.

AO International Tennis ha apostado por un esquema de juego sencillo pero no carente de profundidad. Todo se basa en el apuntado y la potencia y existen dos indicadores que nos ayudan a entenderlo y dominarlo.

El primero es un puntero con el que definimos hacia donde queremos que vaya la pelota. Con el stick izquierdo movemos al jugador y con el derecho apuntamos, y al ver el punto exacto donde va a caer la pelota podemos decidir si queremos ajustar más o menos en función de lo que queramos arriesgar.

Lógicamente no todo va a ser tan sencillo como apuntar siempre a las líneas, y ahí entra en juego la potencia que le demos al golpe. Junto a nuestro jugador aparece una barra que se irá llenando a medida que mantengamos pulsado cualquiera de los cuatro tipos de golpeo (globo, plano, cortado, liftado), y esa barra no siempre estará al 100%, dependerá del estado de ánimo del jugador, su concentración y su fatiga.

Lo ideal es cargar al máximo la barra de potencia sin pasarse, de modo que el círculo junto a la barra se ponga verde, y eso significará que la pelota irá en el punto exacto donde hayamos apuntado con el cursor. Si no logramos un gran golpeo se pondrá roja, y eso significará que la bola tendrá un margen de error respecto a lo apuntado o se puede quedar en la red.

Este sistema hace que uno siempre esté jugando con estos dos conceptos: apuntar y golpear, pues nos puede interesar ser conservadores y no ajustar a la línea si creemos que vamos a realizar un mal golpeo (entonces, aunque se nos desvíe, la bola puede ir dentro de igual manera) o bien arriesgar con una línea si vemos que vamos a tener tiempo para preparar el disparo.

Y por si fuera poco, tenemos la opción de pulsar R2 y darle un extra de potencia al golpeo, provocando que la barra de energía caiga pero aumentando nuestras posibilidades de victoria en ese punto.

Al principio es difícil de manejar, y se hace raro tener ese cursor, que en muchos otros juegos de tenis también existe pero es invisible. Personalmente creo que lo ideal es familiarizarte con ello, conocerlo bien y luego desactivar el puntero, porque a mi me resultaba algo confuso ver siempre donde va a ir la bola. Se pueden activar y desactivar en cualquier momento del partido tanto el puntero del campo contrario como el indicador de barra y círculo de nuestro jugador, así que cada uno haga lo que mejor le venga.

Este sistema, sin ser una revolución, creo que está bien planteado y con un par de partidos de práctica se coge enseguida, aunque hay que reconocer que en niveles altos de dificultad cuesta un poco y hará que fallemos muchas bolas en errores no forzados por la exigencia del rival.

Donde el juego cojea más es en la velocidad de reacción del jugador, y creo que la falta de animaciones provoca que en muchas ocasiones nos vemos vendidos y nuestro jugador no hace ni caso a los controles y se queda totalmente parado porque la bola viene tan rápida que la máquina calcula que no va a dar tiempo a iniciar la animación y directamente se queda quieta. Esto en niveles bajos de dificultad pasa muy poco, pero en niveles altos y especialmente partidos a dobles sucede a menudo y es una pena, tal vez reduciendo la velocidad de la bola en esos partidos, a veces exageradamente rápida, se podría paliar.

Y hablando de dobles, algo positivo es que el juego permite que seleccionemos tácticas de posicionamiento de los jugadores por si queremos situarnos los dos abajo, uno abajo y otro arriba, ambos arriba y el de arriba más centrado. Lástima que como digo la mayoría de partidos a dobles sean frustrantes por la falta de reacción de los jugadores a bolas tan rápidas.

Otro de los problemas que veo es que el juego tiene una pequeña tendencia a que la mayoría de bolas terminen muy cerca de la línea de fondo, por lo que si no medimos bien la intensidad se nos irán fuera de la pista. Es cierto que siempre tenemos el control y podemos meterlas todo lo dentro que podamos, pero es posible que por la tendencia natural de haber jugado a otros juegos de tenis apuntemos inconscientemente hacia el rival y eso haga que el puntero suela estar peligrosamente cerca de la línea.

A nivel de animaciones el juego cumple, aunque con un pero. Las animaciones existentes se notan muy cuidadas, y es evidente que ha habido captura de movimientos de tenistas reales, y por ejemplo el típico golpeo de Rafa Nadal flexionando el brazo está calcado. El problema es que algunas transiciones no lucen todo lo naturales que deberían y se nota que al juego no le irían mal algunas animaciones extra. 

Otra cosa que tampoco nos termina de convencer es la IA rival, que en ocasiones hace cosas raras no golpeando pelotas en teoría fáciles, o cuando hay ciertas bolas en las que nuestro jugador, simplemente, decide no ir aunque se lo digamos. Eso frustra y mucho, especialmente en torneos importantes y puntos decisivos.

Respecto a las distintas superficies también tengo que poner pegas, y es que apenas se nota nada si jugamos en hierba, tierra batida o pista sintética, y aunque la física de la bola se comporta de forma correcta en la mayoría de situaciones a los jugadores les falta algo de sensación de peso, sintiendo como si flotaran un poco sobre la pista. No es mucho, es verdad, y no impide que disfrutemos del juego, pero sí me parece un aspecto que se podía haber pulido un poco más.

Lo que sí he visto bien es el juego en la red, mucho más fluido y contundente que en otros juegos, aunque el poco tiempo que tenemos para apuntar puede hacer que muchas voleas de las que no se puede fallar se nos vayan fuera.

Y para terminar dos detalles, el sorteo inicial para escoger saque o resto, que pocos juegos lo tienen, y por fin la implementación del Ojo de Halcón, que funciona a las mil maravillas y siempre podemos pedir cuando no nos haya convencido alguna decisión. Lo mejor es que a veces los árbitros se equivocan y pedirlo o no (tenemos hasta tres peticiones) puede marcar la diferencia.

Licencias

AO International Tennis anda, por desgracia, muy corto de licencias, tanto en torneos como tenistas.

El único torneo licenciado es el Australian Open, y aunque contamos con una selección de pistas variadas en distintas superficies (curiosamente también está la Academia de Rafa Nadal) el único estadio con licencia será el Rod Laver Arena.

El tema de los estadios particularmente no me importa tanto, lo que sí me parece peor son las licencias de los tenistas.

Existe un total de 18 jugadores licenciados, acompañados de decenas y decenas de tenistas inventados para rellenar. Los grandes reclamos son sin duda Rafael Nadal y Angelique Kerber, además de otros como Carolina Pliskova, Caroline García, John Isner o David Goffin y tenistas de gran proyección como Hyeon Chung o Naomi Osaka, pero claramente faltan muchos nombres como Roger Federer, Tsonga, Djokovic, Dimitrov, Del Potro, Thiem, Simona Halep o Garbiñe Muguruza.

Tampoco habría estado mal el añadido de algunos tenistas leyendas como sí tendrá su gran rival Tennis World Tour. Una pena que los dos juegos anden tan escasos de licencias, y es que al parecer conseguir las licencias de cada jugador por separado ha sido una tarea harto complicada.

Apartado gráfico

Puede que este sea el aspecto más flojo de AO International Tennis junto con el tema de las licencias, y sólo hay que ver las imágenes para apreciar que ni los modelos de los jugadores cuentan con un nivel de texturas adecuado (en ocasiones parecen de plástico, aunque algunas caras como las de Nadal están muy logradas) ni las pistas poseen un gran detalle, especialmente las superficies.

Resulta irónico que uno de los grandes añadidos, el Ojo de Halcón, muestre las vergüenzas del juego cuando su gran zoom sobre la hierba nos deja ver una textura plana muy propia de generaciones anteriores.

Tampoco quiero ser demasiado duro con el apartado gráfico, y más cuando creo firmemente que en un juego de deportes es algo muy secundario si el título es capaz de ofrecer una buena jugabilidad, pues los gráficos son algo de lo que nos olvidamos rápido. Es cierto que los jugadores no presentan fatiga visual, el público es bastante discreto, la actividad de la pista casi nula (recogepelotas y cámaras estáticos), la iluminación muy pobre y como ya hemos comentado se echan falta más animaciones, pero al menos el título funciona de manera muy fluida sin ningún tipo de caídas.

Respecto al sonido encontramos una música durante los menús muy funcional y cumplidora, los efectos de golpeo de bola y gritos de los tenistas están bien representados (menos el golpeo de la bola en la red, con un ruido demasiado irreal) y quizás se eche de menos una presentación de los partidos más espectacular, con mayor presencia de música, también entre el paso entre menús. Más show, vaya.

Lo que sí está muy conseguido es la voz de la juez de silla, muy acertada y profesional, y las diferentes reacciones del público a los puntos. Se nota que han grabado directamente del Australian Open y han logrado una ambientación muy conseguida.

Conclusión

Tengo sensaciones encontradas con AO International Tennis. Por una parte me gusta su propuesta jugable basada en el puntero y la fuerza, pues creo que representa bien lo que supone apuntar y arriesgar en un partido real aunque quizás sea complicado de manejar y no a todo el mundo le gustará.

Me parece, en cualquier caso, una apuesta arriesgada, y veo que Big Ant Studios ha querido que los fans se sientan satisfechos con todos los detalles que tratan de ofrecer el tenis más realista dentro de sus limitaciones como estudio, y además a un precio reducido.

El juego es una gozada para los fans de los editores, pero se ve lastrado por las licencias, un apartado técnico pobre y tal vez algo más de trabajo para pulir ciertos movimientos.

Puede que AO International Tennis no sea el juego de tenis definitivo que los fans esperábamos en esta generación, pero sí es un juego disfrutable y haréis bien dándole una oportunidad si os gusta este deporte.

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